miércoles, 22 de junio de 2011

Óptimas claves en la comunicación

Unamos la vida a la vida, y seamos consecuentes con todo aquello que somos, con las propuestas de ilusiones aguerridas.

Aparezcamos con los pronósticos que nos encienden los ánimos con esa moderación a la que tendemos, o debemos. La vida es un todo. Comuniquemos, pues, desde la óptica de la plenitud.

No nos asustemos con los pronósticos. Tentemos la suerte con más suerte, y añadamos las ilusiones a las causas con las que convivimos. Serenemos los ánimos. Las moderaciones nos añaden singularidades por las que hemos de laborar.

Hemos de superar los trances con maravillosas entelequias, que nos han de producir el suficiente valor para adelantar un poco más el paso.

Tengamos la fiesta con esa tranquilidad a la que, sin duda, tenemos derecho y por la que hemos de pujar. Los esfuerzos no han de faltar en este progreso que perseguimos con ahínco. Nos hemos de procurar ubicaciones con alturas de miras.

Tornemos hacia esos orígenes donde dispondremos de criterios que han de sanar. La salubridad diaria nos debe imprimir el más sagrado carácter, que es el de cooperar con los demás preservando los grandes bienes de la naturaleza. Contemos lo que somos y lo que sentimos, y daremos, indudablemente, con óptimas claves.

Juan TOMÁS FRUTOS.

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