martes, 14 de abril de 2026

La promesa del jardín

La promesa del jardín


El jardín es esta tarde
especialmente bonito.
Me encanta.
Me siento feliz en él.

Es sin duda, por la temperatura,
por sus árboles y arbustos,
por su fuente inacabable,
por su imperfección infinita.

Veo a niños y mayores jugando,
reposando, divirtiéndose,
en silencio, en calma,
de un lado para otro,
parados, leyendo,
en todo tipo de actividades
y de actitudes cotidianas.

Es mi jardín,
el del barrio, sí,
pero un poco mío también.

Siempre me he colado
por estos lares de infancia,
de sabores inocentes,
de paseos con calor y frío,
de esperanza, de emoción.

Es el de siempre,
pero también soberbio
y más que excepcional.
Me apego más a él,
o ella,
que seguro que tiene ambos sexos.

Es el jardín de esta tarde,
de todas las tardes,
en ti, en mí, increíble.

Todo tiene más sentido.
Deambulo:
lo advierto así,
sin compromisos, con ternura,
en precisa entrega.

Es mi verdad de ahora,
y lo es por ti,
por esta compañía
que propone dimensiones
de realeza y lealtad.

Oteo con calma,
con naturalidad, subido
de tono y de ritmo.

Aquí y ahora no quiero,
ni deseo,
ver otra cosa
salvo a ti,
mi jardín más prometedor.

Juan T.

No hay comentarios: