Estoy harto de esperar sin guardar esos momentos que nos pudieron hacer un poco más felices. Te reitero toda la bondad de un universo de gratitudes y ánimos de todo género. Te cuento quién soy, lo que pretendo, y sonrío ante ese castillo altivo que te has colocado. Aguantaré tus fríos destellos hasta que puedas un poco más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario