sábado, 18 de julio de 2026

Óptica amorosa

 Óptica amorosa

Todo cuanto tiene sentido lo vemos desde la óptica del amor.
Juan T.

Nos recobramos

 Nos recobramos


Mudamos. Nos mitificamos. Nos redondeamos. Nos abundamos. Nos recordamos. Nos daremos más. Nos soñaremos. Nos fusionamos. Nos recobramos.

Juan T.

Nos completamos

 Nos completamos


Nos levantamos. Nos demostramos. Nos escalamos. Nos dificultamos. Nos consentimos. Llevamos. Nos aplicamos remedios. Nos solicitamos. Nos completamos.

Juan T.

Nos escalamos

 Nos escalamos


Nos facilitamos. Nos tenemos en cuenta. Nos viajamos. Nos rodeamos. Nos oscilamos. Nos presenciamos. Nos escalamos.

Juan T.

Antesala

 Antesala


Procura que los reflejos sean buenos. A menudo son la antesala de la verdad.

Juan T.

Nos conformamos

 Nos conformamos


Nos miramos. Nos abundamos. Nos recobramos. Nos atacamos. Nos defendemos. Nos hidratamos. Nos agradamos. Nos sorprendemos. Nos conformamos.

Juan T.

Nos reavivamos

 Nos reavivamos


Nos implican. Nos complican. Nos laboramos. Nos fundamos. Nos reconducimos. Nos elaboramos más y más. Nos reavivamos.

Juan T.

Nos veremos pronto

 Nos veremos pronto


Nos pausamos. Nos decimos. Nos calibramos. Nos albergamos. Nos propiciamos. Nos reconocemos. Nos debemos. Nos actualizamos. Nos reforzamos. Nos tenemos con optimismo.

Nos evolucionamos. Nos metemos en líos. Nos veremos pronto.

Juan T.

HERIDAS QUE MARCAN

 Heridas que marcan


Hay heridas que duelen
porque cuando se abren
eres consciente, muy consciente,
de que nunca se cerrarán.

Hay heridas que se ciernen
como buitres leonados
que nunca se hartarán
de roerte, de abalanzarse,
para que no escapes.

Hay mucho dolor
en estas malditas heridas,
que abundan
en las enormes debilidades
que siempre nos colocaron
a desnivel.

Hay heridas que dan que hablar.
Nos hacen orificios perfectos
para los que nunca habrá cura.

Lo sabes,
y duelen a más no poder.
Nos han estado esperando
durante años,
y, al final, se han impuesto.

Son heridas que crecen,
que nos disparan al corazón,
que tienen la rabia
ya no contenida,
que se perpetúan sin escrúpulos,
que nos desatan
para perder libertad.

Son heridas
que tratarán de cambiarnos.
Podrán, antes o después,
con nosotros, con lo físico,
pero no se impondrán.
Es quizás lo único
que podemos decir.

Han aparecido,
esas condenadas heridas,
para sustentar sus garras
afiladas en la derrota
y en la soledad.

No hay superficie
para esos delirios de hartazgo,
para sus golpes a gritos.

Nos pueden en tramos.
Y se extienden.
Es así:
las heridas de las que hablo
son de esta guisa.

Son, por sus ansias,
por sus operatividades,
una verdad de desidia.

Nos echan a una sima.
Ya les adelanto
que no caeremos del todo,
por mucho que sean
estas heridas vacuas.

Perciben, deben constatar una cosa:
la esperanza con el bien
siempre triunfan
incluso ante la aglomeración
de esos cortes
y sus inevitables cicatrices,
que no olvidaremos.

Por eso duelen especialmente
desde ya.

Juan T.

Nos fundimos

 Nos fundimos


Nos recuperamos. Nos enriquecemos. Nos fomentamos. Nos hacemos ir. Nos profundizamos. Nos tomamos.

Nos movilizamos. Nos recobramos. Nos diremos que es. Nos asustamos. Nos provocamos.

Nos aceleramos. Nos implicamos. Nos recuperamos. Nos asustamos. Nos soslayamos. Nos sustentamos.

Nos premiamos. Nos incluimos. Nos fomentamos. Nos beneficiamos. Nos redondeamos.

Nos inducimos. Nos demostramos. Nos resolvemos. Nos tocamos. Nos fundimos.

Juan T.

Nos continuaremos

 Nos recuperaremos


Llegaremos. Nos veremos. Nos marcaremos. Nos alucinaremos. Nos vamos a promover. Nos tendremos en paz.

Nos alejaremos. Nos volveremos locos. Nos introduciremos. Nos pausaremos. Nos seguiremos.

Nos tendremos en paz. Nos influenciaremos. Nos tomaremos. Nos llenaremos. Nos fundiremos.

Nos activaremos. Nos doblegaremos. Nos volveremos al estado natural. Nos fusionaremos.

Haremos felicidad. Nos ganaremos. Nos continuaremos. Nos recuperaremos.

Juan T.