sábado, 19 de septiembre de 2020

Donde sea menester

Nos la jugamos

en ese inicio que es final,

que es elucubración cumplida

con tonos mágicos.

 

Nos vestimos de colores

que priman la salida

hacia otro universo,

que nos inunda de lo extraordinario.

 

Hemos experimentado

las más lindas querencias

en forma de un encuentro crucial.

Nos tenemos en armonía.

Nos hacemos palpar lo sencillo.

 

Nos acomodamos

ante las victorias de otros,

que siguen esa fila

que otras veces fue importante.

 

Nos hemos alentado

en otras coyunturas bellas, hermosas.

En ésta no seremos menos.

Hemos aparecido como testigos sin cargos

ante las promesas

de ciertas conquistas

que llegan como anillo al dedo.

Nos hemos entendido.

 

La vida es

con gracias eternas

que nos subrayan y cumplen.

Hemos tomado con positivismo

todo cuanto ha sucedido.

Ahora seguimos

con el ánimo más profundo.

 

Nos encantamos.

La función maravillosa

nos lleva por las supremas sendas.

 

Podemos sentirnos.

Hemos comprometido 

la existencia, ahora divina,

con la dosis de una fuerza

que nos coloca

donde somos más y más felices.

 

Nos procuramos.

Iremos donde sea menester.

Y más.

 

Juan Tomás Frutos.


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