sábado, 23 de marzo de 2019

La oportunidad de vivir


Sabes que vivir es pensar, experimentar, seguir, sugerir, tocar, palpar, comunicarnos con nosotros mismos, avanzar en progresiones que debemos compartir en escenarios nuevos.

 

Nos hemos convencido con hechos, y por eso estamos deseando que llegue el nuevo día, que nos inunda de emociones, de felicidad, en definitiva. Tenemos suerte de ser en esa entrega mediata.

 

Desde esa óptica, surgiste como una diosa, y como tal me regalas un planteamiento de equilibrio. Te confundes entre el sueño y la realidad, y, así, abundas en todas las horas del día, que plantean regresos, convenciones, uniformidades.

 

Nos hemos repuesto de las consideraciones de antaño, que nos han presentado en los albores del día con la alegría suficiente para conocer el genuino cariño, que nos corrige y nos hace mejores. Es un planteamiento natural, como la flamante jornada, que nos brinda una oportunidad, y, claro, vivimos.

 

Reconciliación

 

Hay momentos en que te reconcilias contigo mismo, dándote cuenta de lo que es importante. Me llama un antiguo amigo. Me actualiza sus vivencias, sus peripecias. Está en el hospital. Miraremos con fe.

 

De pronto hemos pensado que esta noche vamos a hacer nuestra pequeña fiesta sin ruido en su improvisada estancia. Tenía otra fiesta enorme, pero tengo muy claro que, para mí, deberá esperar.

 

Además, en la mega-celebración nadie me echará de menos; en la de mi amigo convaleciente, sin embargo, soy el principal invitado. Todos lo tendríamos claro, ¿verdad?

 

Juan Tomás Frutos.

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