martes, 19 de julio de 2011

La experiencia comunicativa

Muestra lo sencillo como base del camino que hemos de andar juntos. Se en la sensatez de la memoria. Nos hemos de querer como somos, buscando en la dirección adecuada, con altura, con miradas señalizadas en el amor que hemos de hacer eterno. Juzguemos los pasados actos para superar, desde la mejor intención y con experiencia, todo cuanto ocurra.

Saldemos las cuentas que nos han de procurar estar en ese corredor que será presente con las voluntades más tiernas. Hagamos que funcionen los compromisos. Sugiramos que podemos, y podamos en el quehacer constante y diario. No perdamos la perspectiva ni el tiempo.

Hemos de aguardar milagros cada día, y cada día nos hemos de dar esa tregua que será al tiempo pura oportunidad. Separemos las motivaciones de los gozos, así como los tiempos de los anhelos que pueden quedarse en la libertad de otros trances con los que hemos de desarrollar y recorrer los espacios más hermosos.

Aseguremos los procesos marchando al paso que nos puede dar la costumbre, y expongamos las operaciones del modo que se entiendan y extiendan hacia ese afán que otros nos consienten. Hemos de jurar cariños como base para esa dicha con la que movernos hacia el espacio menos infinito. Juzguemos lo hecho y sigamos las sintonías más deseables.

La vida nos distrae, y eso no es malo, si somos capaces de adentrarnos en sus raíces, en sus importancias, con la cautela debida y con la fortaleza necesaria para adelantarnos a los problemas que, por desgracia, se reiteran y nos ofrecen resistencias que hemos de amortiguar. La lentitud no es una aliada, aunque pueda parecer ventajosa. El buen ritmo, el no pausarnos, contribuye a que vayamos afrontando los deberes pendientes. Tengamos presente la experiencia, sobre todo cuando nos refiramos a la comunicación.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Que triunfe más

Convenzamos
a nuestros corazones
de todo lo que puede tender
hacia ese destino
de maravillas,
de sentimientos,
de bondades y caricias.

...

Nos perdemos
con memorias que son,
con voluntades
que nos agarran
con fantásticas consecuencias
de amor y quietud.

...

Nos entregamos
a esa existencia
que ha de tener
todo género
de justificaciones.
Hagamos que el amor
triunfe más.

Calidad amorosa

Tengo todo gracias a ti.

...

Nos asomamos al exterior que es interior.

...

Decidimos con emociones.

...

Nos recreamos con garbo.

...

No queremos, sí queremos.

...

Pasamos de largo.

...

Las opciones nos envuelven con facilidad.

...

Tengo que decirte que podemos.

...

Nos aportamos buenas fuentes.

...

Tendremos que conformar la realidad.

...

Nos aclaramos con cuanto somos.

...

Nos hemos aventajado con vida.

...

Probamos a ver si perdemos.

...

Nos hemos comunicado llegadas perfectas.

...

Nos brindamos pasiones.

...

Tendremos que ir.

...

Nos hemos comprometido a ser.

...

Las restas son sumas en ocasiones.

...

Lo último se presenta como lo primero.

...

Hemos convencido a los corazones.

...

Me importas. Lo sabes.

...

Las consecuencias nos llevan a las pasiones más hermosas.

...

Te diré por dónde va la pasión.

...

Nos presentamos con equipaciones imperfectas.

...

Te espero para ser.

...

Las vaguedades de antaño nos llevan por realezas que nos quieren.

...

Ya te diré si es posible. Nos abrimos.

...

Nadamos para vernos en alta mar.

...

Abrimos lo que corresponde.

...

Lo que fue es todavía.

...

Nos hemos dado lo verdadero. Las plastificaciones nos recuerdan cuanto fuimos.

...

Tendremos que darnos nuevas ocasiones.

...

Nos prestamos universales.

...

Hemos supuesto, y ahora corroboramos.

...

Nos damos los días más estupendos.

...

Consultamos las oportunidades mixtas.

...

Los elementos son gozosos.

...

Me gustan tus plazos. Nos ubicamos estupendamente.

...

Hemos resuelto las dudas. Nos damos lo que es igual.

...

Nos brindamos atenciones clarificadoras.

...

Me gustan las aventuras seguras.

...

Nos pensamos con técnicas sugerentes.

...

La seguridad nos llega con sus invenciones más definidas.

...

Nos negamos a dejar lo fundamental.

...

Nos necesitamos en lo aparente.

...

Ya somos en otros resultados.

...

Te tengo en cuenta. Nos hemos destacado en las mejores pruebas.

...

Te pido todo el amor. Nos hemos ganado.

...

Hemos hablado de cariño.

...

Nos vemos con otras afectaciones.

...

Las ocasiones nos alimentan.

...

Eres más que suficiente. Lo mínimo es bastante.

...

Nos hemos instalado en el simbolismo.

...

Te quiero como eres.

...

Nos lanzamos para vernos.

...

Eres lo más estupendo.

...

Nos hemos objetivado.

...

Tendré que decirte todo, más, con novedades.

...

Nos hemos propuesto más vida.

...

Nos consultamos qué hacer. Sacaremos más fuerzas.

...

Las explicaciones que das me encantan.

...

Nos anunciamos con más pasión.

...

Las razones nos regalan el todo. Eres pura emoción. Nos volcamos en lo positivo.

...

Estamos listos para amar.

...

Los problemas son. Nos hemos dicho que podemos.

...

Fluye la vida con más intenciones.

...

Las creencias nos llevan por lindos sitios.

...

Despejamos lo máximo para ser entre emociones simples.

...

Nos hemos estabilizado. Giremos más.

...

Nos hemos situado muy bien.

...

Las conclusiones nos son más.

...

Nos rescatamos con lo que nos previene.

...

Hemos abundado en lo obvio.

...

Nos paramos para vernos.

...

Destacamos lo más puntero.

...

Nos identificamos en lo lejano.

...

Queremos crecer y ser muy felices. Creo que lo merecemos.

...

Demos con la calidad amorosa.

Juan TOMÁS FRUTOS.

lunes, 18 de julio de 2011

Aprender del interior

Imaginemos como base para extender cuanto somos. Hemos de suponer con garantías. Impliquemos todo lo mejor de ese entorno con el que hemos de crecer en la necesidad de una mayor garantía. Podemos avanzar mucho.

Contrastemos. Hemos de ser con los demás y no por encima de quienes vienen con unos nutrientes que nos superan y hasta soslayan. Aminoremos los anhelos que no comprendemos y hagamos caso a los corazones que nos aparecen con la tranquilidad más enhiesta.

Procuremos superar las barreras de esas comunicaciones que nos sustentan con sus contradicciones más nimias. Superemos los momentos de incomprensiones con una bocanada de amistades totales, sin condiciones. Probemos la impresión del misterio con conocimiento.

Queramos con sencillez, sin abundar en lo negativo, dando ese positivismo a ultranza que nos debe permitir adelantar los pasos más abigarrados. Sentemos las bases de esos instantes de puras impaciencias que nos han de presentar lo genial.

Olvidemos los instantes de incomprensión y pongamos como casos aquellos que nos alimentan con una adecuada voluntad de equilibrio y de satisfacción. Renovemos los votos para ser sin notoriedades. Acudamos a esas citas que nos han de promulgar los mejores arreglos. Situemos la dicha en su punto exacto. Hemos de procurar determinar algunas caracterizaciones de incrementos dichosos. Consultemos con nuestro interior. Si comunicamos bien, mucho podemos aprender.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Una base comunicativa

Prefiramos el protocolo y el estilo como fórmulas que envuelven lo que tiene sentido y aquello que no lo posee. Estiremos las intenciones hasta dar con los momentos más hermosos, con los más lindos, con los que tienen más avances que retrocesos.

Simplifiquemos la existencia con un toque maestro. No dejemos que las dudas nos oculten el verdadero sentir de la vida, que ofrece cuanto esconde valor y también lo que no lo alberga, al menos en apariencia.

Intentemos que los pronósticos buenos se hagan realidad. Adelantemos los pasos sin palabras huecas. Lo extraño ha de servir de motivación interna y externa. Los aspectos más loables han de potenciarse y llevarse hasta la presencia más consolidada y menos cautelosa. Hagamos que funcione el corazón.

Los procesos más diestros nos han de llevar por esas sendas de un aprendizaje constante. No cejemos en el intento y hagamos honor a las claves con las que podemos cabalgar cada día en el mejor escenario posible. Situemos la bondad por esos lares que suponen apaños perfectos. Las preferencias más gustosas nos han de ayudar de la mejor manera posible.

Seamos sencillos. Hemos de serlo. Las amistades han de ser cultivadas desde las inocentes caricias que suponen el amor en estado puro, que hemos de guardar una y otra vez. Superemos el destino incierto promoviendo que las cuestiones que colectivamente merecen la pena lo sean en el deseo de principio y de final para nosotros mismos y para los demás.

Hagamos que el afán real lo sea con intención y certeza. Todo irá bien, si en el planteamiento de partida nos convencemos de ello. Sin duda, contribuirá a un resultado estupendo. Esta base comunicativa opera.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Al vacío

Las Lunas
tienen varias estrellas,
y a veces parecen infinitas.

.....

Sitúo mi mar
entre bravas reacciones
a las creencias nulas.

....

Te veré
en esa noche
que me gusta
tal y como es.
Nos entregamos al vacío.

Verte

Voy hacia ti.

...

No hace falta que aguardes un milagro. Está ahí ya.

...

Nos damos oportunidades.

...

Eres mi razón de ser.

...

La vida tiene sentido cuando conversamos.

...

Nos hemos señalado el camino del consenso.

...

Hemos hablado de amor.

...

Nos hemos puesto a razonar.

...

Las gracias nos llevan a lo eterno.

...

Nos separamos para ver.

...

Reponemos vida.

...

Nos hemos aceptado como somos.

...

Jugamos a vernos.

...

Respondemos con planes y programaciones.

...

Supongamos ese todo que es amor.

...

Repasemos el deseo: somos dos.

...

Te digo por donde van los puntos.

...

Nos hemos impuesto ante las razones queridas.

...

Nos elevamos con confianzas que nos precisan.

...

Reponemos lo nuestro.

...

Nos hemos preferido.

...

Nos pertenecemos con respuestas que son.

...

Hemos ganado y perdido, como la vida misma.

...

Firmamos nuevas señales.

...

Te digo que podrá ser.

...

Nos damos compromisos que son.

...

Hemos finalizado lo mejor.

...

Comprobamos fines y deseos.

...

No hemos quedado en libertad. Nos regocijamos.

...

Arrastramos determinaciones que se irán fraguando.

...

Vivimos en la eterna rivalidad.

...

Maduramos las señales más cómodas.

...

Nos hemos destacado reformas.

...

Pediremos el sí del amor.

...

Nos conformamos en los nuevos momentos.

...

Respondemos con cariño.

...

Juzgamos cuanto somos.

...

Presentamos contenidos buenos.

...

Laboramos por el amor. No apostamos: pensamos en el futuro.

...

Hemos vivido protagonismos anónimos.

...

Te diré. Todo tiene sentido ahora.

...

Nos queremos tal y como somos.

...

Te he puesto en esa duda que nos hace eternos.

...

Fenecemos entre ocasiones que fueron.

...

Nos hemos enamorado con constancia.

...

Te diré que puede ser porque es.

...

Las virtudes nos devuelven a cuanto fuimos.

...

Nos hemos quedado en la voluntad que será eterna.

...

Te digo que vale.

...

Los sueños siguen con referencias que nos son.

...

Mejoramos las relaciones de antaño.

...

Somos con impresiones totales.

...

Hemos hablado de tomar todo en consideración.

...

Nos suponemos entre razones totales.

...

Parlamentamos con voluntades totales.

...

Tengamos la fiesta en paz.

...

Me encanta cuanto eres. Nos regalamos oportunidades.

...

Nos fijamos en cuanto somos.

...

No hay que esperar eternamente.

...

Nos hemos pedido tiempo, ya perdido.

...

Nos damos esa mano que nos da libertades de sustento total.

...

Nos hemos quejado. Somos así. Nos agarraremos más fuerte.

...

Los días nos hacen más fuertes.

...

La fe mueve las montañas de antaño.

...

Nos regalamos importancias.

...

Hemos supuesto que podemos: ahora toca intentarlo y demostrarlo.

...

Ya veremos lo que pasa y lo que no.

...

Las premisas nos llevan al principio y al final.

...

Movemos los instantes de antes.

...

Nos hemos preferido como somos. Es lógico.

...

Nos predeterminamos con refuerzos de siempre.

...

Te diré. La vida nos define bien.

...

Ya estamos. Los momentos nos llevan lejos.

...

Te cuento. Las noches se convierten en días.

...

Ya estoy como tú quieres. Te lo agradezco.

...

Los contornos nos obligan a amar.

...

Nos hemos dado voluntades con objetivos de amor.

...

Nos hemos referido a lo que sentimos, que es mucho.

...

Amar es verte.

Juan TOMÁS FRUTOS.

domingo, 17 de julio de 2011

Comunicar para que nada importante quede atrás

Refiramos lo que pensamos en las noches de algodones confortables y prestos a vivir en la salubridad manifiesta. Serenemos esos ánimos que nos han de gustar con las fiabilidades de quienes creen en las necesidades más sensacionales. Hemos de ser. La vida nos distrae, pero nos hemos de centrar. Ha de ser lo antes posible.

Aguantemos las experiencias con las nobles intenciones de dar con las ganas de vivir, de gozar, de entregarnos a las complacencias más manifiestas, con las que nos hemos de poner al día.

No naveguemos por espumas desconocidas, y hagamos todo lo posible para ser en esa noche que nos despierta con unas versiones consentidas. Intentemos que lo valioso sea en esa tranquila calma que nos incluye donde todo no es, donde se espera lo mejor, donde seremos, donde nos daremos lo necesario.

Tengamos la moralidad despierta, unida a esa querencia tierna, diestra, implementada. Procuremos que el todo tenga una parte que nos lleve a la frivolidad más sugerente. Tengamos presente que las cosas pueden suceder para mejor. Hemos de aproximarnos a las versiones que nos llenan de ocurrencias que nos definen como lo que tiene que ocurrir. Pretendamos que las ofensivas no sean ofensas, y consigamos que el corazón domine nuestros actos y sus actitudes.

Prefiramos ser en la memoria. No determinemos lo que ha de ser una ocasión no perdida. Nos tendemos varios puentes, y eso es bueno, y eso es lo defendible, y eso será lo que nos caracterice. Hemos de ser óptimos en nuestras relaciones, incluso más que lo que ello supone. Pongamos cascabeles que nos aleccionen y ubiquemos la marcha para que nada importante quede atrás. La comunicación puede ir por ahí.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Vivimos

Eres todo para mí.

...

Te enseño como eres.

...

Nos hemos gozado con razones que son.

...

Nos apropiamos de las creencias.

...

Nos relatamos deseos de libertad.

...

No hemos dado con los buenos canales.

...

Tendremos que estar.

...

Las ocasiones pintan bien.

...

Nos hemos comportado con resoluciones perfectas.

...

Tendremos que estar.

...

Las caídas nos han de ayudar desde la experiencia.

...

Nos hemos dado símbolos reales.

...

Tendremos que estar en ese orden de buenas cosas.

...

La vida nos oferta pasiones.

...

Las vacilaciones nos llevan al puro olvido.

...

No hemos dado con las buenas causas.

...

Jugamos a vivir.

...

Estaremos donde sea menester.

...

Nos caemos para elevarnos.

...

No vamos a ver nada.

...

Nos pensamos en la noche.

...

Ocasionamos lo mejor.

...

Asumimos órdenes gratas.

...

Las posibilidades son. Nos deseamos.

...

Veremos cuanto es.

...

Nos enseñamos a cuestionar. Vivimos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Amar con fortaleza

Suplico tu mirada.

...

Llegará el todo, y llegará la nada.

...

Me abrumas con sus toques mágicos.

...

Nos mantenemos en libertad.

...

Generamos amistad.

...

Nos encerramos en los mismos anhelos.

...

Nos damos pasos que vemos. Los tiempos siguen con heridas abiertas.

...

Te tendré en el todo y en la nada.

...

Me aconsejas vivir.

...

Tenderé la vida con la razón de ser.

...

Nos hemos sentado en la vida misma.

...

Nos gozamos con sueños razonados.

...

Aprendemos. No somos entre consecuencias.

...

Nos hemos enseñado. Las reformas siguen.

...

No hemos visto las preocupaciones.

...

Nos ensalzamos. Lo importante nos cataloga.

...

Tendremos que ir.

...

Los sentidos nos ofrecen moderaciones.

...

Nos hemos puesto a celebrar lo que sentimos.

...

Nos cuestionamos en el amor.

...

Resolvemos la vida.

...

Nos iniciamos en la noche. Las dudas prosiguen.

...

Nos hemos enseñado con nuevos planes.

...

Avanzamos en la noche. Tendremos que volver.

...

Hemos vuelto. Las cosas son. La facilidad continúa.

...

Hemos abierto dudas anteriormente disipadas.

...

Nos atrapan las cuestiones de puras vacilaciones.

...

No hemos visto lo que es.

...

Nos enseñamos a vivir. Las preferencias son.

...

Nos oponemos a la vida misma, pero hemos de seguir con conclusiones lógicas.

...

Nos inventamos sueños que serán realidades.

...

Nos quedamos con soluciones razonadas.

...

Tendremos que vivir con presunciones de puras inocencias.

...

Tendremos que ir con criterios nuevos.

...

Negamos lo evidente. Nos pensamos. Las extensiones siguen.

...

Hemos pensado. La vida es.

...

Resolvemos las necesidades. Nos prestamos amistades.

...

Hemos averiguado lo que experimentamos en los inicios de esta relación de años instrumentalizados.

...

No poblamos de ideas.

...

Presumimos lo que amamos, pero debemos amar con fortaleza.

Juan TOMÁS FRUTOS.

domingo, 10 de julio de 2011

Te aguardo

Señalemos toda la existencia.

...

Pongamos ese carisma que salva.

...

Sanemos con otras señales de amor.

...

Venzamos sin un pronóstico previo.

...

Terminemos empezando.

...

No hagamos caso al corazón herido.

...

Tendamos la emoción. No seamos ingratos.

...

Situemos la vida entre las existencias queridas.

...

Hagamos del amor el todo.

...

La existencia nos persigue. La dejamos correr.

...

Juntemos las dichosas piezas con un entusiasmo aguerrido.

...

Nos hemos impuesto un tanto de moral.

...

Hagamos que triunfe el amor.

...

Nos hemos de asomar entre las estrellas para ver las lunas queridas.

...

Mudemos la piel. Las virtudes nos son.

...

Hemos atemperado la existencia con marcos benditos.

...

Te diré, siempre te diré.

...

No hemos hablado de amor, pero estamos cerca.

...

Hagamos que se entienda el tono.

...

Tendremos que regresar. Lo haremos de mil amores.

...

No tensemos la cuerda en exceso.

...

Nos hemos visto entre amaneceres arreglados de aquella manera.

...

Te diré lo que vale en este nuevo escenario.

...

Hemos atemperado los deseos, que son nuestros, que configuran la verdad.

...

Te he visto como eres. Las sonrisas nos valen.

...

Tendremos que ser como somos para conformar lo que será realidad auténtica.

...

No estaremos tan listos como parece, pero por ahí iremos.

...

Nos gozaremos en otra cadena de causas.

...

Te he visto soñar. Te aguardo.

Juan TOMÁS FRUTOS.

sábado, 9 de julio de 2011

Habrá más

Sorprendamos la vida.

...

Sigamos. Pensemos.

...

Deseemos la felicidad.

...

Nos pedimos sumas.

...

Restemos lo malo. Nos hemos de hacer amigos.

...

Calmemos la vida.

...

Tengamos la fiesta en paz.

...

Situemos la vida con más vida.

...

Nos hemos de procurar un camino nuevo.

...

Vayamos más allá. Sigamos.

...

Perdamos los motivos.

...

No sellemos todas las obras.

...

Somos en esa noche que tiene todos los tiempos por delante.

...

Nos agotamos. Hemos sido siempre.

...

Olvidemos los malos tiempos.

...

Hemos desnudado el alma. Nos agotamos.

...

Nos hemos dado algunas certezas.

...

Rescatamos lo nuestro. Más habrá.

Juan TOMÁS FRUTOS.

viernes, 8 de julio de 2011

Creceremos con ilusión

Rueda la vida, y hemos de aprovecharla con los factores más lindos, que ahí están. Nos hallamos (lo creamos o no) en la cara más amable, y eso facilita las cosas.

Hemos de servir de testigos ante las grandezas de unos espíritus que han de alentar los mejores procesos.

Sigamos hasta el final. Hemos de sentir la vida con más vida, a través de ella misma. Sellemos los buenos pronósticos con unas elevadas caricias que nos han de ayudar a estar en forma.

Singularicemos las soluciones como manera de ser más genuina. Nos hemos de alimentar con las causas más señalizadas. Hemos de aprovechar el juego, el buen juego. Nos hemos de conocer.

Las virtudes nos han de llevar hasta esa atalaya que ha de servir de premisa para salir adelante y saldar algunas heridas. Hemos de ser.

Las consecuencias y las condiciones han de presentarse como unos elementos a favor, nunca en contra. Sumemos ante las restas que otros nos han de regalar con coraje y sin él. Simplifiquemos los pronósticos para solventar las pequeñas y grandes dudas que se puedan producir.

La sensatez ha de ser una escuela permanente en nuestras vidas, que se han de descalzar ante lo importante, con el fin de aprender desde las gratas suficiencias. Experimentemos con ilusión, y siempre seremos felices. Comuniquemos esta actitud como base de nuestro entorno societario. Creceremos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Navegamos para vernos

Simpaticemos. Podemos.

Preguntamos. Respondemos.

Juzguemos con razones nuevas.

Pongamos por caso lo que somos.

Los días son. Empezamos una y otra vez.

Juremos amor eterno.

Nos sentamos a la diestra de varias razones con las que convivir. Seremos con ellas.

Nos prevenimos con vacíos que no dan existencias.

No consultamos lo que sentimos.

Bajamos a ver los buenos criterios.

No separemos las impresiones.

Situemos las voluntades. Nos hemos jurado quehaceres nuevos.

Nos entretenemos. Hemos sido.

La vida nos distrae.
...
No hagamos caso al corazón. Nos hemos dicho que podemos.

Las existencias confluyen.

Hemos averiguado lo que sentimos.

Nos preñamos de buenas experiencias.

Nos eliminamos con registros sensacionales.

Tengamos algo más que decir.

Nos hemos adivinado en las faenas diarias.

Hablamos de amor. Nos devolvemos el todo.

Hemos indicado lo que nos gustaría hacer.

No hemos consultado todo. Tampoco era necesario.

Nos hemos hablado de vida. Nos pensamos bien.

Aplaudimos los buenos fines.

Te diré que sí. La vida es, y sigue.

Nos consultamos experiencias en las esquinas del amor.

Tocamos, y somos.

Nos hemos dicho que será.

Las confluencias nos congratulan.

Nos esperamos para ver lo que es.

Las pasiones nos hacen hallarnos.

Contrastamos los pareceres.

Subimos a ver lo que sucede.

Superamos los envites de la soledad.

Tendemos a vernos.

Me avisas, y te soy sincero. Gracias.

Advierto que te amo. Seremos más en la unión.

Corrijo algunas carencias, y estamos un poco más felices.

Te he visto como eres, y me gustas.

Cuestionas quién soy, y soy sin cuestionamientos.

Te aclaras con ese deseo que es puro amor.

Enciendes la vela del sentimiento puro.

He mirado, y todo lo he visto.

Tomemos los elementos que consideramos básicos.

Tensamos la cuerda, y la vivimos.

Razonamos cada día. Nos comprendemos.

Esperamos un poco, y un poco más vemos.

Hemos atemperado la existencia.

Cortamos esa salubridad que todo lo explica.

Tendemos a vernos.

No hemos aguardado todos los milagros.

Nos sentimos en esa era que todo lo explica.

Nos damos palabras de amor.

Nos asomamos para ser entre los dos.

Las virtudes nos hacen aclamar los buenos momentos.

Llega todo: lo bueno y lo malo.

Te admiro por lo que sientes, por lo que expresas.

Te has dejado llevar por los buenos sentimientos.

Nos decimos que sí. Lo aceptamos.

Nos hemos subido a otra etapa. Llenamos las causas de buenos instantes. Los segundos se hacen eternos.

Lo grande se justifica.

Nos saludamos. Identificamos lo bueno.

Nos separamos. Nos pensamos.
...
Sugerimos cifras que son singulares. Nos emocionamos.

Nos hemos dado el entorno. Demos mucho más.

Nos confundimos. Hemos sido en la noche. Los días siguen.

Navegamos para vernos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

jueves, 7 de julio de 2011

Llegamos a puerto

Sorprendamos a la vida con más ensueño, con una bondad natural que nos propicie cambios y mejoras constantes. Hemos de aterrizar en la existencia misma con la voluntad más firme, con las ganas de corretear hacia ese mismo momento de dar con el conocimiento pleno de las esencias que nos garantizan, o pueden, la felicidad a la que tenemos derecho.

Sabemos más, y más sabemos gracias a las consecuencias de una existencia de plenitudes con las que queremos crecer. Nos hemos enseñado cada día en el mismo instante de las extremas caricias que nos permiten conocer las transformaciones en las que creemos. Hemos sido fuertes.

Tengamos la intención como punto de partida para dar con las oportunidades de negocios señalizados en los puntos que estimamos intermedios. Hemos tomado en consideración la colmatación misma de las cuestiones que hemos de contrastar como cruciales para aminorar las actividades diarias.

Salgamos a ver lo que nos sucede en una existencia que nos puede. Hemos dado favores que nos consultan qué hacer, y creemos que, con el tiempo, lo sabemos. Hemos disipado dudas. Las transformaciones nos han insertado en aspectos de seguridad que nos hacen expertos. No podemos negar lo que fue.

Hemos hablado de vivir, y vivimos con exigencias que nos proponen continuar con unas adelantadas cautelas que nos regalan derechos estupendos. Hemos sido. La vida nos consulta vacilaciones que han de suspirar para dar con el suficiente impulso para movernos.

Nos acercamos a lo que fue, a lo que tuvo un tanto de aprendizaje. Ahora hemos de tratar que las incorporaciones nos conduzcan por adelantos respecto a otras eras, que no fueron tan provechosas. Lo deben ser en adelante.
Superemos las inclemencias intentado sacar partido a los errores y omisiones. Lo peor es ahora lo mejor, y así nos hemos de rescatar. Las emergencias se superan con paciencia, con aprovechamientos de las ocasiones que nos han de dar soluciones naturales a lo que antes fue puro agotamiento. Nos comentamos lo que sentimos, y, así, llegamos a puerto.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Rondas

Modificamos el amor. Estamos listos para ello.

Nos interceptamos con respuestas que no entendemos.

Hemos aplicado recuerdos. Los suponemos.

Tenemos que subir y bajar con paciencia.

Nos hemos recortado en los derechos mismos. Nos asomamos a ese afán sin cariño. Nos descartamos.

Subimos a otras nubes.

Comenzamos cada día. Jugamos a vivir.

Hemos señalado los elementos clásicos. Estamos en otros momentos.

Volvemos para ser. Las etapas nos insertan en catálogos que no comprendemos.

Dime, y vuelvo.

Nos dirigimos a ver lo que sucede.

Defendemos los intereses claros.

Nos negamos, pero sabemos que nos amamos.

Nos separamos para entender las heridas.

Nos informamos de lo que sentimos.

Nos dividimos sin cuentas.

Nos echamos en falta muy pronto.

Aguardamos la vida. Nos damos muchas especialidades.

Salimos a ver lo que sucede.

Las rutinas nos llevan lejos. Somos grandes estando juntos.

Hemos diseccionado lo mejor.

Los estados nos conforman con sus resultados anticipados.

Nos calificamos con prestaciones que no podemos dar.

Mejoramos. Hemos perdido y ganado.

Las señales nos incluyen en lo mejor

Las notas nos llegan en tiempo y forma.

Vivimos lo paralelo. Nos damos mucha dignidad.

Lo que es será, y seguirá siendo.

Nos hemos dado sorpresas que están, que son, que pueden.

Las líneas nos incluyen en lo mejor.

No vamos a vivir en cuestiones extrañas.

Seamos en la fortuna. Perdemos y ganamos con capacidades solidarias.

Vamos a recuperar lo que fuimos.

Los proyectos nos son dados. Los hemos de aprovechar.

La vida nos distrae. Nos debemos a ella.

No vivamos en un contraataque permanente.

Me interesas. Eres de los dos: yo soy tuyo.

Nos hemos consolidado estando unidos.

Tenemos opiniones compartidas.

Constituimos la existencia con medidas que nos ponen en marcha.

Te doy lo que fue confianza.

Lo distinto es. Nos preocupamos. Las tareas continúan.

Consultamos las vidas con reservas que hemos de aprovechar.

Eres puro crecimiento para mí.

Nos hemos salvado en el momento adecuado. Eres mi referencia total.

Lo preciso nos hace negociar con planes estupendos.

Hemos compartido los tiempos escasos.

Nos hemos puesto en esa forma que nos mantiene en lo físico.

Te diré que todo vale. Las cosas son. Los argumentos nos valen.

Te he señalado con fórmulas de amor.

Nos subimos los tonos que ya comprendemos.

Nos damos expectativas extraordinarias.

Maniobramos en las razones. Crecemos.

Te tengo por lo mejor, que lo eres.

Crecemos entre voluntades que nos ponen claras alturas.

Acepto tus condiciones. Los amores son así. Rondamos.

Nos hemos dado detenciones que hemos de soslayar.

Juzgamos palabras que nos transforman.

Nos hemos dado peticiones que hemos de interpretar.

Nos reservamos algunos anhelos.

Nos entregamos a las pasiones más estimadas.

Decidimos ser.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Atados a la vida

Separemos el amor y seamos.

...

Nos agotamos. Hemos sido en la larga espera.

...

Nos hemos recordado. Es bueno.

...

Hemos dejado ir la vida con más vida.

...

Agotamos. Las existencias nos son.

...

Nos renovamos sin morir en la nada.

...

Empatamos con recuerdos vacuos.

...

Aceleramos la vida con toda la buena existencia del universo.

...

Nos disputamos con criterios raros.

...

Nos hemos recuperado con total amor.

...

Hemos adelantado los buenos augurios, que se irán cumpliendo.

...

Nos atamos a la vida misma.

Juan TOMÁS FRUTOS.

miércoles, 6 de julio de 2011

Por un impulso económico de todos

Ojalá tuviéramos una varita mágica para mejorar la situación y las perspectivas económicas. Seguro que la tentación elucubradora está ahí. Cuando la estructura consolidada de cada día nos lleva por derroteros tan comprometidos e intensamente complejos, el deseo es que todo este panorama desolador pase lo antes posible. Es entendible. Hay muchas personas, muchas empresas, y muchas instituciones públicas y privadas que lo están pasando mal, incluso peor.

Todos hemos llegado a este punto, y creo que, lejos de buscar culpables, que también habrá que apuntarlos, hemos de enzarzarnos en planes de impulso que nos unan en ese frente común que nos haga superar lo importante y lo accesorio, lo que es grave y cuanto no lo es, en una especie de quehacer colectivo donde no podemos faltar los medios de comunicación y sus profesionales.

Las vacaciones estivales, que suponen un cierto descanso en el afán de dar con una plataforma que nos permita e invite a un salto posterior con sus cualitativas y cuantitativas mejoras, han de servir para hacer un análisis consolidado y mancomunado de lo que nos está sucediendo. Nos hemos resentido demasiado, y demasiado es lo que nos ocurre. Por eso las medidas no han de ser parciales sino contando con todos los sectores sociales, políticos y económicos. No es cuestión de contemplar únicamente desde las diferentes ópticas posibles: las miradas han de ser de todos, por todos y para todos.

Hemos de hallar fuentes de financiación, propuestas de mejora de la productividad, consenso para tomar determinadas medidas donde los diversos estamentos cedan, si es necesario, y asuman que el beneficio, el provecho, también ha de ser compartido por todas las sensibilidades y raciocinios desde el fin mismo de una coherencia en la comunicación y en la toma de decisiones.

Para el impulso no caben los enfrentamientos, no caben las medias verdades, no cabe otear para otro lado y esperar milagros que han de hacer otros: todos nos sentimos afectados de una u otra manera, y por ello hemos de acercarnos a lo común para un mejor conocimiento que nos haga impulsarnos de manera conjunta con toda la esperanza posible, que ha de ser la premisa en toda actividad societaria.

El impulso económico en esta crisis que parece que se enquista en exceso ha de lanzarnos de lleno a un mundo más hermoso, por el que han laborado duramente nuestros padres y abuelos en las últimas décadas. No perdamos lo bueno de un Estado que, en lo social, ha sido modélico, y debe seguir siéndolo con las transformaciones que sean precisas. Recibamos los pareceres e informaciones de todos, y con todos contemos para esa proyección económica que ha de tener como protagonistas a cada uno de nosotros. Juntos podemos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Lo mejor de nosotros mismos

Sumemos, y digamos, y pongamos.

Los casos son. Nos queremos.

Hemos visto, y nos ha gustado.

Nos preñamos de esfuerzos.

Hemos tocado lo mejor.

La vida es consideración.

Las promesas se van cumpliendo con razones joviales de cada día.

Nos hemos prometido siendo.

Las consultas nos valen. Hemos señalado algunos motivos.

Nos mandamos sin esfuerzo, y obedecemos desde el amor.

No consolidamos los anhelos de otros instantes que fueron, y que son.

Tengamos la fiesta en ese rincón que reconocemos.

Aplaudimos con una gran verdad.

Nos dejamos al albur de varias elucubraciones. Nos tendremos con suficiencias.

Vemos quiénes somos. Nos comprendemos sin vacíos.

Te miro, te quiero, te veo.

Nos hemos asombrado con una paciencia que es.

Nos separamos de otras existencias que no advertimos.

No hemos generado planos de verdad.

Todo llega. La vida se entrona donde es.

Nos gozamos en la espera que hemos de hacer dulce.

Tentamos una suerte o dos.

Te veo bien, casi mejor.

Estamos contentos, de verdad. Nos asombramos cada día.

Te corriges en actitudes que no veo.

Eres ese entronque con la realidad que me gusta.

Nos hemos adivinado con cartas de amor.

Tendremos que hablar todos los días. Lo haremos.

Te dejas marchar, y eso no sé si es bueno.

Corriges lo que tiene algo de sentido, y lo que no.

Hablas de mí, pero no te conoces.

Nos dejamos pensar con sólidas cuestiones de amor.

Consultamos varias finalidades, y damos con la nuestra.

Te hablo de lo que sé. Eres paciente, y me gusta.

Te sugiero destrezas con las que movernos más.

No hables de señales que no iniciamos.

Te escondes de ti misma. Cambia, por favor.

Eres grano en el campo. Con el tiempo vendrás con sanos frutos.

Te has adueñado de una vida que es.

Te consulto mi amor. Te has propuesto ser.

La vida nos insiste con sus reservas mágicas.

Te diré mientras sueño lo que podremos ser.

Los afanes de otros históricos momentos nos esconden de las pasiones de las que no podremos librarnos.

Te vistes de amor, y me encanta.

Hablas de ser tú misma. Lo eres.

Te incluyes en un afán de perfecta entereza.

Te he visto muy bien. Las cosas son como las vemos.

Hablas de sonrisas. Nos esperamos.

Has sugerido nuevas vivencias.

Te expandes como la vida misma.

Has sustentado los conocimientos con puros sentimientos.

Te adoro por lo que nos suponemos. Es mucho.

Parlamentemos con nuevos sonidos que nos embriagarán.

Has corregido la dirección, pero no los motivos.

Te amaré como eres. No deseo cambios en tu fisonomía interior.

Lo exterior nos condiciona, pero no tanto.

Las conversaciones nos llevan a aires de juventud.

Has herido los sentimientos fundamentales. Los hemos de curar para sobrevivir.

Te adhieres a pasiones que alimentan lo mejor de nosotros mismos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

martes, 5 de julio de 2011

Recuerdos que comunican

Todo comunica, y más aquello que se mantiene pese al transcurrir de las etapas de la vida, tan cortas a menudo, pero, en todo caso, tan intensas. Pensar en las mejores vacaciones de mi infancia es acordarme de los veranos en casa de mis abuelos paternos. Es irme a aquel rincón de la Huerta de Murcia, a ese Llano de Brujas de tanto misterio (el nombre evocaba un pasado de leyendas) donde la promesa de la felicidad completa era una rutina cotidiana. Desde el amanecer limpio y pleno de sonidos de los pajarillos con vidas recién estrenadas hasta esas acequias de aguas serpenteantes que nos conducían a naranjos, limoneros y frutales, todo se terciaba milagrosamente sencillo y en plenitud.

La agreste y verde Huerta murciana tenía en aquella pedanía, junto al río Segura, un emblema de experiencia medioambiental y de libertad. La fauna y la flora crecían en una especie de jungla ordenada por milenarias tradiciones en el cultivo de la tierra, y todo daba la sensación de flamantemente creado, de pura vitalidad.

Allí era yo, yo mismo, sin la cautividad de las aulas de aquellos años, sin un entorno de obligaciones imprecisas e incomprensibles. El orden del día lo establecían el Sol y la Luna, y, entretanto, gozaba del conocimiento de los seres vivos como nunca antes había hecho y como nunca después he sentido.

Recuerdo, como el poeta, que allí, en esas largas vacaciones de dos meses, aunque también dedicaba tiempo al estudio y a la lectura de clásicos infantiles como Tom Sawyer, el cielo era más azul: era el cielo de la niñez. Por eso recuerdo aquellos tiempos con tanta nostalgia, pero, ¡ojo!, sin tristeza.

Los viví, y, como García Márquez, lo confieso.

Juan TOMÁS FRUTOS.