lunes, 16 de noviembre de 2009
Un mensaje que nos quiebra del todo
La distracción nos hace vivir en la carencia más dura. Nos quitamos el hierro con un mensaje que nos quiebra del todo.
Ciertas verdades
Vamos a tratar de entender lo que sucede. Los cálculos no salen en cuanto pasan los meses. Nos enamoramos de ciertas verdades.
Falta me haces
Me haces mucha falta. Hemos obtenido apoyos con los que vamos a contar en adelante. Te veré con buen humor. Sí, mucha falta.
Con salubridad
Necesito una expresividad que me tiene que apoyar en el mejor momento. Pasa el tiempo con una salubridad que despega con fuerza.
Nos convenimos
Obtenemos algunos recursos que brillan en un nuevo momento con fuerza y actividad inusitada. Nos convenimos. Únicamente hablo de amor. Es todo.
No sé qué ganaremos
Administramos el tiempo con un recorrido nuevo. Hemos de ir hacia otra causa. No sé qué ganaremos o qué perderemos.
Paciencias inútiles
Ya te diré todo lo que podemos hacer ahora que nos escapamos de las versiones que fueron testimonios de paciencias inútiles.
Con más ausencias
Me planteo vivir en un nuevo escenario que me carga las espaldas con más ausencias de las que puedo soportar.
Era de esperar
Hoy se separa el amor de mis carnes, de mi ser, y siento que todo gira hasta marearme. Era de esperar.
domingo, 15 de noviembre de 2009
En la carencia total
Vences en ese instante tan anónimo como poco aprendido en el que nos alentamos a vivir en la carencia total.
Una y otra vez
Corremos a encontrarnos con nosotros mismos en ese momento que nos distrae y que nos hace ser nosotros mismos. Nos gozaremos una y otra vez.
El más afortunado
Me pierdo, te digo, en tu amistad, y con ella soy ese ser que se siente el más afortunado de la existencia divina y humana.
Para ser yo mismo
Dispon esos matices que me envuelven con resortes no ponderados. Iré para decirte, para ofrecerme, para darme, para ser yo mismo.
Hoy nos puede la realidad
Pienso en todo cuanto hemos sido en esta noche que nos embarca hacia la nueva realidad, que hoy nos puede.
De principio a fin
La mar nos lleva a la sensatez de un aviso que me pone en firme constancia para tocarte de principio a fin.
Ante la puerta cerrada
Acabo de cerrar
esa puerta
tanto tiempo abierta,
y ahora no sé qué hacer.
Imaginaba algo así,
pero no tanta indefensión.
La pobreza viene
de la falta de hábitos
para salir adelante
con cambios,
ante ellos,
viviendo transformaciones
más o menos complejas.
Te has comprado
otra ocasión perdida,
una más o una menos,
que no llevo la cuenta,
y me dejas como un trapo
inservible, lleno de agujeros,
maldito para los próximos
meses o años.
Estoy en el nuevo trance,
en camino hacia la nada
más particular,
con impresiones dolientes
que nos agotan
con pensamientos escondidos.
Estoy y no estoy,
porque te vas,
porque sorpresivamente
has recorrido otro mundo
con vencimientos pasados.
Soy algo más,
o eso pensé al equivocarme
de destino en el amor.
Es un duro error,
y por eso sufro tanto
al cerrar de nuevo la puerta,
la única puerta
por la que merece la pena luchar.
No quiero ni mencionarla,
ni descubrirla otra vez,
ni tan siquiera hablar.
No quiero, no.
La puerta está clausurada,
otra vez, enésima ella,
y aquí estoy paralizado,
otra vez, enésima ella,
mirándola, decepcionado,
en otro tiempo,
o puede que en el mismo.
esa puerta
tanto tiempo abierta,
y ahora no sé qué hacer.
Imaginaba algo así,
pero no tanta indefensión.
La pobreza viene
de la falta de hábitos
para salir adelante
con cambios,
ante ellos,
viviendo transformaciones
más o menos complejas.
Te has comprado
otra ocasión perdida,
una más o una menos,
que no llevo la cuenta,
y me dejas como un trapo
inservible, lleno de agujeros,
maldito para los próximos
meses o años.
Estoy en el nuevo trance,
en camino hacia la nada
más particular,
con impresiones dolientes
que nos agotan
con pensamientos escondidos.
Estoy y no estoy,
porque te vas,
porque sorpresivamente
has recorrido otro mundo
con vencimientos pasados.
Soy algo más,
o eso pensé al equivocarme
de destino en el amor.
Es un duro error,
y por eso sufro tanto
al cerrar de nuevo la puerta,
la única puerta
por la que merece la pena luchar.
No quiero ni mencionarla,
ni descubrirla otra vez,
ni tan siquiera hablar.
No quiero, no.
La puerta está clausurada,
otra vez, enésima ella,
y aquí estoy paralizado,
otra vez, enésima ella,
mirándola, decepcionado,
en otro tiempo,
o puede que en el mismo.
Acoplamos las circunstancias
La vida llega de distintas formas, y somos nosotros quienes la acoplamos a las circunstancias que nos definen.
Nos prestamos cosas nuevas
Hemos agudizado el ingenio con primeras intenciones que advertimos como divertidas. Nos prestamos nuevas cosas.
No olvidadas
Consideramos el paso de unas etapas que hemos de dar por superadas, pero no por olvidadas. Nos hemos aplicado muchos cuentos.
Fórmulas mágicas
Nos hemos acostumbrado a ser en la noche que nos controla con fórmulas que consideramos mágicas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
