Asustamos a ese amor que nos dio placeres variados. Ya no estamos con él. Perdemos emociones y simulamos unos intentos que no se agotan por las aportaciones de quienes piensan que la vida es ley. Buscamos con un juicio cambiado de tonalidad y nos convertimos a una religión que empalaga los deseos de besarnos. Nos cortamos: debemos superar la timidez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario