lunes, 15 de septiembre de 2008

Me tumbo a soñarte

El silencio de la mañana me hace romper la finitud en la que me encuentro. No presto la debida atención a lo que sucede, y me embarco en esa nave que me llevará a tierras de pasión desconocida, hartas de esperanza doblada por el paso de hordas que no creen en el verdadero sentido de las cosas que nos rodean. Tiemblo mientras subo a esa montaña de escenas consentidas. Me tumbo a soñarte, a experimentar lo que somos.

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