miércoles, 22 de junio de 2011

Definición del profesional de la información

Aproximación a la definición de periodista

Un periodista es un comunicador de noticias, de informaciones, de eventos que han de estar caracterizados por su originalidad, por su "novedad", por su inmediatez y por el aporte de interés social y humano que hasta ahora le han consagrado las leyes, que incluso hablaban de una labor de servicio público.

Un periodista ejerce como tal cuando consulta dos o más fuentes, cuando actúa conforme a un Código Ético consensuado por el sector, teniendo en cuenta las normas legislativas y la Constitución, y procurando cumplir las tres funciones que históricamente le han caracterizado, que son las de informar, formar y entretener.

En la actualidad, el periodista debe tender a un permanente reciclaje y adaptación a las circunstancias que imponen las Nuevas Tecnologías de la Información.

Juan TOMÁS FRUTOS.
PROPUESTA DE CONCEPTOS Y DE ÁMBITOS PARA DEFINIR Y DELIMITAR EL PAPEL Y LAS FUNCIONES DEL PERIODISTA EN EL SIGLO XXI

*El Profesional de la información: definición, papel, funciones.
*El informador en Prensa, en Radio y en Televisión.
*El Periodista en Internet: funciones.
*La formación del Periodista.
-Estado de la cuestión.
-Fortalezas y debilidades.
-Necesidades presentes y futuras.
*El Periodista y su formación.
-El papel de la Universidad.
-El aprendizaje teórico y práctico. Necesidad de contactar con las empresas.
-Reciclaje.
*Los “tiempos” del periodista.
-Manejo de fuentes, de ideas y de conocimientos.
*Ética y Deontología Profesionales. El desarrollo de un pacto suscrito por el propio sector.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Querer seguro

Tendremos que darnos esa justicia que será tiempo para el propio tiempo. Nos aseguramos el querer.

Demos oportunidades

Nos entusiasmamos con todo cuanto podemos hacer, con los milagros de cada día. Existimos. Demos oportunidades.

Empatizamos

Optamos a la vida. La aceptamos.

...

Los planes siguen. Respaldamos los buenos propósitos.

...

Iremos a ver más. Nos asomamos a ese otro mundo maravilloso.

...

Nos tenemos. Nos basta.

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No impedimos las sensaciones, y eso nos complace.

...

Los huecos siguen. Nos lanzamos al exterior.

...

No podremos comprometernos al todo.

...

Nos solicitamos paradas de amor.

...

Nos frustramos en sueños, pero no en la realidad. Algo queda.

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Nos hemos herido. Las vidas son. Las señales siguen.

...

Nos hemos controlado en tiempos y formas.

...

Nos suponemos querencias. Hemos apuntado con una versión nueva hacia ese universo de besos que nos puede añadir eficiencia.

...

Nos dominamos con ese otro respiro que nos gusta.

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Nos excusamos en la espera. No sé. Lo que queda debemos afrontarlo con expansivas matrices.

...

Nos veremos en otros refugios. Iremos a tomar en cuenta algunas sugerencias.

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Nos decimos que queda el mundo. Nos pagan con abrazos. Gusta lo que vemos.

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Me seduces con tus palabras. Nos hemos dado primeros fines.

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Exigimos vivencias plenas, y eso no puede ser.

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Nos promocionamos con unos planes de reales querencias.

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Tendremos que proponer una verdad querida.

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Lo más es menos. Nos mantenemos con alturas que miran.

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Nos comprobamos planes de amor. Nos impresionamos.

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Juramos planes. No damos con respuestas.

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Ya somos. Las causas son. Nos veremos.

...

Nos hemos dado calidades estupendas que hablan de sensaciones sin pronósticos.

...

Nos hemos conformado con los elementos más señalizados.

...

Nos ganamos en cada instante. Nos ponemos a reaccionar en cada morada. Nos hemos clasificado para vivir en paz.

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Nos enfrentamos a nosotros mismos. Hemos de hacerlo con ilusión y en positivo.

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Disputamos la vida con más vida. Lo importante eres tú.

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Jugamos a vivir. Las expresiones lindas nos corrigen soledades.

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Caemos y nos levantamos en otras rondas de pasatiempos intermedios.

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Tendremos que ir con gestiones tardías. No hemos consolidado lo anterior.

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Nos hemos resuelto. Nos diremos un sí.

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Mejoremos con recuperaciones señalizadas. Nos hemos dado seguridades.

...

No vemos todo cuanto ocurre. Nos enumeramos verdades nuevas.

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Tendremos que ir. Las cosas son.

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Nos hemos dado excelencias en las que creemos.

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No hemos consultado los consensos extraños. Abrimos la vida.

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Te echo en falta cada día, pero no pasa nada. Así debe ser.

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Nos fundamentamos en ideales que nos han de dar lo mejor de lo mejor.

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Estamos a favor de querernos. Nos realizamos.

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La vida nos atrae con sus creaciones más variopintas.

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Nos hemos dado grandes apoyos con los que nos iremos a ese mundo bondadoso que nos brindará ilusiones.

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Tendremos que irnos hacia otro lado. No sé si las cosas serán.

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Lo tardío nos envuelve con sus principios e ideales. Nos continuamos.

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Hemos tocado ese fondo que nos servirá de impulso.

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Nos rescatamos con valores separados.

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No hemos visto los bloqueos de siempre. Lo de antaño nos vale.

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No hemos pensado en esa separación que es inevitable. Nos centramos.

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Hemos agarrado los sentimientos como esa base hacia el amor que nos superará.

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Nos quedamos con esos universos que nos regalan calores.

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Nos apetece ese refresco que nos alimenta.

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Evolucionamos hacia la vida misma. Seguimos en ascenso.

...

Tendremos que estar. Nos fijamos en la existencia misma.

...

No podremos quedarnos en ese punto sin retorno.

...

Nos volcamos en aspectos que nos ennoblecen.

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Tendremos que apostar bien alto por las características que nos unen.

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Unimos amores. Señalizamos algunas creencias para mantenerlas sin misterios.

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Nos reservamos para unos tiempos que no sabemos si vendrán. La música nos junta con paciencias y cariños. Nos citamos.

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No hemos consultado las dudas. Llegan. Tendremos que salir de la apatía.

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Nos abrimos a los avatares que tendremos que superar. Los derechos se han de ejercer.

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Nos damos ocurrencias. Las comprendemos. Empatizamos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

martes, 21 de junio de 2011

Buenas intenciones comunicativas

Juremos esos anhelos que nos pueden alumbrar desde la libertad misma que nos conmueve. Podemos mucho más de lo que nos confesamos. Tengamos fuerzas: saquemos adelante cuanto sea menester.

Juntemos las piezas de un destino que nos debe provocar con las ansias más lindas. Hemos de consolidar los procesos informativos con unas intenciones que nos hagan recorrer los mundos maravillosos de ese futuro que tenemos a la vuelta de una esquina. Fomentemos los más genuinos exponentes.

Rompamos las inercias que nos consienten sin que demos con lo que distrae y nos ayuda a aprender verdaderamente. Los itinerarios del pasado, cuando sean buenos, los hemos de recuperar. Refresquemos la existencia todo cuanto podamos.

No vivamos en la incertidumbre permanente, no separemos las emociones de los distingos objetivos, con los que hemos de laborar tan pronto y tan bien como seamos capaces. Las alteraciones nos deben servir de experiencia para esas transformaciones que pueden consolidar el edificio existencial.

Grabemos las historias con las que nos enseñaremos a cambiar para mejor. Las finalidades de los otros nos pueden ayudar a que las implicaciones nos conduzcan por sendas de buenas aficiones. Hagamos que las realidades funcionen desde el planteamiento más hermoso, indagando, siendo, pudiendo, extendiendo las vibraciones más honestas y honrosas.

Juan TOMAS FRUTOS.

Nos atrae la vida

Nos acostumbramos a querernos. Hemos de salir de la repetición.

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Los asuntos nos complacen. Inauguramos la vida cada día.

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Nos integramos con planteamientos medio repetidos.

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No nos gustamos en la espera. Nos señalizamos con el todo.

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Nos quedamos con evoluciones relativas. No hemos negado las evidencias.

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Las distracciones siguen. Las tenemos que superar.

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Las causas se observan con las pláticas que nos contamos.

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Nos acogemos con presencias totales.

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No hemos dado con lo particular. Nos sonreímos.

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Hemos explicado la vida con más proyectos.

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Nos queremos como somos. La vida nos atrae.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Nos pensamos

Nos hacemos caso, y esto va bien.

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Renunciamos a vernos, y eso nos insiste en distancias que no queremos.

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Hemos aplicado remedios que no funcionan.

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Discutimos en paz, y en paz nos entendemos.

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Nos aconsejamos con amor, con puro amor.

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Predicamos con trigos señalizados. Ya comemos.

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Decimos más, decimos menos.

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Prestamos lo que nos enseña a vivir.

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Tiramos hacia delante. Nos veremos cuando pueda ser.

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Estamos muy contentos. Nos hemos presentido.

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Hay decisiones que son intermedias y finales.

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Nos hemos embarcado en la vida misma. Nos ensalzamos.

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Valoramos cuanto es. Hemos adivinado pensamientos.

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Nos seguimos con recambios de posiciones posibles.

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Entiendo tus decisiones, incluso más que tú.

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Nos hemos recuperado. Las vidas son en las noches y en los días.

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Nos acercamos para vernos cada día. Nos damos notas de paz.

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Nos pedimos un poco de lluvia.

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Los elementos más tópicos se vuelven puro amor. Gracias.

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Ahondamos en buenos anhelos. Nos liberamos.

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Nos preguntamos cómo estamos. Nos hemos dirigido bien.

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Nos damos partes que son en los inicios de calor.

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Tendremos que esperar. Lo general nos subraya planes.

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Hemos apreciado lo superior. Nos consultamos dudas que muestran buenas estimaciones.

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Elaboramos mociones de amor.

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Nos exponemos a la vida misma. Nos queremos en la diferencia.

...

Consultamos la vida con más vida. Estamos pendientes de amar.

...

Nos hemos ofrecido pensamientos que señalan que podrá ser.

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Las mejoras nos prefieren con calidades generales.

...

Nos importamos. Hemos encartado más y más.

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Te tengo que querer como eres. Nos tenemos en cuenta.

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Nos prestamos apoyos que darán amistades para siempre.

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Nos precipitamos a la hora de opinar. Nos queremos, y eso no precisa más explicaciones.

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No renunciamos a querernos. Nos dejamos lo mejor.

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Nos prestamos sensaciones con todas las opciones generales.

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Eres la vida. Nos damos buenos puntos de vista.

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No hemos visto quiénes somos, pero aún estamos a tiempo.

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Nos fijamos en la misma vida. Nos guisamos amores.

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Tendremos que ir. Las cuestiones son.

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Hemos abierto la vida con más opciones. Nos mostramos parejos.

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Debutemos con sentimientos refrescantes.

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Jugamos a ser más felices. En esta partida ganamos todos.

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Estamos cómodos con las probabilidades en las que nos movemos.

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Nos hemos puesto a circular con ideas compartidas. Merece la pena que nos amemos.

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Trabajemos para ser entre programas más hermosos. Los sentidos nos llevan bien.

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Hemos supuesto ese sí que nos adora con modernas caricias. Tendremos que estar.

...

Nos tenemos en días que nos adecuan las señales más bonitas. Nos moderamos.

...

Subimos para vernos en cuatro días diversos. Nos pensamos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

lunes, 20 de junio de 2011

Son y seremos

Nos ensanchamos con razones que nos oprimen con sus gustos más lindos. Son, somos, seremos.

Entre todos

Nos rescatamos a primera y última hora, y eso quiere decir que estamos pendientes de lo que ocurra en el desarrollo de cualquier relación, investigación, proceso, indagación, comunicación y/o evento. Es bueno, y lo defendemos por los resultados que genera.

La vida es una trayectoria que nos recuerda el anhelo con el que partimos en la niñez. Hemos devuelto la vida a la vida mayor. Nos engatusamos cada jornada con reformas de pensamientos que han de ser para abarcar, entre todos, un poco más. Endulcemos los apuntes para que no haya cristalizaciones agrias.

Las premuras no sirven, no deben servir, cuando apostamos por reformas sin tener en cuenta el criterio ajeno, que ha de ser referencia sincera. Simplifiquemos la existencia con voluntades y con apercibimientos de rescates sencillos.

Todos tenemos derechos que son, que han de ser, que deben apuntar tan alto como sea menester. Las prestaciones han de ajustar las presencias que nos aman como somos, y puede que un poco mejor. Las divinidades nos inculcan, o deben, costumbres y costuras que diseñan una factura extraordinaria. Hemos sugerido verdades para fomentar los sentimientos más visibles.

Vencer supone aguantar, aunque el término no sea vencer, ni tampoco aguantar. Lo importante es sostenernos cuando las cosas parecen empeorar y no abandonar las claves más edificantes y emergentes en el sentido de sanadoras y recuperadoras de lo que experimentamos, o querríamos experimentar. Saquemos un poco de jugo a la vida pensando que el milagro, desde la ilusión, es posible, eso sí, entre todos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Toda la experiencia

Resumamos toda la experiencia con un poco de un toque que hemos de considerar mágico.

Momentos buenos

Nos registramos internamente, y nos reconocemos.

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Detenemos el tiempo, o eso nos parece, que es que no.

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Proseguimos para contemplar el milagro diario.

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Estamos cada vez más próximos.

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Nos hemos alegrado de conocer lo que tiene sentido a nuestro lado.

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Repasemos los deseos. Vivamos en paz.

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Los vectores nos llevan por secuencias en las noches.

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Tildamos la vida de más vida, con ella, con razones, sin ellas.

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Movemos las fichas del amor. Nos damos paz.

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Nos continuamos con progresos que nos avanzan.

...

Hemos adecuado los buenos discursos.

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Las composiciones nos llevan un poco más lejos. Nos damos pactos de amor.

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No hemos dado con los brillos de otros instantes.

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Hemos progresado con los besos y las buenas intenciones.

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Componemos las existencias con asuntos que son. Nos planteamos el regreso.

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Te aviso de cariños que irán en ascenso.

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Nos atrevemos a ser. No vemos lo que sucede. Nos pensamos.

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Hemos prestado esos deseos que son.

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Nos fomentamos los buenos fines. Las gracias llegan.

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No vamos a enumerar los éxitos, pero los tenemos en ese ámbito personal, que es el más importante.

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Entendemos todo cuanto es. Nos mostramos para después de varios períodos estivales.

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Nos confesamos con juegos de avances totales.

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Nos buscamos sin un quehacer cierto. Los estudios nos regalan buenos propósitos. Los futuros son.

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Estamos en mitad de esa calidad que nos es. Hemos tomado la atalaya del amor.

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Nos regalamos deudas que nos proponen objetivos repetidos.

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Estamos con pretensiones de agudas intenciones.

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Los tantos van llegando. Las relaciones nos insisten con sus buenos planteamientos.

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Trabajamos para ser felices, para intentarlo al menos.

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No podremos quedarnos en ese lado del amor.

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No vemos lo que otros nos relatan.

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Nos colapsamos, pero aprendemos de la experiencia.

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Nos recordamos con pacientes entregas.

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Nos hemos dicho que sí. No podemos quejarnos, pues tenemos una amistad profunda.

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Nos hemos movilizado para vivir. Nos alcanzamos.

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Los deseos. Las trayectorias nos recuerdan los fines totales.

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Las situaciones nos reforman con avances claros.

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Nos ponemos a pensar en lo que es.

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Nos rodeamos de pensamientos alocados. De vez en cuando debemos.

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Modificamos la modestia con interrelaciones de progresos entendibles. Nos elevamos para ver el cielo.

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Los paraísos nos destacan lo más hermoso, que sigue ahí.

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Hemos recordado lo que fuimos. Las apariencias nos incluyen en semanas de honores rotos.

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Recorremos los itinerarios más sorprendentes.

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No te veré. La vida nos rescata al principio.

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Es otra vez. Nos ponemos a asumir responsabilidades.

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Te tengo que decir que te quiero con sencillez, como lo que siento.

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Los planes nos otorgan ocasiones verdaderas.

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Te quedas con las diferencias, y yo con las similitudes.

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Venimos para ver con razones que están en el sitio de puro progreso.

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Nos hemos puesto a razonar, y nos hemos visto muy bien.

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Te quejas en la noche, en el día, con prudencia, con amor, y te entiendo.

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Nos hemos visto con conquistas que nos proponen continuar con recuperaciones de cariños hermosos.

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Te he visto en ese eterno retorno que nos vale.

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No niegues que eres en ese momento de victorias rescatadas.

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No aparecemos en tiempo y forma.

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Te trato. He visto quién eres.

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Las historias nos recuerdan lo que fuimos.

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Los entornos nos encienden los buenos propósitos.

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Te veré un poco más tarde. Sabes que nos entenderemos.

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Despejamos las nubes de esas tormentas no deseadas. Nos damos momentos buenos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

domingo, 19 de junio de 2011

Ante ciertas cuestiones

Prediquemos con todo el trigo del mundo. Hemos de asistirnos ante las cuestiones que no comprendemos.

Cumplir expectativas

Venceremos pacíficamente.

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Nos pedimos tiempo, y de eso tenemos.

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Hemos averiguado los sentimientos de antaño.

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Solemos demorarnos. Cambiaremos.

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Nos hemos preferido como somos, y me alegro.

...

Hemos adherido pasiones. Nos convertimos.

...

Las alertas siguen. Nos hemos tallado con pasiones.

...

Nos acercamos para vernos. Nos delimitamos con prestaciones de amor.

...

No hemos visto quiénes somos. Las virtudes nos introducen en otra parte.

...

No terminamos de ver lo que sucede. Nos propulsamos para estar.

...

Te amo. Queda extender el sentimiento hasta el infinito.

...

Nos hemos divertido en la larga espera. Nos consentimos con paciencia.

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Hemos gravitado entre los anhelos de libertad. Nos preparamos.

...

Somos en otra era. Nos damos ese intervalo que nos quiere.

...

Nos intentamos ver con toda suerte de pasiones.

...

Veremos por dónde ir.

...

Las consultas nos recuerdan lo que fuimos. Las virtudes son.

...

No hemos pensado en un mañana distinto. Queremos estar emparentados.

...

Nos hemos dado ese tiempo de duendes que cruzan el océano.

...

Nos tendremos que ver en otra etapa. Nos reciclamos.

...

Cargamos el campo con experiencias nuevas.

...

Nos corregimos en lo notable.

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Regresamos para ser. La vida nos aturde.

...

No te veré cada día, pero casi.

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Hemos asimilado lo que parece tener todo el sentido del mundo.

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Nos prestamos esa esencia que nos permite cumplir con las expectativas.

Juan TOMÁS FRUTOS.

A tu lado

Prestemos atención a la vida antes de que se vaya.

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Tengamos esa fiesta que hace tiempo que fomentamos.

...

Nos reservamos para pacientes consultas.

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Hemos definido casi todo. La vida es.

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Nos entronizamos en la misma sensación de antaño.

...

Supongamos ese todo que nos da caricias por doquier.

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Hemos sellado la vida con más vida. Nos hemos de preferir en buenos instantes.

...

Nos consultamos las experiencias de antaño. Las versiones de amor nos gustan.

...

No hemos visto lo que pensamos, pero es cuestión de tiempo.

...

Las astucias nos insertan en el nuevo día. Es.

...

Los argumentos nos permiten sentar esa cátedra con la que nos envolvemos de papel.

...

No podremos quedarnos en otro comienzo.

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La vida es si nos lo proponemos.

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Las versiones nos inculcan las buenas caricias con opciones de futuro.

...

No hemos visto lo que parece tener sentido.

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Nos distraemos con pacientes dedicatorias al amor que es.

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No hemos sido. Las caricias nos son.

...

Divertimos a esos corazones que nos regalan lo más preciado, el tiempo para mimarnos.

...

No hemos quedado atrás. Nos preferimos bien.

...

No podremos estar en ese cauce que no vemos.

...

Las pretensiones de otros instantes nos recuerdan cuanto fuimos.

...

Todo me vale a tu lado, y lo sabes.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Saber lo que pensamos

Predicamos con ese trigo que llamamos amor.

...

Nos pedimos deseos que hace tiempo que se cumplieron.

...

Lleguemos para ser quienes dijimos.

...

Nos hemos preñado de buenas sensaciones.

...

Te echo en falta, aun estando cerca.

...

He preferido no mirar. Veo lo que me gusta.

...

Modificamos el planteamiento con un gozo de sensaciones turbulentas.

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Tendremos que ir para ver lo que nos dice el destino.

...

Las aficiones nos llegan con pasatiempos de amor.

...

Miremos para saber lo que pensamos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

sábado, 18 de junio de 2011

En clave de respuesta: A propósito de las víctimas en los medios

REFLEXIONES SOBRE LA PRESENCIA Y EL TRATAMIENTO DE LAS VÍCTIMAS EN LOS MEDIOS
(Respuestas a cuestiones y consideraciones de alumnos)

-Me gustan las gentes que se involucran en su día a día, y tú pareces una persona preocupada por lo que hacemos los periodistas.
Ya lanzo desde aquí una propuesta, que bien podría ser una de las conclusiones de este encuentro académico, de este foro, de este curso.
Convendría una asamblea de periodistas, promovida, quizá desde la propia Universidad, con la asistencia también de los empresarios, con el fin de elaborar un decálogo o algo similar que promoviera la autorregulación en este sentido. Es tan sólo una reflexión.

-Creo que habéis hecho unas magníficas reflexiones que dejan el tema abierto para que otros compañeros se pronuncien, lo cual estaría bien.

Sí os digo que el tratamiento de los más débiles, de las víctimas, de los menos afortunados, en los medios de comunicación, es una cuestión de conciencia. Cuando el trato es discriminatorio o vejatorio, estamos actuando mal, y eso poco dice de una sociedad a nivel comunicativo, ya estemos en un lado activo o pasivo en todo ese proceso.

-Por todo ello, os digo que convendría ir generando una conciencia equilibrada y consensuada, cuanto más mejor, en el sentido de informar poco a poco de otro modo, con más sensibilidad, despertando el sentido crítico de la ciudadanía, con el fin de construir una realidad un poco más humana y humanizada.

-Gracias por compartir vuestra sensibilidad, que es lo primero que hay que tener hablando de víctimas y de su presencia en los medios de comunicación.


-Creo que es momento de acertar en las ideas, en su puesta en escena, y, sobre todo, en su realización. Propongamos un foro permanente, amplio, plural, con el fin de analizar qué está ocurriendo y postular alternativas.

- Estoy contigo en que soñar no cuesta nada. Y, si me apuras, te cuento que los grandes cambios históricos los han protagonizado soñadores.
Coincidimos, igualmente, en las bondades de resolver y/o evitar previamente conflictos. Emplearnos en ello es un valor añadido.

-La comunicación es su contexto, lo es en su contexto.
En realidad, lo que convendría es también enseñar al ciudadano a que sepa leer y consumir diferentes medios y soportes mediáticos con el fin de conocer qué es lo que pasa en su entorno a través de las ideas que poco a poco se vaya conformando, con distintas entradas de información.

-A mi juicio, lo que nos falta en los medios de comunicación es empatía en positivo. Nos falta empatía con los fallecidos, con los heridos, con sus familiares, con el lado más ilusionante y mejor de nuestros lectores, de nuestra potencial audiencia...

Nos falta coraje para ver el periodismo como buenas personas, con buenas maneras, descifrando las claves, los porqués...

Si sintiéramos lo que siente una víctima, seguramente cambiaríamos el planteamiento.

Por otro lado, los temas de víctimas, sean de la índole que fuere, nunca son locales. Ninguna muerte debe ser un tema local, y mucho menos su tratamiento. Es un juicio mío, claro.

-No se trata de aplicar códigos locales: se trata de ubicarnos con lo mejor de esos códigos, allí donde estén.
También es preciso que se conozcan esos códigos. Hay muchos (nunca hay demasiados), pero lo importante es que se divulguen, que se conozcan, y, fundamentalmente, lo que hace falta es que se respeten, y para eso hace falta un debate casi a diario sobre lo que realizamos y sobre lo que no.
Los talleres que proponéis están bien, pero siempre pensando en una mejora constante. Me valen los progresos aunque sean lentos.
En fin, que, como todos decís, es un trabajo que hemos de desarrollar de manera cotidiana.


-Cada uno es de donde es, y lo que nos convierte en seres humanos en la empatía respecto de las circunstancias de cada cual.

Por eso, ante las desgracias, ante los accidentes, todos hemos de intentar ver las cercanías, más que las diferencias. La visibilidad de los accidentes, de las agresiones, de las víctimas, es, debe ser, un asunto común.

No es nuestra pretensión dar la sensación de que sabemos más de lo que sabemos: en un curso, sobre todo en los de este tipo, hemos de procurar aprender todos/as (yo el primero), cada uno desde sus circunstancias, que diría el filósofo Ortega y Gasset, para llegar a soluciones y solvencias de consenso.

A mi me gustaría que desde este encuentro surgiera la conciencia de generar nuevas fórmulas de trabajo, pero eso es algo que llevará tiempo.

-Sí, esto pasa a diario, lamentablemente, ahí, y en todas partes del mundo.
Ello viene dado por la sumisión a las cifras de audiencia. Hay que ir girando esto poco a poco.
Los editores y responsables de los informativos y programas se amparan en que los contenidos morbosos y amarillistas son más consumidos...
Por eso conviene un cambio de cultura de consumo. Todos, empresas, profesionales y ciudadanía, hemos de trabajar en este plano, como en otros, al unísono.

-Lo que tiene que haber, insisto, es sensibilidad. No hay víctimas de primera ni de segunda, ni de tercera... Hay personas, y así debemos pensar, como tales.
No es una acción acertada, en ningún ámbito de nuestras vidas, cuando hacemos daño a otras personas de forma directa o indirecta. En cuestión de víctimas no debe haber política, sino humanidad, sensibilidad, respeto, consideración...

-Llámame, si quieres, soñador.
Creo que el cambio de perspectiva lo tenemos que dar desde abajo, en los consumos, que han de ser más plurales, más formativos, más aleccionadores para todos.
Por eso, yo creo en la alianza entre medios de comunicación, profesionales, educación y ciudadanía. Es un concordato perfecto. Llevará tiempo.


*Dos comentarios a vuestros magníficos escritos:

-El que no creamos muchas cosas que se dicen en los medios de comunicación, por desgracia, también nos hace vulnerables en el sentido de que puede que no creamos algunas noticias, al menos no del todo, incluso cuando sean ciertas.

-Por otro lado, la falta de otras opciones, en cuanto a la oferta y los consumos mediáticos, tiene que ver con la carencia de hábitos óptimos. Hemos de trabajar en ello desde los más pequeños.


-Yo no niego tus comentarios. No puedo negar la realidad misma de las cosas. Sólo digo que tenemos que actuar con lo que tenemos.
La comunicación es su contexto, lo es en su propio entorno, esto es, como nos llega. Ello quiere decir que, si al tiempo que escuchamos unos determinados contenidos, tenemos a gentes plurales, con diversas interpretaciones incluso de la realidad, que nos den sus visiones sobre lo que escuchamos, estoy convencido de que podremos tener un conocimiento más aproximado de lo que ocurre.
El empeño educativo en la diversidad, en la tolerancia, en el respeto, en el conocimiento de diversos vectores de ideas y de hechos, nos hace más seguros en el aprendizaje.

-Sí, aprendemos mucho de los demás. Por eso, un buen comunicador, un buen periodista, pasea recurrentemente por la calle, y ve lo que se opina en ella, cómo se habla, cómo se sufre, los momentos de alegría...
Todo eso llena: es el mejor máster.

-Yo creo en la formación del periodista, en la formación universitaria.
Además, creo que un buen periodista es el que pondera derechos, el que consulta varias fuentes y el que actúa de buena fe, como buena persona.

-Totalmente de acuerdo, Carlos. Por eso, la formación del periodista tiene que ser cada vez mejor, para seguir siendo un referente en la sociedad, para no confundirse con el "ruido" que hay en la red, donde, como bien señalas, hay ejemplos, muchos, numerosos, loables, pero otros que no lo son tanto.

La otra vertiente que hemos de cultivar es la responsabilidad ciudadana a la hora de ejercer como relatores de lo que ven a través de sus blogs, y, sobre todo, en los consumos de información por Internet. Aquí, la educación de todos/as es crucial.


-Veo que este tema levanta polémica. Me gusta que sea así.

Yo creo (y es una opinión muy personal) que un periodista tiene que poseer una titulación universitaria, a ser posible en comunicación (lo defiendo a ultranza).

Entiendo también que un periodista, con esa premisa, se define por la praxis: ha de ser buena persona, contrastar varias fuentes y ponderar los derechos de todos los intervinientes y protagonistas de las noticias que relata.

Podemos poner matices de formación, de uso oportuno de formatos, de consideraciones de interés social y/o público, etc.

-El profesor Desantes Guanter habla del Sujeto Cualificado de la Información, cuando se refiere al periodista, esto es, tenemos, o debemos tener, una cualificación, unos conocimientos, un oficio, unas consideraciones, una ética y unas responsabilidades... Y en todo ello hay que laborar.


-Decían los antiguos que el primer aprendizaje es básico para la sabiduría. Lo que aprendemos de nuestro entorno, de nuestra familia, de los que nos quieren, es crucial para lo que viene después.

Pero hay cuestiones ético-profesionales que hay que consensuar con el resto de compañeros, aprendiendo de los errores, procurando avanzar desde la auto-regulación.

Yo creo que tenemos que buscar el punto intermedio entre la profesionalidad, que se adquiere en la Universidad, y el oficio, que se consigue trabajando con buenos maestros.


-Las reflexiones, Carla, están ahí. Se trata de recogerlas cuando las condiciones son óptimas.

Creo que una ventaja del sistema "on line" es que, aunque parezca una paradoja, nos expresamos cuando queremos, es decir, en el momento que consideramos más oportuno, cuando tenemos la palabra adecuada y la valentía y el espíritu necesario. El momento lo ponemos nosotros, pues tenemos todas las horas del día para destacar nuestras opiniones y/o sugerencias.

-Mira mis mensajes anteriores y verás cuál es mi definición de periodista, siempre con la premisa de una educación/formación universitaria.
Yo no creo que el Periodismo se extinga: creo que se está transformando, que nos estamos mudando hacia otra dimensión que espero que sea mejor.
Desde luego está en juego nuestra credibilidad. Sí te digo que hay más personas honestas que deshonestas. En nuestra profesión, la mayoría, a veces un poco más silenciosa, practica un excelente periodismo. Mientras sea así, nuestro futuro, y el de la ciudadanía, está garantizado.
Debates como éste nos enriquecen.

-No me gusta la palabra fin. Prefiero la transformación, porque, además, es así: estamos en perpetuo cambio, aunque no nos demos cuenta.
Creo que las ideas lo "aguantan" todo. Lo importante es su puesta en escena, y en ello nos debe mover algo básico, la buena intención.
Hablo de buena intención para comunicar en este caso, de buena intención para rectificar si nos equivocamos, de buena intención para reconocer nuestras limitaciones, como hace Wendy, de buena intención para ser buenas personas...
Pero, claro, esto que digo son palabras, y a los seres humanos se nos conoce por lo que hacemos. Si no actuamos bien, por lo que sea (por dejadez, por falta de formación, por carencia de interés...), no somos buenos periodistas.
Sé que es filosofía, pero eso define nuestra forma de ser. Los primeros periodistas que se formaron en algunas universidades españolas salieron de una rama que se llamaba comunicación social, cuya matriz era la carrera de filosofía.
Estoy de acuerdo en que un título no hace a un periodista, pero creo que el ser humano avanza, y mucho, con la Academia. Aquí estamos.

-Una magnífica reflexión de nuevo. Creo en el trabajo desde la responsabilidad y el respeto. Las nuevas tecnologías, bien utilizadas, nos dan una inmediatez y cercanía que hemos de optimizar desde la profesión periodística.

-La labor de servicio público no sólo es hermosa: es, ante todo, una necesidad.
Hemos de procurar no alarmar, sino tranquilizar. Contar con paciencia, con sosiego, lo que pasa y las circunstancias de los que han sufrido una desgracia puede contribuir a no generar nuevas víctimas, esto es, víctimas secundarias o terciarias (no por tener menos importancia, sino por producirse más tarde). Evitemos, pues, entre otras medidas, generar esa truculenta dinámica de más victimización.

-Yo veo que, al menos en principio, el periodista tiene más responsabilidad incluso que un comunicador, esto es, en su trabajo, en nuestro trabajo, hemos de apelar a una mayor responsabilidad ética y deontológica.

-Yo creo en la autorregulación de los medios, de los profesionales mismos, y de la sociedad, que ha de ser tolerante en el consumo de unos espacios y no en otros. No caben hipocresías del tipo "este programa no me gusta, pero lo veo".
Si un programa no se ve, o si un diario no se lee, más pronto que tarde desaparecerá.

-Creo en la denuncia ciudadana, y creo en ese organismo que ha de ser consensuado por todos y tener un valor moral alto. Sus opiniones no han de tener valor vinculante, pero sí una alta catadura para la sociedad.

-La autorregulación es también la opción y la actitud que nos llena de coherencia respecto de los poderes sociales y de la ciudadanía misma.

-Más formación, más cultura, más comprensión, más universales de convivencia... y vuelta a empezar.
En España tenemos muchas leyes que se incumplen en materia de Comunicación. Pensemos, por ejemplo, qué pasa cuando las víctimas son menores, o en lo que se refiere al derecho a la intimidad de la cada cual o al derecho al olvido...
De lo que se trata, ante todo, es de tomar conciencia. Creo.

-Llenar el vacío produce vértigo pero es una necesidad para mantener el camino.
Acciones concretas son foros como éste, acciones concretas son encuentros entre periodistas, acciones concretas es hablar de lo que no nos gusta, y acciones concretas es no hacer lo que no nos gusta, empezando por nosotros mismos.
Por otro lado, estoy de acuerdo en que la ética es una posición individual, pero no tiene sentido si esa autorregulación no es fruto de la conciencia colectiva.
Si yo no introduzco en mi reportaje una foto de un accidentado o violentado en primer plano, para no socavar su dignidad y sus derechos, pero sí lo hacen la mayoría de los medios de comunicación, si yo no lo hago, repito, lo estaré haciendo bien yo, pero el daño seguirá existiendo.
El daño se producirá sobre todo si los consumos de la audiencia se producen y si son altos, y pensemos también que cuando un colectivo hace un mal todos nos sentimos perjudicados, pues, como en literatura, se produce lo que se llama sinécdoque, se ve el todo a partir de una parte, en este caso negativa.
En fin, que poco a poco debemos tomar conciencia desde lo individual hasta lo colectivo, aunque nos lleve mucho tiempo, que llevará.

-Yo estoy con Carlos en la necesidad de una autorregulación.
Por supuesto, cada país y su ciudadanía son soberanos para decidir lo que crean más conveniente según sus circunstancias.
Sí os digo que creo en el gran poder de la cultura y de la formación. Alguien hablaba del poder de los consumidores, de los usuarios.
Podemos no consumir determinadas actitudes, programas, empresas, formatos, presencias...
Si no los consumimos, no existirán antes o después. Por eso debemos educarnos en el respeto y en la tolerancia y en desistir de consumir lo que no tenga como valor universal el ser humano como auténtica medida.

-Intentad crear un foro de opinión, presidido por los periodistas más veteranos y de una mayor reputación. Llevará tiempo, pero lo importante es continuar ofreciendo, como dices, propuestas y alternativas de mejora.

-Creo en esa "trazabilidad". Con otros profesionales estamos trabajando en la Universidad de Murcia. La idea es que todos aportemos nuestro granito de arena.


-Coincido con vosotros: toda violencia es una agresión al ser humano, que queda dañado en su dignidad, porque la sufre, porque la tolera, porque la amortigua, porque mira para otro lado, porque no sabe o no contesta...
Debemos ver la violencia, en este caso de género, como algo que atañe a todos, y, además, debemos imprimir una especial sensibilidad pues el sexo no ha de advertirse como un concepto globalizador, sino como esa cuestión de complemento entre iguales que nos destaca la Naturaleza misma.

-Estoy de acuerdo.

Por eso en nuestro grupo de investigación intentamos hacer un seguimiento de la presencia de las víctimas en los medios de comunicación, y procuramos ver qué podemos hacer para mejorar su situación y su estima.

-Los códigos, compañeros/as, animan a generar conciencia, en este caso en el colectivo de los medios de comunicación y de sus profesionales.
No es fácil crear conciencia en este mundo de prisas y de lagunas de conocimiento, pero debemos insistir, sin prisa, pero sin pausa.
Es un hecho que no siempre se conocen los códigos deontológicos, y es un hecho que, incluso cuando se conocen, hay que refrescarlos. Es una labor amplia, pero mi premisa es que el consenso y el equilibrio han de ser los ejes básicos para todo este proceso.

-Por eso Carlos hemos de empezar a mover ya esas conciencias con foros de este tipo, con encuentros reivindicativos donde procuremos que estén la mayoría de los actores en los medios de comunicación, y siempre con el apoyo de la sociedad, que, a través de sus organizaciones y ciudadanos, han de opinar sobre una labor tan fundamental como la periodística.

-¿Y las Asociaciones Ciudadanas? ¿Y las de alumnos? ¿Y las de profesionales? ¿Y las de docentes, profesores, maestros...?

Tenemos que convenir en la pertinencia o no en función de si damos el beneplácito o no a un producto periodístico a través del consumo.


-No sé si era Esquilo el que hablaba de nuestra lucha contra el tiempo (imagino que han sido muchos a lo largo de la historia).

Lo cierto es que precisamos tiempo para formarnos, para refrescar lo que sabemos, para ponderar lo que nos llega del entorno, para profundizar en los conocimientos, para comprobar la certeza de lo que nos comunican...

El poder hacer las cosas con tiempo, el poder asumirlas y valorarlas temporalmente, es el eje de un buen quehacer periodístico, sin perjuicio de otros compromisos, obligaciones y deberes.

Hemos de demandar tiempo para hacer bien nuestras tareas.


-De acuerdo: La unión hace la fuerza. A menudo se nos olvida. Juntos podemos mejorar las condiciones de trabajo, y, por ende, la calidad del mismo.


-La autorregulación va también en este último sentido: tenemos que ser los mejores, en el ámbito profesional, empresarial, ético, cultural, formativo, etc. Eso supone un esfuerzo continuo y permanente, donde la ciudadanía debe ser cada vez más exigente con los consumos, con sus propias actitudes y con todo lo periodístico.


-Claro que queda mucho trabajo.

Las intenciones están ahí, y también los objetivos primordiales.

Ahora se trata de sistematizarlas, de ponerlas en valor, de comprender lo que significan, y de darles difusión y sustancia.

Para ello las tenemos que comentar y debatir entre nosotros, los profesionales, y con la sociedad, y comunicarlas a los que ahora se están educando, a los más pequeños (chicos y chicas) para que más tarde los consumos y sus comprensiones hacia nosotros sean más auténticas y coherentes.

Un abrazo enorme. Me emocionáis, de veras, con vuestras aportaciones, tan llenas de honestidad, que es una palabra que debemos recuperar los periodistas.


-Por eso, amigo, creo que un primer paso sea poneros en marcha ya.

Cerrad en los próximos dos o tres meses un código de buenas prácticas y quedad en un encuentro para su debate, discusión y operatividad.

*Sólo dos cosas:
-A mí las intervenciones estatales me dan un poco de miedo. Hemos de confiar en las leyes y en la justicia cuando no se cumplen los códigos civil y penal.
-Por otro lado, si tenemos cultura, si sabemos elegir, nadie nos venderá lo que no queremos comprar.

-Ésa es la clave: La corresponsabilidad.

Debemos ser más pro-activos, y procurar que los demás también lo sean.

No será un itinerario fácil, pero nadie ha dicho que las grandes causas sean cómodas.

Procuremos una educación y unos buenos hábitos para todos, desde el conocimiento plural, y seguro que iremos avanzando.

-En todo caso, como diría un letrado amigo mío, vamos a centrarnos en el tema que nos ocupa y en el que podemos incidir todos y cada uno de los profesionales de la información. Me refiero a nuestra actitud. Hemos de mejorar, buscando esa mesura de la que habláis algunos de vosotros. Poco a poco podemos hacer grandes conquistas.
No desdeñemos el poder de querernos y de respetarnos un poco más, bajo dosis importantes de equilibrio y de prudencia, así como de formación y de cultura.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Gloria y fortuna de la comunicación

Nos sorprendemos cada día con ese conocimiento que se recicla y perfecciona, y eso es bueno.

Digamos que sí a la hora de descifrar los encartes de una Naturaleza que no siempre comprendemos, pero que hemos de hacer lo posible porque así sea.

Sentemos la cátedra de los conocimientos más hermosos en la idea de ir añadiéndolos a las experiencias más gratificantes y constructoras de la realidad que nos rodea.

Simpaticemos con la vida misma desde el afán del decoro, de la paciencia, del equilibrio embriagador.

Nos hemos de procurar la virtud de la consulta, de la empatía, de la voluntad de dar con la certeza más voluminosa en cantidad y calidad.

Todo ha de tener el sentido de saber hallarlo, si perseguimos el tiempo y la forma para dar con él. No aceleremos el paso, ni tampoco lo cambiemos en exceso. Tentemos la piedra del destino con una consideración hermosa.

Elucubremos por encima de las leyendas. Pensemos en tomar la mejor cosecha, que hemos de compartir con afanes de pensamientos valientes. Repitamos la fortuna con la gloria de estar unidos. La comunicación lo conseguirá.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Te cuento, te soy

Olvidamos quiénes fuimos en un momento de certezas. Olvidamos ser nosotros mismos. Generemos otro destino de universalidad.

...

Nos hemos generado sensaciones de amor.

...

La vida nos comprende. Hemos indicado más.

...

Las sorpresas siguen. Hemos adivinado fluctuaciones.

...

Las causas son lo que son. Volveremos.

...

Hemos separado lo importante de lo que no lo es.

...

Las consecuencias se enumeran. Ya veremos menos.

...

Nos hemos tendido al suelo para ver mejor el cielo.

...

Las adivinanzas nos conducen por vericuetos señalizados y sin extrañezas.

...

Te tengo para lo que sea menester. Lamento lo que nos falta.

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Las vidas tienen muchos trayectos sencillos.

...

Envejecemos y casi olvidamos. No debe ser así.

...

Señalemos todo el motivo. Las virtudes siguen.

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Hablemos de ser, de navegar.

...

No hemos suspendido nada de lo que tenía cierto valor.

...

Nos tendremos que ver otro día. Lo espero, lo deseo.

...

Las diversiones nos conducen por apariencias serenas.

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Tendremos que contar y recontar lo que nos parece espacio sideral.

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Hemos adivinado algunas posturas. Las mantendremos en otra era.

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Las prestaciones nos regularizan las vidas.

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Te he contado todo lo que puedo, y que puedo, claro.

...

Hablemos de apariencias superiores.

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Te cuento, te sueño, te soy.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Verdades luminosas

No me cuentes lo que puede ser, que será en la medida de todas las cosas. Señalemos algunos motivos. Vayamos cerca.

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Tendamos algunos puentes para vernos en la otra vida.

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Pensemos en lo que podemos ser. Las destrezas nos olvidan. Todo sigue.

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Nos llamamos la atención con una bocanada de pensamientos nobles.

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Recuperemos las verdades luminosas.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Superamos la vida

Sugerimos lindezas que nos portan hacia ese infinito que todo nos sugiere.

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Hemos adelantado a la propia vida.

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Señalamos motivos que son diversos y dispersos.

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No vemos el fin. Tampoco tenemos prisa.

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Nos hemos visto en ese tránsito que hace daño.

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No hemos señalado todos los criterios. Algunos se escapan.

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Nos adentramos en la vida misma.

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Nos cuajamos de pensamientos en el puro destino.

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No podremos asumir todos los anhelos.

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Culpabilizamos a misma existencia, con y sin.

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No hemos dado con las claves de otros destinos.

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Nos sonreímos esperando algún milagro.

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Portamos sensaciones diversas. Hablaremos.

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No hemos subrayado lo que nos parece más noble.

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Nos impulsamos hacia ese final que hoy consideramos principio.

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Vamos a hablar de ser y de entender.

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Las amistades nos sanan hasta el final. Superamos a la misma vida.

Juan TOMÁS FRUTOS.