Te podría contar muchas cosas, debería decirte, ante todo, que estoy bien, pero no lo voy a hacer: no te lo has ganado. Has ocasionado mucho pesar en mi vida, y no estoy dispuesto a mover la rueda para una vuelta a empezar. Me tomaré un respiro, y procuraré no saber nada más de ti. Hoy no te contaré nada: mañana supongo que tampoco.
........................................
Repaso tu blusa y muchos son los recuerdos que vienen: arden con llamas intensas y causan fundamentalmente dolor. Pasó mucho y bueno, pero también sucedió mucho y malo. Dejo la prenda en su cajón. La olvidaste de manera intencionada. Sé que un día vendrás por ella, pero en esa ocasión ya no estaré en casa. Ahora iré a dar un paseo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario