miércoles, 30 de junio de 2010

La comunicación justa

Tomemos tiempo para una reflexión sin aspectos añadidos. Recuperemos el consenso comunicativo. Las manos han de extenderse y tomar amigablemente las que encuentren en su camino. Emparejemos algunos términos que nos parecen cruciales para entender nuestro deambular. Comunicación es igual a deseo. Nos quejamos de soledades que luego expandimos. Hemos sentenciado las vidas con muestras que nos duelen, que se apoderan de las caídas en las que nos sentimos parte de un destino sensacional. Hemos separado algunas ideas para poderlas disfrutar mucho más. Nos agasajamos con unas monedas que nos reclaman unos cuantos cambios. Ultimamos las medidas que nos han de preferir en las nuevas actividades con las que aprenderemos. Las garantías son todas.

No detengamos el tiempo ahora que canalizamos tanta energía. Hemos añadido espacios. Las cautelas de las vivencias ásperas nos obligan a quedarnos en esos procesos que han de considerar las bases con las suficientes interpretaciones para dar con los canales pacificadores. No destaquemos las ásperas apatías de cuando las cosas fueron de otra guisa. Ahora hemos aprendido de los errores, y eso es bueno, nos parece bien.

Causemos los suficientes deseos para dar con las dudas que han de suponer la parte de un tesoro con el que vamos a consolidar los espacios de tiempos atrás. No separemos las voluntades que tanto bien nos hacen con los sentimientos de años que sirvieron para dar con las mocedades y los trasiegos más dispersos. Hagamos todo el bien posible. Las astucias nos requirieron para interpretar el universo con otras ópticas. Ahora pasamos de una era a otra con consideraciones maravillosas.

Retornemos a esos espacios que nos dirigieron la moral hacia esa etapa que vamos a entender como nueva. Lo es. La vida tiene tantas opciones que no siempre sabemos elegir con propiedad. Estamos entre conclusiones que, apenas comienzan, ya están terminando. El ritmo, en algunos momentos, nos ayuda a continuar como si tal cosa. No hemos fracasado en el amor, ni queremos. Tendremos toda la fuerza de antaño para dar con las aplicaciones de años mudos. Permitamos las sensaciones.

La existencia es en las trayectorias de mundanos planteamientos con los que hemos de aceptar los envites con y sin causas. No podemos quedarnos entre blandas posibilidades que nos tumban cuando las cosas no van como queremos. Hemos de implicarnos más y mejor con el afán de compartir las pequeñas y grandes conquistas traducidas a éxitos. Hemos asistido a las razones de quienes vienen con sus sombrajes penitentes que ahora repasan las conclusiones de los que esperan para tener más tiempo para hablar, para comunicar, para contar aquello en lo que creen. Iremos a donde haga falta. Los anhelos de juventud y otros que hemos hallado por el camino aguardan. Necesitamos la responsabilidad de las actuaciones que nos han de convocar al conocimiento y al entendimiento mismo. Reaccionemos con unas dosis interpretativas que incorporen la justa comunicación. Ella es el futuro, y el presente también. Las consideraciones amables nos apartarán del caos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

De nada

Nos hemos quejado en la larga espera, pero no ha servido de nada. Hemos insistido en lo que hacemos con un cierto riesgo.

Momentos que justificaron el todo

Tenemos que avanzar de algún modo. Hemos divisado algunos momentos que justificaron el todo.

Preguntas a turnos

Me gustaría tener un margen combativo, pero no es así. Las importancias nos han de venir con preguntas a turnos.

En materia de cariño

No seamos culpables de tanto amor. Nos hemos de abonar las diferencias en momentos de estupideces repetidas en materia de cariño.

Recortes sentimentales

Todo me dirá que puede ser con premisas que nos hacen diferenciar lo que pudo ser. No estamos para recortes sentimentales.

Avisos que funcionaron

Nos cuelan goles comprometidos con esperanzas vacías. No damos con los avisos que funcionaron.

Falta algo

Pasamos de una voluntad a otra con unas camisas de colores que ilusionan todo lo que hemos de vivir juntos. Nos miramos en la despedida, y ya vemos que falta algo.

Premisas que nos aburren

Amarramos algunos puntos que nos divierten. Hemos dado premisas que nos aburren un tanto.

Nos hemos encantado

Despejamos esos balones que nos llegan a unos pies cansados de esperar. Nos hemos encantado.

Nos adiestramos

Hacemos caso de esos sentimientos que estuvieron a un lado durante mucho tiempo. Nos adiestramos.

No precisamos más

Nos ponemos entre aspectos nerviosos que nos promueven hacia esa paz que nos invitará a reinar en silencio. No precisamos más.

Vacilaciones y esperanzas

Olvidamos lo que deberíamos hacer como esa unidad de acción que nos planteará tantas vacilaciones como esperanzas.

Dudas que nos siguen

Todo irá saliendo tan bien como decimos, como buscamos, como merecemos. Hemos señalado dudas que nos siguen sin costes.

Hacer más tarde

Ya somos en la otra cara de una noche que nos defiende de lo que podríamos hacer más tarde.

Instantes de espesura

Ultimamos los elementos más nuevos con los dones de unos instantes de espesura grandilocuente.

La clave de antaño

No hemos dado con ese punto clave de antaño. Nos arrimamos a ese fuego que nos calienta con amor.

Sin complejos

Hoy el todo comienza con la misma nada, que nos propone cambios y astucias de consideraciones sin complejos.

De primeras horas

Nos hiere la vida con unas astucias que nos sorprenden con vacilaciones y basculaciones de primeras horas del día.

Amores supuestos

Tendremos que agotar los esfuerzos con unas matrices que nos dirán lo valedero en materia de amores supuestos.

Calibres maravillosos

Todo me ha valido para hacer memoria y balance de cuanto nos viene con sus calibres maravillosos.

No realizamos casi nada

La mansedumbre nos inserta entre oficios que nos aclaran lo que deberíamos hacer ahora que no realizamos casi nada.

De primera y última hora

Nos movilizamos en esa etapa que nos ha de sorprender con rescates de primera y última hora.

Forma sorprendente

Todo se supone con una gratitud que nos ha de añadir espacios a una forma un poco sorprendente.

Un universo silente

Consentimos estar. Hemos señalado ese momento que fue sí con todas las condiciones de un universo silente.

Instantes de poderes

Planteamos algunos recursos con las voluntades de una memoria que nos ha de abrazar con instantes de poderes.

No te esperaré

Atenderemos los espacios con unas graves fortunas de paz ancestral con unos recortes medio maravillosos. No te esperaré.

Si la libertad tiene gracia

Consideramos el amor como ese claro anhelo que nos dirá si la libertad tiene la suficiente gracia.

No el sí

Saldremos hacia ese instante de gracia casi suprema que nos hará optimizar algunos recursos. No te podré decir el sí.

Bromas y doctrinas

Nos pondremos a producir espacios de un cierto liderazgo con unas bromas que nos impartirán cuatro doctrinas.

Fortunas de otra guisa

Conminamos a cuantos vienen con una actitud de trance maravilloso a que las fortunas sean de otra guisa.

Fuerza fugaz

Singularizamos unos instantes apasionados que nos dirán si podemos estar en ese momento que es versión de fuerza fugaz.

No con demoras

Asustamos los momentos con gratos deseos de una paz que nos consolida en otra tarea. No podremos volver con demoras.

Como la vida misma

Creo que las sentencias que hemos esgrimido son relativas como la vida misma. No atenderé otras intenciones.

Compartir lo mejor

Me gustaría que los grandes suspiros nos metieran en otra vereda donde pudiéramos compartir lo mejor.

No de manera inútil

La existencia divina que hemos llevado la podemos mantener con amor esencial. No dejemos que pase el tiempo de manera inútil.

Presto al vacío

Estamos listos para cuatro vidas que vengan, que puedan venir. Las frondosas competencias nos introducen en un modelo nuevo, presto al vacío.

El amor lo dará todo

Tendremos que ir hacia ese momento que nos dará toda la fuerza de antaño. Hemos convencido a nuestros corazones de que el amor lo dará todo.

Golpes de suerte

Meditamos sobre esos episodios que nos gustaría vivir con otros golpes de suerte. Nos aproximamos a la gran amistad.

Conflictos, nada

Enviamos trozos de papel que nos confunden. No damos con las resoluciones a los conflictos que han de ser, que son, pura nada.

La aureola

Me pongo a pensar en ti tan de buena mañana, y supongo que debería ver una aureola que ya no existe.

martes, 29 de junio de 2010

Secuencias diferentes

Resistimos con gozos que nos buscan con palabras que predisponen con unas secuencias diferentes.

Siembra comunicativa

Hemos de sembrar cada día esos ecos que hemos de transformar en realidades de cambios para mejor y mejorables. La fe mueve montañas, y, sobre todo, hace que funcionen mejor nuestras vidas. Hablamos de fe en el sentido de ilusión y entusiasmo en positivo. No aportamos más connotaciones subjetivas. Estamos buscando la salubridad comunicativa con una intención que ha de corregir los momentos más ahogados. Nos sentimos parte de una propuesta que nos asimila con sus gustos extremos, con sus fortunas más o menos conclusas. Nos personamos en las historias que nos han de servir de la mejor manera posible. No hagamos que las cosas no sean, no permitamos que sigan sin la sencillez de antaño, y aclaremos lo que nos sucede con una presunción cargada de inocencias. Poco a poco daremos con las señales de una identidad maravillosa, que nos esculpirá buenos sentimientos.

Nos hemos insistido con la pretensión que nos complace con esos humos de los que hemos de aprender para conocer dónde queda el fuego menos consistente. Hemos pasado de una voluntad a otra con una causa que nos elimina con sus criterios más o menos vencidos en los momentos de una fortuna mayor. Hemos avisado de una vuelta a las pretensiones de quienes nos dijeron que las prestaciones singulares sirven para dar con las premisas de otras caricias lentamente confortables.

Seguiremos un buen día de éstos con los entretenimientos que nos deberían ayudar a consumir las telas de unas mansas planificaciones que nos alterarán con motivaciones de planteamientos teóricos. Hemos avisado de lo que nos conviene con unas bravas facturas de unas paces inocentes. Nos hemos puesto en guardia ante las medidas que nos subrayan lo que deberíamos hacer de “motu proprio”.

Vamos dando brillo a lo que nos rescata en las etapas de sembrados que nos ofertan resoluciones a los conflictos que ennoblecen las conclusiones de unos aprendizajes convertidos en auténticos tesoros. Nos hemos pedido un poco de tiempo para asumir las consultas de quienes nos dijeron estar con unos asomos de pura nobleza. No negaremos las actitudes de los que atribuyen tiempo a lo conflicto y resuelven con mejorías lo que parece extraordinariamente dificultoso.

Tengamos en cuenta lo que nos transporta a escenas de felicidad. No dejemos para otro día lo que ha de ser apuesta diaria. Los sellos que nos dieron vía libre para otras navegaciones nos han de presentar los valores más intactos. Bailemos de contento con las pretensiones de quienes nos rescatan de coyunturas de marchas que se ofuscan. No podemos aceptar batallas perdidas. Hemos divisado algunos anhelos que formarán parte de las emociones más simpáticas. Sentamos cátedras ante lo que nos pareció deseable pero sin ánimo de ayudar a quienes son o pueden serlo. La comunicación irá limando asperezas y nos irá dictando sus mejores notas, que tocaremos para aquellos que confían, y también para aquellos que deben tener fe. La prosa de la vida tiene que ver con esas contemplaciones que aminoran los efectos negativos y potencian valores como la amistad y el amor. La comunicación, aquí, como en tantas cosas, es fundamental. Sembremos en cada jornada los mejores frutos para que, en su transformación vital, den con un futuro portentosamente lindo.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Con deseo y cariño

Vehiculamos esfuerzos con negaciones de los planteamientos medio considerados. Nos hemos visto muy bien, y mejor que nos veremos con tanto deseo y cariño.

Poco clarividentes

Gestionamos algunos claros deseos de amor que nos alcanzan con intenciones poco clarividentes.

Gracias no plenas

Conjugamos verbos que nos dificultan las ansias de una libertad que llega con gracias no plenas.

No tan tarde

Has abonado esfuerzos que nos dificultan las sensaciones de otros años. No podremos asistir tan tarde.

Claridad que nos despierta

Tomamos un poco de aire. Respiramos con un poco de esfuerzo y nos damos una claridad que nos despierta tarde.

Amistad suplida

Tendremos que acelerar los pasos de una amistad que nos suplirá todos los buenos esfuerzos de otras etapas.

De querernos

Resolvemos con una cierta empatía lo que es resolución de conflictos nuevos. Hemos hablado de querernos.

Memoria de lo que fuimos

Confluimos con tendencias que nos han de engrandecer con las memorias de cuanto fuimos. Nos hablaremos con tonos diversos.

Objetivos deliciosos

Me llena de temor tu marcha. Miro esos ojos que tanto me gustan, y me complace atender tus mejores objetivos, que son deliciosos.

Con los mejores ojos

Hemos simpatizado con las consecuencias que nos proponen asistir a las glorias de imágenes más que sencillas. Nos hemos mirado con los mejores ojos.

Tenernos mejor

Las existencias nos consuelan con sus informaciones maravillosas que nos aclaran lo que podríamos hacer y decir entre formulaciones de amores sencillos. Apostemos por tenernos mejor.

Todo y mucho más

Señalamos que estamos entre contenedores rotos por las causas que nos proponen seguir hacia la nada que es todo y mucho más.

Señales que no entendemos

Ordenamos la vida con un poco de buen humor, que ayuda ante las señales que no terminamos de entender.

Más relativo que nunca

Brincamos hacia esa parte de la vida en la que todo tiene que ser más relativo que nunca.

Causas imposibles

Te soluciono una emoción que son dos en la creencia de que podremos asistirnos con unas causas imposibles.

Explicaciones variables

Postergamos las insistentes preferencias de una calma que nos anula con sus explicaciones variables.

Consentidos

Todo me vale ahora que somos entre preferencias de sencilla planificación. Nos hemos consentido el sí pero no, y hoy toca definirse.

Amores callados

Te podría decir todo en este nuevo momento que nos da fuerza con peregrinas causas de amores callados.

Otros cargos

Presentamos esos respetos que nos anulan algunas causas que fueron intermitentemente perdidas. Asumimos otros cargos que pesan con amores sembrados en el aire.

De un escenario a otro

Nos permitimos ser y estar entre voluntades de regreso fugaz. Nos fuimos de un escenario y entramos en otro.

Ya tienen significado

Nos hemos dado todo. Las enseñanzas de los años primigenios nos ofertaron dudosas palabras que ya adquieren significado.

Momentos de esperanza

He contemplado tus ilusiones, que me trasladan muchos y buenos anhelos con los que alzarme entre momentos de esperanza.

Tintas nuevas

Todo te diré en este nuevo recorrido que me destaca ese amor que da con el humo que carga tintas nuevas.

Enseñanzas maravillosas

Tendré que ir, que pasear, que decir, que poder, que acoger los valores de unas enseñanzas maravillosas.

Corazones alentados

Alentamos los corazones, que claman por deseos medio nuevos. Hemos adherido hechizos que recorren muchos caminos sin amor.

Memoria amorosa

Pisamos fuerte para que nada quede al alzar. Nos hemos embarcado en el valor de la memoria amorosa, que hoy no falla.

Estamos juntos

Todo me dirás ahora que no recojo las enseñanzas que me cuentan el valor del vacío. No quiero sentirme solo. No lo estoy. No te veo, pero estamos juntos.

De un objetivo a otro

No me digas que todo podrá ser en este nuevo universo de peticiones que varían de un objetivo a otro.

Amar

Tendremos que dosificar las apatías que nos alimentan con sus insinuaciones más estupendas. Nos hemos enseñado a amar.

Pequeños esfuerzos

Tendríamos que comenzar por esos supuestos que nos anulan con las gratuidades de unas sinceras empatías que nos resumen los pequeños esfuerzos.

Precavidos

Nos asustamos un poco con lo que nos ocurre. Los mostramos como precavidos, y debemos serlo.

Con empatía

Me empecino en tenerte muy cerca, en sentirte parte de una razón que me sirve de cautela. Nos vemos con empatía.

Carnes heridas

Mantengo la razón con una voluntad que hiere las mismas carnes que se entregaron en puro amor.

lunes, 28 de junio de 2010

Causas medio perdidas

Entrego todo cuanto soy a tus recovecos más simpáticos y sinceros, y te soy con todas las causas ganadas y hasta medio perdidas.

Otras preferencias

Presentimos diferencias que nos ubican en esos procesos que consideramos medio nuevos. Hemos advertido otras preferencias.

Alegría a otros espacios

Me produces una alegría que he de trasladar a otros espacios. Nos contemplamos con verdades no silenciosas.

No debe fallar

Somos en la construcción de una realidad que no debe fallar ahora que comenzamos otra vez.

De bondad

Todo es. Hemos adecuado algunos discursos con palabras que son huecas. Nos alimentamos de bondad.

Bueno para la experiencia

Medio sobre tu ser, y me siento parte de un compendio de sensaciones claras, sin apatías. Lo de antes fue bueno para la experiencia.

En la misma nada

Suspendemos las búsquedas que nos llevaron donde la sonrisa fue todo. La vida es en la misma nada.

Con otro afán

Pues sí creo que debemos defendernos de las apatías que nos rodean con seculares esfuerzos. No sé si daremos con otro afán.

No alteremos el destino

Todo es en ti con la conformidad de quienes nos ven con los mejores ojos. No alteremos el destino.

Cariños sinceros

Me presentas esa sonrisa que es enamoramiento perpetuo de lo que nos sucede entre días de cariños sinceros.

Del pasado

No me cuentes tus sorpresas ahora que recoges frutos que no llegaste a plantar. Nos enamoramos del pasado.

Vaguadas de amor

Hemos dificultado las experiencias con nobles miradas hacia la nada que inunda las mejores vaguadas de amor.

Seguir y estar

Nos mantenemos en esa forma que nos amansa ante las fieras ordenadas que nos proponen seguir y estar.

Ojo avizor

Entendemos las oportunidades como lo que queda tras mucho esfuerzo. Estemos ojo avizor a lo que pueda suceder.

Las oportunidades diversas de la comunicación

La comunicación nos oferta oportunidades de todo tipo, de todo género, con implicaciones manifiestas que hemos de vertebrar en positivo. No siempre son los objetivos de la comunicación fáciles de obtener. No obstante, los hemos de perseguir diariamente. Señalemos que la vida es la medida de todas las cosas, y sorteemos obstáculos que parecen entender que la existencia nos detiene casi sin darnos cuenta. Hemos embarcado las mejores ideas hacia lugares ignotos que no resumirán las cautelas de otros universos. Nos quejamos de cuanto hacemos, y hacemos lo que nos parece interesante con una bondad que es voluntad y media. No te podré decir nada de cuanto nos oferta devoción sin pedir nada a cambio. Nos hemos aburrido un poco, un tanto, pero hay una disculpa indiscutible con aquello que nos brinda oportunidades diversas.

Llegan las emociones con un escurridizo deseo de paz, de voluntad, de tesón y medio, y continuamos con unas grandes tretas que aterrizan donde es posible. No hemos eliminado ese valor que nos fue consentido entre grandes temores que nos dieron las mejores causas para no perdernos entre ellas. Hemos conseguido tanto en tan poco tiempo que ya no sabemos cómo agradecer estancias, aptitudes, buenos anhelos, algunas formas de compartir.

Atemperamos lo que sucede con una especie de hermosura que nos distrae. Nos preñamos de consecuciones con baluartes estupendos. Hemos seguido por ese itinerario de preferencias con inclusiones en lugares diferentes. Nos miramos y aceptamos las consecuencias de unas obras que nos divierten y enseñan a la vez. Nos hemos gustado. La existencia se acompleja cuando esperamos más de la cuenta. No daremos en modo alguno con los elementos de penetrabilidad indirecta. Nos hemos contemplado con luces que nos regalan los mejores rostros. Ultimamos las señales con sus dichas preferentes.

Nos tenemos ante tanta opción que se divisa desde cualquier punto del barco existencial, que hemos de llenar con todo lo que sea menester, y no en el afán de tener, sino de ser con los demás, entre los otros, que han de preferir aquellas naves que nos consintieron singladuras dispersas con las que ganar las astucias de quienes nos indicaron esos caminos de la libertad con los que nos gustaría crecer. Alimentemos los gozos sin dar con las sombras de quienes nos prestan cada día unos aburrimientos escorados. Hemos advertido presencias con sus fortunas más fugaces.

Digamos lo que pensamos en cada momento, y aguardemos los pocos o muchos milagros de las vidas que nos quedan por saborear. Hemos dicho que el tiempo es escaso, y es verdad, pero aún tenemos el suficiente para aprender y enseñar en esos entornos en los que el destino nos otorga una gracia sin manuales de uso. Los tesoros están ahí. A veces necesitamos meses o años para darnos cuenta, pero lo importante es que advirtamos que los tramos son buenos o malos en función de la calidad y de la perspectiva con que revestimos los diversos instantes que usamos para contemplar cuanto ocurre. Hemos sellado el compromiso de una felicidad en calma. Intentaremos cumplirlo con el quehacer comunicativo. A veces no daremos con las claves, que se escurrirán y desaparecerán como el aire entre las manos, pero seguro que, antes o después, hallaremos algunas respuestas mágicas. Sintamos la necesidad de aprender con ese continuo proceso de la comunicación, que nos ha de plantear tantas preguntas como respuestas. Toca crecer como personas, en el mejor de los planos, y en eso lo comunicativo sí que es todo.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Doy con la serenidad

Te diviso como lo que eres, todo para mí. Doy con la serenidad que he buscado durante años.

Las etapas que nos reconocen

Creo que cumplimos en otro terreno que desconocemos, y eso nos hace volver a iniciar las etapas que nos reconocen.

Aseveramos

Aseveramos con las nuevas fronteras que nos hemos colocado. No determinamos qué hacer. La incomodidad sigue.

Nos maravillamos

Terminamos antes de empezar. No comentamos sentimientos que fueron fugas en la nada. Nos maravillamos de lo que observamos.

Ya no somos

Me dispones un amor que no existe. No sé si resolveremos las dudas. Sí recuerdo que te marchaste. Ya no somos.

Momentos de estrella

Nos besamos en ese sueño recurrente que rememora lo que fuimos en momentos de estrella.

domingo, 27 de junio de 2010

Reglas no escritas

Negamos las evidencias de una hoja de ruta que no sabrá a miel algún día. Laten los corazones con reglas no escritas.

Estelas comunicativas

Sigamos el carisma y los caminos indelebles que son difíciles de marcar pero que están ahí para que los exploremos. El tiempo es oro. Es una máxima que, por serlo, se ha quedado a menudo en un tópico que no comprendemos, y deberíamos. Las aspiraciones son legítimas, siempre que usemos las mejores intenciones y planteamientos en ellas. Hagamos caso a lo que portamos en el interior desde la franqueza y la honestidad de criterios, que han de embarcarse en razones que no vemos a la primera. La existencia admite, y eso es bueno, diversas percepciones. Hagamos que funcionemos sin demora, aunque tampoco hemos de imprimir una prisa especial. Crecer es una obra diaria. Con el tiempo, que transcurre sin darnos cuenta, llegamos al sitio apetecido antes o después, e incluso nos acercamos a menudo a puntos inesperados que nos producen placer y valentía en los objetivos.

La fe es necesaria para avanzar en el día a día. Necesitamos creer para transportarnos a lugares reales o imaginarios con los que poder significar lo que es, lo que nos importa. No prestemos apoyos elucubrados desde la futilidad o que estén faltos de fuerza y de valor. Hagamos que operen las sensaciones con sus tremendos aspectos de dichas y de suplencias entre cortinas que dejen pasar el aire fresco. Renovemos los entusiasmos, que nos han de invitar a pasear por doquier.

Sigamos las estelas de unas premisas estupendas, bondadosas, de ésas que nos gustan, y que han de adecuar órdenes y alternarlas también con unas prestaciones de periódicas caricias. No seamos unos insensatos incapaces de dar con las claves de aquello que nos debe proporcionar esas relevantes capacidades para amar y estimar todo lo que nos otorga líneas de variables direcciones en las que fomentaremos, o podremos, los diálogos y las concordancias dentro de un marco que acepta, o debe, controversias constructivas. No es bueno que los discursos sean planos. Las líneas han de tener curvas y pasiones.

Todos los días hemos de aprender de aquello que nos envuelve con sus finas capas de protección y de conexión con las cargas que han de enviarnos hacia el momento de una fuerza que establecerá las justificaciones, o, cuando menos, las explicaciones respecto de lo que nos sucede, que es, que será, grato, bueno, positivo, si somos capaces de mirar desde ese perfil. Aguantemos los procesos que nos pueden con sus persuasivas imposiciones, y no dejemos que las prestaciones nos olviden entre lugares de incautas sugerencias, que siempre han de tener una contemplación mucho mayor. La vida es una secuencia afortunada si no esperamos más de la cuenta. La pregunta es hasta dónde llega ésta.

Los sesgos de las entregas comunicativas han de postergar lo que nos delimita a conciencia. Una de las pocas conclusiones en las que nos podemos basar a priori es que el amor y la empatía hacia los demás contribuyen a escenarios mucho más comunicativos y menos competitivos. Las acepciones han de partir de las buenas voluntades, con toques de atención suficientes para no despeñarnos. No desperdiciemos el tiempo, que ha de ser entre consejos sabios que atañan a todos. Ahí debemos estar, con suspiros comunicativos. Aprovechemos ese tiempo escaso que nos ha de prestar la logística suficiente para resolver dudas, conflictos y desconocimientos. Persigamos esas estelas que nos enseñan a amar, a vivir, a entender entre resolutivos momentos de una paz que todos los días ha de ser el sostén de cuanto realicemos, sobre todo en comunicación.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Es barata

Me abruma pensar en lo solos que estamos, en lo que nos parece sensación y media para abaratar la vida, que lo es.

Lo que nos merece la pena

Nos vamos a impacientar cada día con una lentitud que nos quitará palabras con honores reacios a ver lo que nos merece la pena.

Ver lo que ocurre

El día a día nos llena de consejos que no debemos aceptar como si tal cosa. Nos paramos para ver lo que ocurre.

Aprender lecciones

Espero el combate con una visión de la realidad que nos ha de corregir algunos equívocos. Estamos preparados para aprender las lecciones que necesitamos.

No complicidad

Vives la mansedumbre de un destino que nos columpio con un cierto grado de peligro. No aceptemos todas las miradas, pues en todas ellas no hay complicidad.

No todos los motivos

Hemos complicado algunas miradas con unos trasiegos que nos ponen en lugares que nos parecen un tanto extraños. No zanjemos todos los motivos que nos explicaron otros.

Alegres de vernos

Tenemos grandes opciones en un nuevo universo que nos trastoca los planes iniciales. Puede que no fueran tan buenos. Nos sentimos alegres por vernos.

Flujos que navegan

Planificamos obras que son amores en el vacío. Hemos atemperado las existencias con unos flujos que navegan.

No lo tenemos

Te voy a decir todo ahora que las conclusiones no tienen por qué ser universales. Nos hemos solicitado más tiempo, pero no lo tenemos.

Versiones desfasadas

Todo me vale en esta rueda que elimina los cansancios con unas versiones un poco desfasadas.

Verdades vencidas

Tomas ese trono que nos entrega a lo mejor de nosotros mismos con las cautelas de quiene son con unas verdades vencidas.

Lo mejor que podamos, gracias a la comunicación

La mejoría es un tránsito, una evolución, por la que podemos trabajar cada día. Debemos hacerlo. El proceso es necesario: nos puede dar la semblanza y el resultado más constructivo en los territorios intelectuales. Hablo de ti. Eres comunicación, amor, deseo, ansias de libertad. Pongo y expongo con razones de diverso género. Intento que la comunicación nos lleve a navegar por lugares conocidos y doctos en los que las materias nos impriman buenos caracteres. Seamos entre derechos que hemos de realizar desde la profundidad de los eventos, que han de planear con absoluta dicha. La fortuna de vivir se ha de trasladar a todo lo que nos brinda un carácter maravilloso. Hemos sentido que el momento puede ser éste, y por él vamos a trabajar.

La autonomía de aprendizaje nos hace experimentar en una primera persona. No dejemos que la apatía o el desdén nos ganen esa partida que otros quieren jugar con sus propios tiempos y ademanes. La indiferencia es una guerrera sutil que apenas se ve y que, por lo tanto, es difícil de vencer. Por eso nos debemos animar en el afán de perpetuar las consideraciones más nobles. Permitamos las mejores prácticas. No dejemos, no consintamos, que el destino nos devore con afanes rancios.

Las vicisitudes de otros instantes nos han de consolidar con sus fermentos más gustosos. Hablemos con esa lealtad que nos anima a quedarnos en el sitio del trance superado. Comuniquemos los sentidos con los que laboramos, y hagamos caso a todo cuanto nos enreda, que puede ser edificador de contenidos. No paremos en esa noria que tanto nos marea. Los tercios han de ponderarse en el objetivo máximo de dar con la altura que beneficie al colectivo.

Aminoremos los enfados, y también procuremos estar lo mejor que podamos. Las actitudes se contagian en el sentido más hermoso, y por eso hemos de intentar que lo positivo sea lo que viaje por un universo lento y variopinto. Las convenciones no contribuyen a que funcionen esas estructuras que hemos de planificar para que tengan un objetivo magnífico. Hagamos caso a cuanto nos sucede y saquemos provecho de todo, de lo que ha ido bien y de aquello que no ha resultado como queríamos. El balance suele ser más lindo de lo que imaginamos a primera vista.

Actuemos teniendo en cuenta lo que acontece, y veamos brillos y fortunas en todo cuanto nos rodea. La virtud tiene que ver con la mesura, y ésta nos ha de sustanciar lo subjetivo para que veamos todo con la relatividad que se merece, que nos merecemos. No salgamos hacia un lado equívoco, al menos no de manera consciente. Consigamos una versión maravillosamente bonita donde el cuento sea para nosotros, para explicarnos cosas, para vivir de verdad, para hermanarnos con la sinceridad de una espléndida comunicación, que hemos de activar cada día, en consonancia con los fines de un bienestar común. Detectemos todos los procesos posibles, y saquemos en claro que todos juntos, contando lo que vemos y lo que sucede, podemos convivir en plenitud de esperanzas y de hechos. Hagamos todo lo que esté en nuestra mano, y, con esa postura, con ese principio, abordaremos una existencia mucho más feliz.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Ser colonizado

Te beso, y veo el mundo de colores. Has colonizado mi ser, que es capaz de multiplicar las mejores sensaciones.

El momento que no nos dejamos

Disimulas. Has cautivado mis sensaciones con unas razones variadas. No te puedo contar ese momento que no nos dejamos vivir.

Un nuevo mundo

Agradezco lo que has hecho. Has devuelto esa fuerza al corazón, y, desde ahí, conquistaremos un nuevo mundo.

Por tus palabras

Me gusta creerte, sentir que me involucras en tu existencia, que me ofertas lo mejor de ti. Soy feliz de tu entrega, por tus palabras.

Resortes penitentes

Experimento el sabor de tu boca, de tu sencillez, de esa recia factura que me abruma con resortes penitentes.

Bien hechas

Inclinas el amor hacia ese lado en que todo parece un poco más querido y sencillo. Nos ponemos a vivir con la sensación de haber hecho bien las cosas.

Cuando eran otras sorpresas

Lo simple nos olvida entre consumiciones de los últimos amores que nos llegaron cuando las sorpresas eran otras.

De lo que no

Presentamos esos respetos que nos imponen una moral de raíces sencillas. Nos protegemos de lo que pasa y de lo que no.

Sorpresa radiante

Nos complacemos con unas memorias que nos indican qué hacer y qué no. La vida es una sorpresa radiante.

Silencios

Podrías decir todo lo que piensas, pero las cosas no quedarían tan claras como con ese amasijo de silencios que nos brindamos en determinadas ocasiones.

Vehemencias calladas

Prestamos un sentido que da complacencia y consistencia a lo que nos insiste con vehemencias calladas.

Remedios

Tendremos que superar el cansancio de una vida que nos aplica remedios en los que no siempre creemos.

Bordados y misiones

Simpatizamos en el alto de un camino que nos propone seguir con una razón de ser. Hemos señalado otras consideraciones más creíbles que nos ponderan con misiones de bordados de oro.

Testigos directos

Considero que mi amistad es en la noche que nos oculta los pasos. Hemos servido de testigos directos.

Que nos lleven las empatías

Sabes que hablo de tu amistad como algo posible, como lo deseable para que las empatías nos lleven donde sea menester.

En forma nos mantendremos

Tendremos que empatizar en los recovecos de una amistad que nos ha de durar de manera infinita. Nos mantendremos en forma.

Devoradora de soluciones

Termino de decirte ese sí que me conforma con mi suerte, que es entregada y devoradora de soluciones.

Creo en lo que callas

Creo en ti, aunque te distancies, o lo estimes, o lo preveas, o lo hagas. Creo en lo que dices, y también en lo callas.

Otros desiertos

Debemos insistir en las soluciones a cualquier tipo de invitaciones que nos haga la vida. Hemos señalado otros desiertos.

Un quehacer útil

Me conformo con lo que haces, con lo que dices, con lo que expresas, y soy en la otra cara de un quehacer útil.

Estamos mejor

Te imagino cada día empezando de nuevo. Eso da fuerza, entusiasmo, y coraje para no parar. Siento que estamos mejor.

Testigos imprecisos

Me pongo a cantar entre voluntades que me recrean el alma. No te veré todos los días. Hemos servido de testigos imprecisos en materia de amor.

De los dos

Te expones a consideraciones que nos complican las existencias con unas vertientes un poco más sencillas. Te diré un sí que entiende de los dos.

Nos amansamos

Toda tu actitud es en mí una premisa para abandonar los momentos de un cierto hastío. Nos amansamos.

Sin norte

Ocultamos deseos en una noche que nos empaña la sencillez con un entusiasmo de consideraciones sin norte.

No sé mucho más

Aplaudo ese compromiso que me dispone con cansancios que me infunden un respeto máximo. No sé mucho más.

Te entrego mi ser

Me cuentas, te relato, me glosas, te narro, me subrayas, te inclinas, me ofreces, te entrego mi ser...

Grandezas simples

Te prometo una devoción que no tendrá límites. Hemos sido testigos de grandezas simples.

Dicha y calma

Me pongo, te pido, te soy, te presento mis devociones, y aspiro ese momento que nos dio dicha y calma.

La otra cara de una noche

Me pongo a tu vera, y te pido un poco de buen humor para que veas todo cuanto somos en la otra cara de una noche.

Tu estela

Hoy sigo tu estela, y te soy entre contenedores de sentimientos que nos han de satisfacer.

sábado, 26 de junio de 2010

Tesoros finitos

Aclaramos sentimientos, o eso parece, y continuamos hacia paciencias de tesoros finitos.

Guardamos silencios

Nos servimos con impaciencia. Nos damos licencias de negaciones ante lo que nos sucede con sorpresas nuevas. Guardamos otros silencios.

Recuerdos pacientes

Resistimos de alguna manera con escapadas hacia ninguna parte. Hemos soñado con recuerdos pacientes.

Lo que nos gustaría hacer

Dedicamos esas sumas que nos anulan entre simpatías de consultas de lo que nos gustaría hacer.

Campeones

Tememos lo que sucede en un universo sin fingimientos. Hemos pedido menos, pero las cosas han llegado así. Nos sentimos campeones.

Discursos e instantes

Bailamos con un amor que ennoblece todo cuanto tenemos. Hemos adecuado los discursos de otros instantes de pasión.

Tiempo de amor

Presto atención a tus seres queridos, que siento como míos. Nos tomamos ese tiempo de amor que luce tan bien.

Otras sensaciones

Me pregunto por ti, y no llegan respuestas de ese universo que creamos. Otras sensaciones habrá.

Varían las cosas

Me resisto a entenderte con tanta apatía. Nos hemos puesto en otro lugar. Las cosas varían. Aguardo buenos fines.

Otras intenciones

Nos miramos en otro espejo, y supongo que vemos otras intenciones que no son las nuestras.

No son huecas

Tu ser es el mío, y el mío te pertenece. Todo se va cumpliendo. Las palabras ya no son huecas.

Vivir en definitiva

Comienza el día. Estás tú, y eso me anima por y para lo que tenemos que compartir, que vivir en definitiva.

Los sentimientos que nos unen

Nos tenemos que ayudar en todos los trances que nos ponen con medios para que no nos falte de nada. Necesitamos contarnos esos sentimientos que nos unen.

Razones variadas

Predicamos con todo lo que nos complace ver y escuchar. Los átomos nos llevan a una espera que nos indica cambios con cautelas de razones variadas.

La vida que comienza

Necesitamos un cuadro donde meternos para abordar esa vida soñada que ya comienza a caminar. Gracias.

Regresan los días

Dime que me amas y olvidaré los motivos de un desencuentro que nos hizo mucho daño. Los días parecen regresar.

Me gusta esta sensación

Me pongo a vivir en la otra cara de una Luna que me canta. Nos sentimos plenamente enamorados. Me gusta esta sensación.

Desquite

Nuestros corazones superan los envites de años atrás. No hemos cuajado las señales con vidas insuficientes, pero ahora nos toca desquitarnos de tanto atraso.

Algo escucho

Me sincero con ese amor que me gusta. Platicas con tu interior, y creo que algo escucho.

Caen igualmente

Las prisas de antaño me llevan al olvido. Hemos avisado a nuestros corazones, pero éstos han caído igualmente.

La espera que nos puede

Nos amamos de verdad. Hemos sufrido los golpes de una vida que nos confunde en la espera que nos puede.

Tu planteamiento

Todo lo podré en este nuevo planteamiento, que es el tuyo, que hago mío. Nos hemos callado en la espera, que ya no será más larga.

Entre deseos ardientes

Presentimos que este nuevo día nos encenderá algunas velas de emociones gratas. Nos confundiremos entre deseos ardientes.

Con razón

Sé que el duende que llevamos en el interior nos dice que tenemos todo. Sé que tiene razón. ¿Le haremos caso?

Volveremos a vernos

Recuperamos esos momentos que creímos perdidos. De algún modo lo han estado. Volveremos a vernos.

Felices con lo que tenemos

Seamos felices con lo que hacemos, con lo que tenemos, con lo que hallamos en un camino de blandas facturas.

Singular porque lo es

Presumo que estaremos juntos en el otro momento de una fuerza que haremos singular porque lo es.

Cautelas de siempre

Debemos corregir actitudes con unas mansas caricias de una paz que nos alaba con sus cautelas de siempre.

Vernos sin darnos

Olvido tus entendimientos con unas cautelas que me ponen en ese trance de vernos sin darnos lo que tanto necesitamos.

Aguardaremos la noche

Navegamos por pensamientos que se encuentran al amanecer. No nos decimos nada. Aguardaremos la noche.

Pugna no escrita

Presiento que las novedades nos podrán llevar por una senda un poco callada, harta de esperar en el otro lado de una pugna no escrita.

Hoy toca vivir

Nos hemos quedado soñando toda la noche el uno con el otro. Algo hemos visto. Hoy toca vivir.

viernes, 25 de junio de 2010

En otra isla

Rompemos las olas que nos podrían llevar a ese punto de naturaleza vencida. Nos quedamos en otra isla.

Por ti, Marta

Se llama Marta. Ha sido despedida tras 30 años de entrega a una profesión y a una empresa que siempre le dijeron que era de servicio público, de interés general, de defensa democrática, de garantías de pluralidad y de independencia. Se lo dijeron, y ella, como yo, lo creyó, y aún lo cree, como yo.

Es una licenciada universitaria que, por su actitud ante la vida, será una eterna joven, una motivadora de conciencias (la primera de ellas, la suya). Tiene gracia, garbo, fuerza, garra, y asume protagonismos anónimos que le hacen didáctica y divertida a la vez. No obstante, sabe mostrar ese espíritu de guerrera que también le confiere, como digo, juventud. Es una “combativa-pacifista” nata. Así fue, así la conocí, así sigue, y espero que continúe por muchos, muchos años.

Ha sabido disfrutar de su profesión como pocos, y a ella se ha entregado en cuerpo y alma. Tanto ha sido así que ahora le han dicho adiós, y no termina de entender cómo se agota el amor en una relación tan fructífera. Quizá ha sabido estar demasiado oportunamente en su sitio. Ha sido un ejemplo del periodismo con preguntas, y me consta, al menos en la faceta que le conozco, que ha sido una gran defensora de la profesión, de la calidad de la misma y de la actuación con criterio. No es la única: hay toda una labor de magníficos profesionales que se esfuerzan en este campo de manera tan anónima como firme.

Ahora, sin embargo, a Marta le han arrebatado lo que más quiere: su trabajo. Es la maldita crisis, y maldita sea, sí. Ella no entiende esta interrupción tras 30 años, y yo tampoco, y, como yo, muchos de nosotros, de nosotras, de sus compañeros de profesión periodística, tampoco lo comprendemos. Les cuento que, como Marta, hay demasiados casos de compañeros periodistas que han perdido sus trabajos por culpa de una crisis a la que ya, por desgracia, se anticipó este sector.

Probablemente, esta muestra de apoyo la debí de escribir antes y sobre otros que también la merecían. Siento que voces como Marta, como otros y otras como Marta, se vayan, se hayan ido, se sigan yendo a la lista del desempleo. Con mi apoyo incondicional, y el de tus compañeros y compañeras, este escrito va por ti, Marta, con todo mi reconocimiento. Por ti y por otros como tú.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Pletóricos de fuerzas

Nos hemos imaginado juntos, y por eso nos sentimos pletóricos de muchas fuerzas, de las que hagan falta.

Montañas de arena

Nos dedimos un sí que nos requiere para dar con las salidas a trances con los que fuimos montañas de arena.

Por dónde va el humo

Mandamos gratos deseos de una paz que nos imprime el carácter más nuestro. Hemos atemperado señales que hoy nos indican por dónde marcha el humo.

Un premio impagable

Todo me vale para ti. Todo lo bueno, claro. Has procurado que sea muy dichoso, y eso será siempre un premio impagable.

Con una intención loable

Aproximo mis anhelos a los tuyos con una versión que nos hará pacificar las formas con una intención loable.

No tanto

Gobernamos el timón de un amor que se extingue. Hemos pasado a esa vida que no lo es tanto como decimos o pensamos.

Nuevos sentimientos

Dibujo un ser que es, un amor que resume los momentos claves, y te sigo con una ternura que me provoca nuevos sentimientos.

Con toda la entereza

Te solicito amor, mucho amor, y te muestro ese camino que deseo que siga con toda la entereza del mundo.

Desde un escenario correcto

Haremos caso a los buenos propósitos con esos deseos de una paz asumida desde un escenario correcto.