martes, 8 de diciembre de 2009

El diálogo interior como base de la Comunicación

Miremos dentro de nosotros y hallaremos, seguramente, lo que indagamos fuera. La base está en el interior. La felicidad existe, según leí en alguna parte. Además, creo que es posible que demos con ella a través de compartir lo más sencillo. Me gustaría que todos fuéramos capaces de comunicar, esto es, que tuviéramos habilidad, potencialidad, ocasión y hasta deseo de hacerlo. Todo iría de otro modo. No digo yo que no habría problemas, que los habría, pero se divisarían de una guisa distinta, como solucionables, olvidando los tropiezos y buscando arreglos ante lo cotidiano, que nos brinda mercancías de toda índole.
El sueño, que seguro que otros han anticipado, sería dar con lo grave, identificarlo, para transformarlo en leve, así como elevar las pequeñas cosas interesantes a la categoría de inmensamente dichosas. Seguro que podemos. Cuanto más lo pienso más lo creo. Es cuestión de otearlo y de esforzarnos en esa dirección.
Platicar es un proceso saludable, que no siempre ejercemos. Nos decimos que no hay tiempo. Entonces, ¿para qué lo hay? Subrayamos que la comunicación es todo, que debemos relatar lo que acontece, que hemos de indagar en las esencias, que debemos procurar estar donde sea menester, que hemos de chequear lo que ocurre para ver si vamos por el buen itinerario o si, por el contrario, hemos de variar la marcha, así como su intensidad.
El sueño es claro. No le doy más vueltas. Podemos llevarnos estupendamente. Creo que debemos. La obligación en este campo es un principio de la antropología humana. No nos valen hipocresías ni faltas de coherencia, ni medias verdades, ni distancias o daños que no producen nada en positivo. Hemos de ser subjetivamente prácticos. ¿Cómo es posible que pasen tantos años con tantas cotas de soledad? Nos declaramos impotentes ante unas carencias afectivas que todos los días echamos de menos. No sé cómo es posible, pero así es. Puede que no seamos tan inteligentes como nos catalogamos.
Estimamos que es una fantasía, una elucubración de película, el tener una persona amada y que nos quiera, el tener un trabajo digno, el conseguir amoldarnos a las circunstancias, el reseñar que lo más importante es la salud y la paz interior… Lo reiteramos, pero no parece que lo creamos a tenor de muchos comportamientos individuales y societarios. Nos falta valentía para dar un golpe de timón e ir hacia otra parte. La equivocación es quedarse quietos ante este panorama.
Los aspectos más nobles del ser humano están en nuestro ADN. Los tenemos todos. Hemos de buscar, desde un diálogo interior y a través de la experiencia compartida, que la comunicación (la verdad, o un tipo de ella, o lo que puede ser convenido como verdad societaria sin engaños ni dobleces) nos haga libres entre los que nos rodean, más bien entregados a ellos, siendo rehenes de sus anhelos, que han de fundirse con los propios.
Supongo que no hay más certeza que la necesidad de dar con los corazones de nuestros convecinos. Buceemos en el interior, y veremos que no es tanta fantasía como pensamos. El punto está en obrar. La comunicación, sin duda, nos hace más nobles, más afables, más personas. Hablemos con nosotros mismos y con todas las respuestas que nos encontremos hablemos hacia el exterior, con los demás. Están ahí: de lo que se trata es de verlos, de saborearnos mutuamente.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Sin verte

Me gustas. Sé que parece increíble, pero es así. Me enamoré de ti sin verte. Parece que no podemos estar juntos, pero eso lo dirá el destino.

Caracteres que no interpretamos

El tiempo nos señala lo que debemos hacer en esta nueva era que nos imprime caracteres que no sabemos interpretar.

Ataduras que ni veíamos

Nos distraemos en ese momento crucial en el que debimos aprender los unos de los otros. Nos hemos liberado de ciertas ataduras que ni veíamos.

Noches y días

Nos hemos dicho que lo mejor es volver. No sé si nos veremos en otra etapa. Hemos consultado algunas experiencias que son noches y días.

Vertientes que no habíamos considerado

Nos complacemos en nuevos recorridos que descubren vitalidades que resplandecen con vertientes que antes no habíamos considerado.

Sin compromisos

Recurrimos a nuevas caricias que nos proponen reuniones de espacios callados. Iremos sin compromisos.

Una misión que debemos descubrir

Vivimos esa palabra que nos gusta, que nos une, que nos visita en el corazón. Hay una misión que debemos descubrir.

En demasiadas ocasiones

No vamos a considerar el adiós, pero creo que es lo que toca. Nos hemos perdido en demasiadas ocasiones.

Brazos cansados

Dedicamos tiempos que no son nuestros. Ponemos tronos que son palabras que se ubican con cromos que no tenemos. Los brazos están cansados.

Con nuevas atribuciones

Construimos bellezas con las que vivimos entre arcos que no reconocemos. Hemos asistido con nuevas atribuciones.

No parece que sea igual

Nos llenamos de valentías cuando hablamos desde la seguridad del amor. Luego no sé. No parece que sea igual.

Donde estaremos cómodos

Hemos agudizado el ingenio desde la versión menos conocida. Poco a poco llegaremos donde nos sentiremos más cómodos.

Otro universo vencido

Liberamos la impaciencia para empezar a recorrer ese espacio en el que somos los dos. Nos hemos inventado otro universo vencido.

Devoción grande

Confieso que te tengo una gran devoción. Hemos tendido esa ropa con la que jugamos juntos.

Por un nuevo sendero

Me compras un poco de tristeza. Voy hacia ti por un nuevo sendero. Nos conocemos un poco más.

A distancia

Planteamos mundos de paciencias que no son ni mucho menos infinitas. Nos mantenemos a distancia.

Nuevas intenciones

Me he quedado entre paisajes en los que no me reconozco. Puede que la afición nos ofrezca nuevas intenciones.

En un futuro cercano

Nos mantenemos pendientes de nuevas caricias que no aparecen. No sé lo que podremos hacer en un futuro cercano.

Mares que nos llenarán

Venimos a una playa de elementos nuevos que nos conducen por mares que nos llenarán completamente.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Plenos nos sentimos

Nos acercamos a ver lo que ocurre. Nos hemos maravillado con lo que tenemos muy cerca. Nos sentimos plenos.

Dudas que no queremos mirar

Me solventas todo ese momento de dudas que se suben a un monte que no queremos ni mirar.

Nos advertimos noveles

Me gustas desde el primer instante en que te conocí. Hemos asegurado procesos en los que nos advertimos noveles.

Evolución y opciones en Internet

El progreso es imparable, y es bueno que lo sea. De ello todos nos beneficiamos. De lo que se trata, y hablamos de Internet en este caso, es de optimizar las posibilidades, que son inmensas. Es un fenómeno tan reciente que nos vemos obligados a permanentes interpretaciones y a análisis sobre análisis ante las luces y sombras que arroja. Internet está en una permanente evolución. Parece imparable. Lo es, y, además, el incremento es exponencial. No hay altos en un camino que nos transporta a posibilidades infinitas, que cambia hábitos, que nos introduce en otro universo de costumbres con constantes que varían, con variaciones que extraen sensaciones eternas.
Hay mitos contra los cuales hemos de luchar. No hay tanta soledad como se dice, pero seguro que hay pseudo-modelos que podemos y debemos modificar. Las posibilidades de relación son ingentes, y, en este sentido, hemos de salvaguardar sus mejores perspectivas.
Hemos pasado del traspaso de contenidos, de la consulta de significados, a una interacción que parece total, pero hay un problema con las fuentes, con lo importante de verdad, pues a menudo puede ser difícil conocer lo relevante respecto de lo anecdótico. Nos pueden faltar, en ocasiones, datos para dar con las mejores opciones. Ahora estamos con las webs 2.0, y pronto las 3.0. Todo parece indicar que los objetos podrán intercomunicar pronto, muy pronto, y un coche, por ejemplo, será capaz de ir de un lugar a otro interpretando datos que le llegan por una serie de sensores.
Por el camino encontramos una serie de problemas: las posturas aislacionistas, la falta de conocimientos para elegir, las fuentes interesadas (probablemente siempre lo son), los controles del sistema (claros y de otra índole), la brecha digital, la falta de implantación en algunos sectores de la población (todavía mayoritarios), el contraste de pareceres y de cifras y eventos… No es fácil. Es, el nuestro, un mundo de profusión, y ya sabemos que el mayor enemigo de la información es la saturación. Estamos apostados ante una era que marcha en esta dirección.
Existe una nueva forma de comunicar, o quizá sea más apropiado decir que se dan muchas maneras de comunicar con ese soporte universal que es Internet. El aprovechamiento de tiempo y de energías es absoluto. Las imágenes nos conducen por vericuetos que explicitan con claridad que ocurre de todo, aunque no siempre comprendemos ese absoluto. Debemos evitar sentirnos atrapados entre sensaciones y actuaciones tan desbordantes como emergentes. Más que buscar soluciones hemos de evitar problemas.
La mejor protección es el conocimiento. Internet ha de ser contemplado como un fenómeno nuevo, o no tan nuevo, que nos ofrece todo, pero, en primera y en última instancia, la decisión es nuestra. Para dar con lo mejor, no lo olvidemos, y si ello es posible, hemos de tener una postura infatigable de reconocimiento de lo que sucede. Tenemos medios, pero hemos de saber escrutarlos e interpretarlos tras un oportuno análisis.
Muchas cuestiones quedan sin respuesta como, por hacer una consideración, aquellas que se refieren a qué hacer con los datos que se obtienen por los usos que hacemos de la Red de Redes, o incluso debemos referirnos a la interrogante de cómo solucionar la baja cifra de uso de Internet en los países desarrollados (apenas el 20 por ciento de la población). No dejaremos de lado el uso cualitativo de la Red y la falta de opciones en los países del Tercer, Cuarto o Quinto Mundo. Muchas dudas, pues, ante tanta información, y ante tanta demanda. Tras más de dos décadas de universalización de Internet, con la llegada de una nueva generación de móviles, son muchas las incógnitas que debemos despejar ante un caudal de posibilidades que no han de quedarse en meras cifras matemáticas. Creer en Internet es algo más. De momento, lo que toca es despejar esos desconocimientos y mirar con un ánimo positivo. Calculemos las opciones y veremos que el futuro es igual a progreso, y que éste es equivalente a mejora sincera. Seamos “integrados”.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Te cuento que sí

Me sincero con tu amor, que hoy calla ante lo que viene con una norma no escrita. Te cuento que sí.

Con una cierta simplicidad

Paramos. Vemos huecos que no existen. La vida tiene más matices de los que observamos con una cierta simplicidad.

Lugar equivocado

Hacemos una llamada directa al amor. El asunto es que nos hemos dirigido a un lugar equivocado.

Nos hemos visto bien

Nos integramos con una trayectoria que nos entrena para ser sin desafíos. Nos hemos visto bien.

Con los otros también

Buscamos tiempos de gloria. No sé si llegarán, pero, en todo caso, hemos de estar en paz con los más cercanos, y con los otros también.

Lo más real

Susurramos con amores en ciernes que nos invitan a vivir sin paralelismos lo que es lo más real.

Libertades gustosas

Seguimos con anécdotas que nos resultan únicas. Nos aprovechamos con unas libertades gustosas.

Estar y ser

Vamos y venimos con la fortuna de unas presencias que nos ayudan a ver de mejor manera, con la intención de estar y de ser.

Más fortalezas

Compensamos con muchos cariños. Hemos dicho que es verdad. Las voluntades nos agasajan con más fortalezas.

Mi mejor forma

Te rindo homenaje. Eres esa parte del momento con el que solucionamos la raíz de otro sistema. Eres mi mejor forma. El azar nos ha juntado otra vez.

Mi héroe

Es la hora de la verdad. Hablamos de contradicciones. Nos tenemos, y eso basta para pensar en un futuro dichoso. Eres mi héroe.

A merced del amor

Nos movemos con objetivos claros. No somos los mismos, pero deberíamos. Estamos a merced del amor.

Deseos jóvenes

Rescatamos unas intenciones que nos reiteran en esos deseos que sentimos de jóvenes. No los olvidemos.

Moral clara

Vivo la heroicidad de nuestros ancestros. Nos manifestamos con hechos que nos aclaran conceptos morales. Nos atenemos a los sentimientos.

Claves auténticas

Tenemos causas justas que compartir. Nos hemos sugerido vivir de otro modo. Los amores han de confluir en las claves más auténticas.

Por encima de las ignorancias

Sugerimos hacer un milagro que se llama amor. Nos mantenemos en guardia. Las prioridades nos deben dejar con la huella de un beso que esté por encima de las ignorancias.

Intereses de lado

Vivimos con dolor la distancia que nos asombra. Podemos hacer mucho más. Los intereses han de quedar de lado.

Hartos de esperar

Surgen momentos que no son de gloria en este amor que nos asalta con más dudas. Nos hartamos de esperar.

Sensaciones nuevas

Nos sorprendemos del amor que nos implica para ser felices en no sabemos qué futuro. Nos amamantamos con sensaciones nuevas.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Una nueva fiesta

Tiemblo ante la posibilidad de un nuevo encuentro, que seguro que se producirá. Celebramos una nueva fiesta.

El amor es otra cosa

Razonamos ante algo que no admite intelecto. El amor es otra cosa, y lo sabes. Vamos a colaborar a una nueva entrega. Nos tomaremos ese momento de respiro para confesar lo que nos queremos.

Abiertos espiritualmente

Podemos vivir entre paciencias. Subiremos a una nueva realidad. Nos abriremos espiritualmente. Nos daremos amistad.

Para no separarnos

Caminaremos con una verdad tras otra. Hemos comprendido que las cosas están en su sitio. Nos hemos hecho para no separarnos.

Nos ayudarán los buenos hados

Pase lo que pase, estaremos juntos. Nos hemos entregado a la causa nueva. Nos ayudarán los buenos hados.

Heridas con ignorancia

Intentamos que las cosas sean de otra manera. Hemos tratado las heridas con ignorancia, y así no podemos caminar.

Algunas caricias nuevas

Ya te diré en otro instante. Nos miramos con unas astucias tremendas. Hemos divisado algunas caricias nuevas.

Preferencias negadas

Nos hemos dispuesto con una amistad que nos hace traducir las experiencias con preferencias negadas.

De otro modo hemos aprendido

Nos distraemos en la noche. Es bueno. Pensamos en dejar que las cosas ocurran. Hemos aprendido de otro modo.

Nos regalan paciencia

Te supongo parte de mí. Debemos demostrar que somos capaces de mirar juntos. Los ideales nos regalan paciencia.

Un amor que no existe

Prestamos un amor que no existe. Nos hemos sentado para hacer honor a lo que nos pensamos. Nos ponemos en el sitio.

He insistido

Te digo que te pienso, y es verdad. Te soy con toda la seguridad del universo. He insistido.

En más amor

Requerimos presencias que no existen. Ya veremos en otros instantes. Nos buscamos. Hemos pensado en más amor.

Paz y buenos anhelos

Todo es hoy. Lo veo. Tenemos la fortuna de comprender que nos hemos inventado para ser en esta nueva relación que nos produce paz y buenos anhelos.

La noche que me complace

Presumo de ti. He distinguido las paciencias de los universos más gratos. Nada es en la otra cara de una noche que me complace.

Para contarte mucho más

Todo nos viene con una confusión que nos responde ante negativas medio amorosas. Iré para contarte mucho más.

Mirada y vida

La mirada lo puede todo. Somos un par de enamorados que han de buscar en otro universo con resortes de puro poder. Hablo de amor, de susurros, de lo que nos regala sentido en la vida.

Un mundo de sueños

La mirada lo puede todo. Somos un par de enamorados que han de buscar en otro universo con resortes de puro poder a través del cariño, de los sentimientos, de lo que nos traslada a un mundo de sueños.

Nos puede el universo

Hemos sentido que el amor es. La suerte nos ha acompañado con las gracias de un universo que nos puede.

En la intención

Tenemos que intentar estar en paz con nosotros mismos. Hemos asegurado algunos procesos. Nos convencemos de que la maravilla del amor está en la intención.

Hemos tardado en comprenderlo

Te confieso que estoy enamorado. Lo estoy desde el primer momento. Juntos seremos más felices. Hemos tardado en comprenderlo.

Perfiles del mismo amor

Debo decirte que estoy por ti con una voluntad que me produce más ansias de paz entre perfiles del mismo amor.

En ese mundo que amamos

Diferencias el amor con unas recetas que nos impidenn estar en ese mundo que tanto amamos.

La intención es común

Nos hemos inclinado por la belleza con una serenidad que nos produce deseos de mejora. La intención es común.

Sueño posible

Me has convencido de que el sueño es posible. Nos tenemos para comprender muchas cosas que suceden.

Travesías diferentes

Tendemos a vivir en la nueva noche que nos acompaña. Hemos diferenciado algunos movimientos con travesías diferentes. Te diré que sí.

Para que nada sea

Te debo contar que estamos en sintonía con un universo callado. Nos hemos puesto las pilas para que nada sea.

De ida y de vuelta

Me importa lo que haces, lo que me dices, lo que me distrae, lo que me propone un cambio sincero, lo que me indica que el camino será de ida y de vuelta.

Espero el regreso

Me abrumas con tus palabras, que quedan en una senda donde aguardarán mi regreso, que espero que se produzca.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Respeto de todos los derechos en la comunicación periodística

El axioma ha de ser claro: los derechos y libertades públicas e individuales han de ser el referente en las prácticas periodísticas. Hay veces en que las condiciones de los medios periodísticos alteran los mensajes. En tales casos hemos frenar algunas tendencias. Nos explicamos. Las prisas por llegar los primeros a la hora de informar nos han dejado, a los periodistas, con la credibilidad por los suelos, y sin esa valoración es difícil que podamos defender el campo de la información con el ahínco y el tesón que nos gustaría y que seguramente tanto precisamos. Hemos de huir de las premuras, del sensacionalismo, del divertimento a ultranza, de las informaciones sin cautelas, y nos hemos de implicar mucho más por llegar a tiempo, pronto si es posible, pero, ante todo, debemos hacerlo en óptimas condiciones.
A menudo, cometemos ciertos errores, proferimos unas torturas que ocasionan que las víctimas se precipiten antes de ser juzgadas en el abismo de un juicio que no tiene, ni mucho menos, las garantías mínimas constitucionales. Estamos, los profesionales de la información, para ser testigos, para trasladar lo que dicen instituciones y ciudadanos, pero con el debido contraste, sin acusar antes de que se produzcan resoluciones judiciales. No secuestremos la realidad, ni mucho menos la verdad, o las consecuencias serán muy duras para el sector, ya diezmado en su credibilidad.
Vivimos del crédito que nos da la ciudadanía, o que debería darnos. Sin él, no somos nadie como colectivo profesional. El periodista vive de decir la verdad, pero los ciudadanos y ciudadanas no piensan que la digamos, y así lo resaltan en las encuestas que hacemos al respecto. Hemos de cambiar de actitudes. La presunción de inocencia, el derecho a la intimidad, la preservación de la imagen, de los menores, de los más desfavorecidos y de los que precisan de garantías suficientes para tener una determinada presencia social han de sostener la estructura de la Comunicación y del Periodismo. El papel del periodista es esencial, y hemos de demostrar que lo es, que lo sigue siendo. Refresquemos conceptos.
Llegar los primeros no tiene sentido, si no decimos las cosas de manera adecuada. Debemos hacer los relatos contrastando las informaciones, destacando lo que sabemos, y lo que no conocemos con certeza ha de ser entrecomillado, puesto en cautela, con los términos de presunción que sean menester. Ya habrá tiempo de contar el resto de la información cuando sepamos las cosas con más precisión. Aparezcamos con los datos exactos, o esperemos a tenerlos. Las exclusivas hacen daño cuando no son tales, o cuando son frutos de mentiras, o cuando son medias verdades, que son las peores falsedades.
Además, cuando nos equivoquemos, hemos de saber pedir perdón, de dar las respuestas necesarias, de corregir los datos incorrectos, de dar las versiones adecuadas, procurando que la sociedad sepa en todo momento lo que sabemos de verdad. No tengamos prisa, por favor. El exhibicionismo, el amarillismo, la búsqueda de la truculencia, a menudo para dar con más audiencia, hace un daño tremendo a los profesionales y al sector y nos introduce en una dinámica dañina y de tierra quemada.
No olvidemos que el derecho a informar tiene sus límites en el respeto de los derechos de la ciudadanía. Por otro lado, hemos de ponderar las libertades y las consideraciones de todos/as: cuando hagamos más daño que beneficio, en el caso de equivocarnos, hemos de mantener la información guardada hasta que sepamos que los datos son ciertos, o hasta que podamos complementar las visiones que tengamos del acontecer que nos ocupe.
Volamos muy alto (hemos de recordarlo), y tenemos una responsabilidad con la sociedad y con todos y cada uno de sus integrantes. No hagamos mal la labor periodística, o la interpretación que se tiene de nosotros perderá muchos enteros, quizá demasiados. Estamos a tiempo de enmendar la plana, y de ir con un poco de más sosiego. No infrinjamos torturas a posibles verdugos antes de saber si lo son, o, de lo contrario, si lo hacemos mal, se presentarán como víctimas anticipadas de un sistema que no terminamos de aprovechar en todas sus fases y elementos. Busquemos calidad, fundamentalmente, en vez de cantidades en todos sus extremos, que nunca son buenos.
Lo importante no es ser los mejores y los más famosos: lo importante es ser buenos. Lo que pedimos es autocontrol. El fin primero y último ha de ser la ciudadanía, a la cual servimos por mandado constitucional. El respeto estricto y escrupuloso nos hará recuperar el prestigio social que es la base de nuestro quehacer.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Mantenemos el cariño

No debemos rendirnos. El amor es nuestro. Nos comentamos la responsabilidad. Mantenemos el cariño.

Entendemos el viaje

Me sumo a tus intereses, que veo como míos. No vamos a ganar, pero ya no nos importa. Entendemos el viaje mancomunado.

Hemos aprendido

Estamos cerca, más de lo que somos capaces de decir. Hemos aprendido de los errores anteriores.

No dejemos que el tiempo

Tenemos un alto valor como amigos. No dejemos que el tiempo nos rompa la mejor de las dinámicas.

Unas caricias que quisiera extender

Me apasiona verte. He consultado una serie de razones para dar con los negociados de unas caricias que quisiera extender.

Donde no queremos ir

Generamos la fuerza de un excesivo número de motores, que nos llevan donde no queremos ir.

Aunque llegue tarde

Me has regalado en muchas ocasiones esa sonrisa que me da tantas fuerzas. Ahora me quedaré con la voluntad de mejora que tanto me ayuda, aunque llegue tarde.

No cabe otro

Me asusta pensar en tu marcha, ya inevitable, pero insisto en que las cosas han de ser de este modo. No cabe otro.

De la misma forma

Nos conferimos una fuerza que añade pasiones a los elementos de una base tan efímera como la vida misma. Hemos tomado todo más en serio, pero todo sigue de la misma forma.

Asumir sin vacilaciones

Tenemos que entender y atender lo que nos cuentan, que nos confiere la fuerza del cambio, que hemos de asumir sin vacilaciones.

No en el vacío adelantado

Te mostraré el camino con una sensación de novedad. No quedaremos en ese vacío adelantado.

Anclajes nuevos

Me convenzo de lo que tenemos que hacer en común. Hemos sentido la boca llena de amor. Las cuestiones fundamentales hoy nos llegan con anclajes nuevos.

La mitad es nuestra

Nos hemos puesto en esa nueva disposición que nos complace en la espera que todo lo controla. La mitad es nuestra.

Genuina mirada

Te confieso que el amor nos parece hoy todo. He asumido algunos momentos que nos pacifican con besos de genuina mirada.

Ha de ser tuyo

Aspiras a vivir en la tranquilidad más dulce. Seguro que será así. No dudes de mi amor, que ha de ser tuyo.

La suficiente luz

Queremos ver, seguir, sentir, vivir, entregarnos a esa pasión que nos dio la suficiente luz para comprender lo que nos llega.

Voluntad eterna

Ya te diré que sí. Hemos apostado por un universo de sentimientos que han de profundizar en la voluntad más eterna.

No aparecen los consuelos

Platea ese cabello que me mostró el camino en su momento. Ahora no soy el mismo. Los consuelos no aparecen.

Lo importante es verlo

Pleiteamos con un universo de sensaciones que nos arrastran a la penumbra. Lo sincero llega de otro modo. Lo importante es verlo.

Sombra sin respuestas

Me sorprende que me digas que es posible, que podemos llamar a la misma puerta, que nos invitemos a tomar una razón como sombra sin respuestas.

Sin él

No termino de entender lo que sucede en un mundo complejo en lo amoroso, y en tantos ámbitos. La pregunta que queda, que siempre está, es: ¿qué haremos sin él?

Hemos quedado

Me impaciento mientras hago caso omiso a cuanto ocurre, que es sombra con dudas y resortes nuevos. Hemos quedado.

Algo más

Prestamos atención a las reglas que hemos de cumplir, y nos olvidamos que la vida es algo más.

viernes, 4 de diciembre de 2009

De cuanto haga falta

Estamos determinados a vivir en la consideración de un amor que será exponente de cuanto haga falta.

El universo nos puede

Me salvas de esa inquietud que reina por todos los lugares. El universo nos puede.

Aprendizaje de futuro

Deseo que me entiendas. No voy a dejar que las cosas sucedan sin tratar de asumir desde el aprendizaje de futuro.

Justicias que nombran

Nos decimos que hemos de estar juntos con justicias que nombran qué hacer.