domingo, 31 de enero de 2010

Nos consolamos

Nos ahogamos en esos amores que nos defraudan. Deberíamos aprender de ellos. Nos consolamos.

Nada sin sentimientos

Termino de olvidar aquello para lo que vine. Nos hemos sentado tarde para ver lo que no expresa sentimientos. Sin ellos, ya sabes: somos nada.

Sombras y caricias

Acertamos con expresiones que nos incluyen en lugares de sombras y recias caricias hacia ese momento que, sin duda, más pronto que tarde, llegará.

No le haremos caso

Hemos ocultado el vacío de una vida que nos propone quedarnos en el lado más inhóspito. No le haremos caso.

Suficiente base

Me enfrento al destino que me perfecciona con sus criterios más o menos de invitado. Nos gustamos, y ésa es suficiente base.

Enterezas y miedo

Me has propuesto ver y existir con unas enterezas que dan un poco de miedo. La vida es en la otra cara de la Luna.

Cuando llegue el momento

Podría negociar el momento, pero dejaré que llegue, si aparece. Las condiciones las pondrán las circunstancias que no queremos controlar.

En cada esquina

Rastreo en tu corazón, y créeme que te veo en cada esquina. Nos hemos abierto a nuevos mundos.

Espacios que escaparon

Frecuentamos espacios que se nos escaparon de las manos mientras íbamos a ver lo que ocurría.

Consolidar todo

Devoramos pasiones con las que nos vamos hacia esa idea de amor con la que hemos de consolidar todo.

Sentido atrayente

Planteamos todo lo que podemos hacer ahora que hacemos todo cuanto planteamos. Nos ponemos a girar en el sentido más atrayente.

Insinuaciones divertidas

Hemos vivido tentaciones que nos inclinan hacia ese lado en el que fuimos la verdad con insinuaciones divertidas.

Si fuera necesario

Te podría decir que somos capaces de amar, de tener, de existir, de dar con un lenguaje nuevo. Te podría decir lo que siento... En algo habria fallado si fuera necesario.

Penitencias queridas

Tengamos la fiesta en paz con una palabra que nos conduzca hacia esa sensación de penitencias queridas.

Pasatiempos silentes

Estamos provistos de cálculos nuevos con los que vamos en la figuración de una red de pasatiempos silentes.

Brisa enorme

Endulzamos el amor con una sonrisa que nos pone en ese lugar donde la voluntad proviene de una brisa enorme.

Circunstancias y prisas

Ya te diré. La vida es un sorteo de posibilidades que hemos de cazar al vuelo. No neguemos las circunstancias, ni hagamos de las prisas la prioridad.

Cuando no había obligación

Tendemos a averiguar las versiones con las que cabalgamos hacia ese horizonte que nos prometimos cuando no había ninguna obligación.

Eso parece

Magnificamos las secuencias de unas vidas que no siempre dan con los elementos más queridos. Estamos bien, o eso parece.

Noches de sensaciones

Ya no creo en ese amor que me vendiste. Nos hemos puesto a averiguar experiencias que nos nublan la mirada con noches de sensaciones nuevas.

Tantas ocasiones

Vivimos en primera persona el universo de esas ideas que nos previenen con ligeros cambios. Nos daremos tantas ocasiones que no será posible fallar.

Dar con más dicha

Insinuamos el todo con un momento de fuerza sideral. Estamos menos cansados de lo que pensábamos. Nos debemos poner en marcha para dar con más dicha.

Mejores garantías

Haremos del mundo un mejor mundo, de las ideas mejores ideas, de las protecciones mejores garantías.

Miradas de picardía

Te podré contar todo y de todo en la idea de un regreso al mundo de las caricias, de los besos, de las miradas de picardía.

Tolerancia

Sanemos con ese amor que todo lo cura. La fórmula se basa en la tolerancia, en la aceptación.

sábado, 30 de enero de 2010

Las líneas comunicativas

Abramos los corazones. No neguemos la evidencia de los buenos resultados cuando partimos de sentimientos del mismo sesgo o planteamiento. Debemos creer: ayuda. Nos merecemos la oportunidad de disfrutar de lo que nos oferta la existencia. Buscaremos siempre el anhelo, a veces realizado, de dar con las máximas coincidencias en materia de comunicación. Podemos estar juntos, y lo lógico es que lo estemos. Hemos apreciado tantas posibilidades que hay un momento en el que podemos acercarnos a las realidades mismas. Esto ha de ser relevante. Nos congratulamos por ello. Viajemos, digamos, seamos, tengamos desde la moderación sin dobleces.
Se despliega un mundo de sensaciones por delante. Las distracciones son buenas, y también el hecho de que nos fijemos para solucionar algunos asuntos que siempre quedan pendientes. Nos preñamos de ilusiones que han de dar sus frutos. Recreemos lo mucho y lo poco. Vayamos adelante.
Mantengamos el tipo. Llegamos a unos ejes donde las intenciones cuadran a su manera, que debe ser la nuestra. Debemos adoptarlas. El todo es parte de un entretenimiento con el que aumentar los grados de amistad, con los que somos y seremos más y puede que hasta mejores. Nos hemos insistido con unas experiencias de batallas preñadas de caricias y de llevaderas sentencias hacia ese lugar donde la voluntad ha de destacar para que nada falle.
Felicitamos las causas con unas intenciones que se nublan con valores esenciales. No estamos para devolvernos a esos estadios que dejaron todo para apenas hacer nada. Nos convocamos para tratar de entender esas señales de amistades con las que unir esfuerzos, empeños y tareas. Debemos seguir acudiendo hasta que cuaje la cita. Nos daremos muchos momentos especiales. Hemos generado el entusiasmo suficiente para conseguir la paz de espíritu. Nos quedaremos como nuevos.
La vida es un eterno reto que hemos de procurar sobrellevar con entendimientos y complacencias de buen talante y mejor humor. Vayamos a ver lo que ocurre y seamos en la noche más dialogante. Será el hito con el que diferenciaremos lo primero de lo segundo. Nos tenemos en la convalecencia, y la defensa será descubrir que resta más tarde. No nos frustremos antes de tiempo. No seamos simples. Las convenciones no ayudarán. Pongamos fe a través de la conversación que nos promocionará como amigos. Nos hemos de detectar con consentimientos de plenitud. Tengamos influencias.
Los símbolos han de convertirse en esas líneas que podremos y deberemos seguir hasta que la cuesta no sea tan alta. No sé qué hemos hecho para que las cosas no hayan salido, de momento, como esperábamos. Debemos insistir con los intentos, hasta que demos con los instantes más honrosos y felices. Nos diremos que la convocatoria no quedará desierta, y así será. Lo cumpliremos.
No nos ignoremos. Las coincidencias nos harán más de fiar. No pasemos página. Tenemos que narrar esos sentimientos que nos dictarán lo que hemos de conocer con intereses sin interpretaciones vacías. Las ideas brillarán con sus oportunos experimentos. Nos regalaremos resultados. Los libros de nuestras existencias están por escribir. Veamos sus puntos cruciales. Poco a poco iremos detectando en la radiografía existencial una serie de efectos con estampaciones en positivo. Ahí estarán los ejes. Estemos orgullosos de la lógica de la comunicación desde líneas que han de servir de guía, nunca de límites.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Sentido mejorado

Seguro que nos veremos en ese otro lado donde todo adquiere un sentido diverso, puede que un poco mejorado.

Más ilusiones

Te diré dónde estoy y cómo me quedo. Resolveremos las inexperiencias con más ilusiones.

Resoluciones sin efecto

Te propongo continuar ese movimiento de paciencia total. Nos hemos consultado resoluciones que ahora no tienen efecto.

Frutos de toda naturaleza

Dime que todo será, o que podrá ser, o que tendremos suficiencia en la voluntad que nos recoge con frutos de toda naturaleza.

Las mejores

Nos tenemos que distraer con unas normas que nos envían de un lugar para otro con fomentos de soluciones sin garantías, que son las mejores.

Juntos otra vez

Asistimos a las voluntades que hemos de hacer divinas. Nos juntamos para darnos una fuerza que no tenemos. La tendremos en cuanto estemos juntos otra vez.

Voluntades nuevas

Tanteo buen humor y gloria. Hemos acudido a esa llamada en la que nos volcamos con voluntades nuevas.

Hemos aprendido a vivir

Termino de darte todo lo que tiene sentido en mí, que estiro hasta dar contigo. Hemos aprendido a vivir.

Nos congratulamos con las experiencias

Planteamos la grandeza de un espíritu que tiene todo y nada casi al mismo tiempo. Nos congratulamos con las experiencias.

Lo intentamos

Resplandece el amor que sentimos los unos por los otros. No negociamos con resortes imposibles. Lo intentamos.

Te doy todo mi amor

Presentamos los requerimientos que aplauden con pensamientos rotos hasta el infinito. Te doy todo mi amor.

Tan relativas como absolutas

Tenemos que confesarnos objetivos con intereses que haremos compartidos de por vida. Nos damos importancias que son tan relativas como absolutas.

Resortes definidos

Sugiero todo, parte, inicios, finales, vueltas de campeonato incierto, vivencias que hemos de comprobar con resortes definidos.

Te diré que vale

Tenemos fe en la vida que nos ha de distraer con una realidad medio nueva. Iremos a ver cuanto ocurre. Te diré que vale.

Mientras todo ocurre

Sigue hacia ese espacio que coloca todo en su sitio. Reímos mientras no pasa nada, mientras todo ocurre.

Tan nuevos como extraños

Resaltamos las posturas que nos previenen con olvidos que nos ponen en bretes tan nuevos como extraños.

El adecuado

Gustamos de influencias que nos disponen por caminos honrosos. No podremos vernos en el punto decidido, pero, antes o después, será el adecuado.

Los que nos quedan

Cogemos los instantes de pasión y los transformamos en las astucias más rebeldes. Hemos empeñado los mejores momentos. Veremos los que nos quedan.

En otro lado ganamos

Prestamos ese momento de memoria que nos aplica reglas que nos hacen discernir lo que no es preciso. Ganamos en otro lado.

No tenemos necesidad de él

Intuimos lo que debería ser respuesta con animosidad relativa. No estamos en ese trono que imaginamos. Tampoco tenemos necesidad de él.

Hemos apaciguado experiencias

Vacilamos. Negamos las evidencias con respuestas a lo nuevo, que nos distrae. Hemos apaciguado experiencias.

La etapa que nos hizo fuertes

Nos hemos dedicado a ser y a estar con la memoria medio vacía. No somos entre tanta falta de esperanza. Hemos de regresar a esa etapa que nos hizo fuertes.

Quedamos nosotros

Nos figuramos ese sí que nos prefiere con resortes nuevos. Hemos adecuado muchos discursos, y ahora quedamos nosotros.

viernes, 29 de enero de 2010

Creencias comunicativas útiles

Creer y comunicar desde el resultado positivo es el objetivo. Hagamos un poco de resumen de actividades que intentamos conservar. Destacamos lo que pensamos, lo que nos consigue desde la virtud y el buen fin. Pregonamos claves que han de acertar, si no a la primera, pronto, en cuanto es posible, con garantías, o puede que sin ellas, pero prestas a la devoción consecuente. La solidaridad es la base del futuro que perseguimos, con comunicación, con diálogo, con consenso. Las declaraciones han de ir firmes y sin pausa.

Nos posicionamos a menudo en la idea del equilibrio para dar con las suposiciones que, debidamente contrastadas, constituyen la inercia que nos aproxima a lo que tiene algo más que definir. Intentemos llegar a ello con carisma, con gratitud, procurando que todos estemos en el mismo lado y con la dirección hacia intereses comunes.

Nos insertamos en las ranuras para monedas dispares en las nuevas inercias con las que nos conducimos hasta venir al punto donde hemos de medir lo que tenemos, lo que no. Aprendamos que, en la diversidad, está el gusto. Hemos de vivir las emociones de cada momento con instantes de creencias útiles. No busquemos únicamente nuestro bienestar, sino el de todos. En ello daremos con el símbolo que nos invitará a nuevas iniciativas.

La existencia ha de discurrir con gratas caricias que hemos de recuperar y restaurar para que no se agoten. No nos pongamos tristes. La alegría es el cimiento para los grandes proyectos, para que sean logros de verdad. No dejemos atrás las costumbres que fueron y que serán con preferencias que hemos de sacar del ostracismo y del silencio.

Ideemos el presente con un fogoso futuro con el que intentar estar sintiendo sin alarmas, esto es, viviendo el interior con fuerza. Consultemos el reloj sólo para conocer las etapas, pero sin que éstas nos rompan el ritmo que debemos llevar a cabo. Sigamos hacia ese horizonte de colores vistosos y palpitantes.

Aprendemos de cuanto nos prefiere, de esas circunstancias que a veces deciden por nosotros. No elegimos del todo: son las variadas condiciones las que nos ponen en los bretes que nos entretienen, y puede que sea bueno que ocurra así. Iremos donde sea menester y con lo que sea menester en el objetivo de aclarar lo que anhelamos, hacia dónde nos dirigimos.

No nos cansemos. Ideemos soluciones incluso antes de tener los problemas. Tomemos esa respiración con segundos de sabor a gloria. Podremos saborear olores que creíamos olvidados de la juventud. También es deseable que la infancia no se olvide como referencia. Comuniquemos con nuestros argumentos desde el corazón.

Demos con los premios que nos invitarán a aspiraciones tan serias como joviales. En el equilibrio y en el diálogo están las virtudes de todo cuanto está por suceder. Nos hemos consolidado con relaciones que haremos eternas. Haremos del itinerario un entusiasmo constante.

Nos hemos de preferir como somos. No daremos con alarmas. Inauguremos las posturas con insistentes creencias hacia otra dimensión de la que aprenderemos muchísimo. Lo primero es respetar al otro, al tiempo que lo conocemos. De este modo pasaremos del hastío al deseo, y todo gracias a la maravillosa comunicación con la que hemos de ser más humanos, más nosotros mismos. Hoy os hago llegar mis anhelos, mis planteamientos de dulce factura. La cosecha lo será igualmente. La utilidad indeleble e inefable, la no tangible, la no material, es la que nos ha de mover.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Preferencias nuevas

Nos sentimos autores de verdades que nos aclaran lo que es sensación de preferencias nuevas.

Los mismos, después de todo

Me has puesto en ese sitio que nos acerca a los momentos claros. Iremos a contrastar los cariños. Son los mismos, después de todo.

No nos descartamos

Tendríamos que estar bien. Los modos nos han de solucionar algunas existencias con misterios entregados a descubrir nuevos amores. No nos descartamos.

En otro estado

Nos adoptamos mutuamente para ser dichosos en tránsitos hacia las bondades más sencillas. Iremos en otro estado.

Los demás y nosotros

Tenemos que contar con las normas que nos han de pedir un poco de más belleza. Contribuimos a estar estupendamente cuando hacemos lo posible para que lo estén los demás.

Próximos a las soluciones

Gestionamos algunas caricias con sospechas de amores que nos harán más fuertes. Nos sentimos muy próximos a las soluciones.

Nos consultamos

Decidimos las imputaciones de recuerdos puestos en su lugar de origen. Nos hemos agotado. Nos consultamos qué hacer.

Nuevos, los de siempre

Nos movemos con la fluidez de quienes creen en las bondades de unos recuerdos no admitidos. Nos combinamos para ser nuevos, siendo los de siempre.

La base de lo demás

Predicamos sin apenas trigo. Hemos divisado los recuerdos con un sol de experiencias que nos permiten ser felices. Es la base para todo lo demás.

El regalo de la felicidad

Debemos ir a ese lugar donde las emociones nos han de llevar con resortes poderosos. Instamos a los buenos amigos, a los buenos y a los mejores, que lo son todos, para dar con las claves del regalo de su felicidad, que es también la nuestra.

Caminos sanos

Nos detenemos hasta dar con las creencias que nos ponen donde todo es pura atracción. Nos devolvemos caminos sanos.

En otra dimensión

Nos presentamos con las fronteras amigas, con las profundas creencias que nos dirigen hacia demostraciones sinceras. Estamos en otra dimensión.

Donde haga falta

Hemos implicado a los que mantienen las reglas con su destino y todo. Nos enganchamos a ese movimiento que nos portará lejos, donde haga falta.

La razón más querida

Nos hemos puesto en forma, con ganas, con recreos que nos amansan con la fortuna de un éxito devuelto a la razón más querida.

El brillo de otro amor

Nos hacemos caso en estos lugares neutrales donde todo es de todos. Nos acercamos a tocar el brillo de otro amor.

Esperanzados, gustosos

Retiramos los pasatiempos de esos moldes que apenas usamos. Hemos estado muy vivos, muy esperanzados, muy gustosos.

Tus sueños

Me valen tus comprensiones, tus lindezas, lo que eres, lo que no, tus aspiraciones, tus sueños... Sí, tus sueños.

En paz y armonía

La vida tiene sus caprichos. No siempre va hacia lo esperable. Deseamos entendernos en paz y armonía.

El regreso divino

Olvidamos todo cuanto hemos sido. La vida nos llama con azares gloriosos. Nos planteamos el regreso divino.

Entendimiento mayúsculo

Tendremos que vernos como artífices de milagros que nos han de permitir el entendimiento mayúsculo.

Poco más

Aceptaremos las instancias divinas con las que comulgar ahora y siempre. Nos daremos un aviso menos. Necesitamos amor, y poco más.

Estamos preparados

Miramos una cara que nos encierra con monedas sinceras que han de ser las voluntades de unas caricias llamadas a ser en la totalidad. Estamos preparados.

Sentido juntos

Tenemos muchas facultades derivadas del amor que nos profesamos. Hemos de aguardar algo más. La vida tiene sentido estando juntos.

No inmediata

Damos con las fortunas de unos milagros que nos consuelan lo mejor que pueden, pero no podemos esperar la plenitud inmediata.

jueves, 28 de enero de 2010

Iluminados en la noche

Me dejo conducir por esas estrellas que nos iluminan en la noche, que hoy es tan tuya como mía.

Nos ponemos a platicar

Te tengo en mis oraciones cada día, mientras soy en la espera que todo lo reconduce. Nos ponemos a platicar.

Donde todo es conocido

Me inserto en tus devociones, y en ellas soy más yo. Las convergencias me llevan donde todo es conocido.

Economía 2009

LA ECONOMÍA EN EL TRÁNSITO DEL 2009, UN BALANCE DEMOLEDOR

Si en 2008 se agotó el espejismo, en 2009 se produjo el gran batacazo, sobre todo en economías como la española, y, por ende, también la regional. Cuatro millones de parados en toda España. No fue posible frenar la caída del empleo, a pesar de las medidas de los gobiernos de España y autonómicos. Los apoyos específicos a sectores como el automóvil no surtieron todo el efecto deseado, y, por otro lado, ámbitos como el agrario se quedaron en mínimos en cuanto a producción y ventas. Es cierto que, acostumbrado como está a incertidumbres, la agricultura aguantó la situación y apenas se perdió empleo, pero la construcción y la industria, fundamentalmente la de apoyo y/o complemento, cayeron en picado con la consiguiente pérdida de empleo. La visión fue catastrófica. Una de cada cuatro familias tenía algún parado entre sus miembros.

Una de las paradojas del 2009 es que las bolsas experimentaron una recuperación en el segundo semestre del año, encabezadas por determinadas industrias como las telecomunicaciones o las primarias, como base de un regreso a situaciones más normales. El caso de España no fue una excepción. Aunque el país se ubicó en una coyuntura más complicada que la del resto de grandes economías del planeta, no olvidemos que las bolsas se mueven por mimetismo en una economía global, esto es, se dio la recuperación en otras naciones y ello incidió en la escala mayor de nuestras finanzas e inversiones.

Hubo más datos negativos. El déficit público creció extraordinariamente en el 2009. Lo hizo por el aumento en los gastos sociales y para afrontar los costes de un número de desempleados a los que había que proteger en estos tiempos de complejidad y de mayor carestía. La crisis, desde luego, puso en cuestión el sistema, y parece que los primeros envites los está aguantando bien. El horizonte, sobre todo en países donde la recuperación va más lenta, como es el caso de España, se tiñe de nubarrones. Las medidas para salir de esta espiral se hacen ya más que necesarias e inmediatas.

El sistema bancario supo afrontar la coyuntura de tránsito, e incluso algunas de las entidades financieras recuperaron parte del valor que habían perdido en los meses anteriores. No obstante, la bancarrota de alguna Caja de ámbito regional, la necesidad de fusiones de las cajas autonómicas, la caída de la producción, de la productividad y del consumo, eso sí, con el aumento del ahorro familiar (esto es positivo, al menos en parte), etc., trazaron un panorama desolador, donde la economía se redujo en un 8 por ciento. La cifra es alta. Se puede hablar de catástrofe. Es verdad que sectores como el turístico no se desmoronaron, pero, sin duda, fue a costa de bajar muchos los precios y de visitas propiciadas entre los mismos nacionales. El turismo extranjero sí cayó hasta números impensables hace unos años.

Intentar que el consumo tire

Se hace necesario, en esta tesitura, apoyar a las Pymes, a las pequeñas y medianas empresas, que son el auténtico armazón de un sistema. El 90 por ciento del empleo lo proporcionan estas sociedades. También hay que fomentar que los bancos y entidades financieras sigan prestando, vuelvan a prestar, a un ritmo mayor, con intereses ventajosos y con las máximas garantías, pero sin excedernos en el nuevo lado del péndulo al que debemos tender.

La deflación que se ha dado en algunos sectores y durante meses no es buena. El consumo debe tirar de la economía, y no lo hace. Con ello nos metemos en un círculo vicioso del cual es difícil salir, pues necesitamos credibilidad para hacerlo. Hay que bajar, igualmente, los gastos de algunas administraciones y modernizar el sistema de financiación de los Ayuntamientos, con tributos antiguos y quizá mal enfocados.

En situaciones de crisis se percibe, asimismo, el grado de dependencia que tenemos del exterior. Los precios de los productos que importamos, aunque a veces son más bajos que los bienes que aquí generamos, hacen que nuestro sistema se tambalee. Tiene que haber un equilibrio entre lo que producimos y lo que consumimos, entre lo que ganamos y lo que gastamos. La desproporción actual no ofrece salida. El hecho de que más de la mitad de la población que trabaja gane menos de mil euros no ayuda a salir de la crisis. La economía debe andar un poco más repartida. Nos asustaría pensar la cantidad de productos y/o servicios que nos provocan dependencias de otras naciones. Las cifras que se barajan, las que subrayan los expertos, es que no producimos más del 20 por ciento de lo que gastamos. Es una pena que no planifiquemos a medio o largo plazo.

Por lo tanto, es un año, el 2009, ha sido un año, de contradicciones, de caídas en picado, de asumir que el sistema se está destruyendo, quizá para construir otro nuevo sobre él, esperemos que más justo. La idea es que aprovechemos la experiencia, la buena y la mala, para afrontar los meses, también duros, que están por venir.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Destacadas emociones

Sabes que estamos en esa punta que no es azar en la noche, sino de destacadas emociones que vamos a seguir distribuyendo.

Del discípulo al maestro

Hoy hago un alto en mi trayectoria de prisas para acercarme con dulzura y tranquilidad a uno de mis maestros. En unos días, Pedro Farias García presenta un nuevo poemario. Dice que lo hará en tierras zaragozanas, donde compartimos buenos amigos. Bueno, tenemos en común mucho más: entre otras cosas, defendemos una similar convicción sobre lo que es la vida; nos conforma una tesis doctoral que él me dirigió; contamos con el apoyo de su hijo, Pedro como él, que es un gran aliado; nos gusta comer y conversar en torno a los universales griegos… Nos miramos, seguramente, como almas gemelas, a pesar de las distancias. En lo intrínseco estamos en el mismo lado.

En las últimas décadas he crecido con varias personas en mi entorno que considero muy especiales. Si pongo en un lugar prevalente a las gentes de mi familia, por obvias razones, tengo, en paralelo, en Pedro Farias un emblema sobre lo que es el espíritu universitario, acerca de lo que es una persona culta, sobre el crecimiento personal e intelectual…, y por miles de razones lo considero un amigo del que aprendo a raudales cada día.

Conecté con Pedro cuando estaba en Madrid, buscando salir adelante en una profesión que me ha dado todo. Aprendí con él, y sigo haciéndolo. Lo último es ese deseo que él manifiesta a sus más allegados de vitalidad, de compartir, de ser entre los demás, con los que continúa fomentando buenos anhelos de una manera descollante. Tiene buen humor, y mejor hablar, y mejor sentir. Lo demuestran esas poesías de las que hablo, que resumen su talento, su talante, su vocación.

Hay pocas personas en nuestras vidas a las que podamos llamar maestros. Él es una de ellas. Me considero un privilegiado cuando paso con él esas horas que me dedica cuando viene a Murcia, cuando se acerca a esta tierra donde hizo el bachiller, donde se aplicó en la Universidad, a la que supo amar como el primero. Aquí nació, y eso le hizo como es. Presume de murciano, como bien me cuentan, allá donde va.

En breve presentará también una reedición de su libro sobre las Constituciones españolas. Es un gran conocedor de la democracia, que defiende en lo teórico y con vehemencia práctica. Es peculiar, sí, mi amigo Pedro, mi maestro, toda una referencia con la que poder mejorar en lo intelectual y en lo personal, que son dos órdenes que van parejos.

No me pregunten por qué, que imagino que no hay un motivo determinado (puede, más bien, que haya cientos), pero hoy me apetecía hablar de los afectos hacia Pedro Farias, y así lo he singularizado, pues sobre su talla académica, sobre su trayectoria biográfica, ya se ha hablado recurrentemente y, aún siendo importante, no dice ni la mitad de lo que es en su biografía más íntima. Pedro, te mando un abrazo muy fuerte desde Murcia. Eres un catedrático en el sentido más extenso de la palabra. Lo sé, y te lo digo. De discípulo a maestro: con ese respeto y admiración te escribo.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Otra amistad reclamada

Nos implicamos en esas lagunas de las que salimos con la soltura de otra amistad reclamada.

Con ademán sonoro

Hacemos caso a lo que tiene un poco de sentido amoroso. Nos hemos consultado experiencias que hoy llegan con ademán sonoro.

Algunas aplicaciones

Me siento colmado en los deseos con los que podrá ser feliz. Nos consentimos algunas aplicaciones.

Como nuevos

Nos diseñamos como nuevos. Recuperamos la riqueza que nos dio una formación con porcentajes escuetos. Nos damos más vida con más fe, que es la que tenemos en esta relación. Nos regalamos motivos. Nos amoldamos.

Categoría de un encuentro

Nos queremos sin ego. Eso es garantía de futuro para un amor que nos dará mucha profundidad. Nos tenemos con sencillez. No neguemos la categoría de este encuentro nuestro.

De aquí para allá

Hemos querido mucho, y más que querremos. La felicidad nos devuelve nuevas huellas. Nos postulamos con caricias que pasean de aquí para allá.

Disfrutar con lo que llega

Tomamos nuevas decisiones. Nos hemos sentido plenos. Las maravillas del mundo rodean nuestros corazones, que han de disfrutar con lo que les llega.

Actividades futuras

Nos comportamos en base a experiencias pasadas. Deberíamos hacerlo en función de las actividades futuras.

Son los asuntos

Nos planteamos arreglos que acaban siendo parches. Nos complacería que no marcáramos porcentajes. Los asuntos son. Daremos con más sensaciones.

En los ojos cercanos

Hemos preparado las caricias que nos iremos distribuyendo en los próximos tiempos. Nos entendemos con preparativos que ya brillan en los ojos cercanos.

Mucho más entre ellos

Me das consejos, que hago míos. Espero, igualmente, que cumplas lo que dices, porque seremos mucho más entre ellos.

Acciones del todo

Nos hemos comprendido con pocas palabras. Hay acciones que protagonizan el todo. La vida es. Nos hemos juntado bien.

Abrazos que sanan

Nos damos esas oportunidades que nos incluyen en un catálogo de abrazos que sanan de principio a fin. Seguiremos. Nos afirmaremos como buenos amigos que somos y seremos.

Con claras sensaciones

Estamos a punto de recibir ese respeto con el que creceremos como personas. Nos hemos mimetizado. Nos insistimos con claras sensaciones.

Es un gran reto

Contribuimos a estar entre esperanzas que nos marcarán el camino hacia una flamante existencia con la que seremos un poco más dichosos. Es un gran reto.

Buen recorrido

Nos comprendemos porque estamos unidos en lo básico. Hemos agudizado varios ingenios. Tenemos todo el sentido del universo. Nos dignamos a vernos. Eso ya es un buen recorrido.

Con más besos

Recibimos buenas vibraciones. Abundamos en las mejores experiencias. Estamos en campos medianos con los que subiremos a montes cercanos. Nos protegemos con más besos. No cesaremos en las acciones que nos devolverán a las bondades de antes.

De situaciones marchitas

Facilitamos las experiencias que nos han de distribuir entre afectos y consecuencias que nos sacarán de situaciones marchitas.

En más cariños

Buscamos ese elemento que nos sirva de eje para una vida que no consentirá misterios. Nos volcamos en más cariños.

Respaldados con amor

Vivimos la imagen de unos problemas que aclaran hacia dónde queremos ir. Nos respaldamos con amor, y eso me gusta.

Sin darnos soluciones

Cercamos la ida y la vuelta, y nos quedamos sin márgenes para poder maniobrar. Nos quejamos sin darnos soluciones.

Lo de siempre

Me dedico a ti en cuerpo y alma. Hemos buscado entre sensaciones nuevas, y hemos descubierto lo de siempre.

Tengo días

Tengo minutos eternos para compartir contigo, si tú quieres, claro. Tengo horas, días, lo que quieras...

miércoles, 27 de enero de 2010

Hablar de amores

Insistimos en raíces que nos libran de ciertos males con miramientos más que insinuados. Nos quitamos los complejos y volvemos a hablar de amores.

Del todo nos comprendemos

Miramos hacia ese lado en el que está lo que buscamos. La vida en la trayectoria más diversa. Nos comprendemos del todo.

Materia y sentimientos espirituales comunicativos

Somos en la dualidad, gracias a ella, es decir, participamos de lo físico, de la materia, y también del espíritu, de la sensibilidad. Comencemos cada día de la mejor manera que podamos. Una de ella es comunicando felicidad, dando lo mejor de nosotros mismos. Hay quien confunde la altura física con la intelectual, o incluso quien no las distingue, o quien no es capaz de ver los matices y las buenas propiedades que una y otra tiene. En teoría se complementan, no se pisan, no son incompatibles: no podemos decir que una se superponga a otra. Gracias a las dos damos con grandes ventajas, que debemos intentar que no sean excluyentes. En todo caso, sí ha de imperar una primera apreciación, y es que lo importante no es sólo lo que se ve, sino lo que experimentamos, lo que somos por dentro. La vida podría ser definida como sentimientos, hasta tal punto de que son sentimientos lo que quedan tras las grandes obras.

Por eso, para dar con el interior, hemos de comunicar con reflejos y buenas intenciones en el propósito de conseguir que la paz reine por los lugares por donde camina el corazón, que es la auténtica gema que hemos de conservar a toda costa. Con escrúpulos, con empatías, con entendimientos, con los talismanes que provienen de la espiritualidad y de la humanidad, todo es sorteable y mejorable.

Las raíces de la vida humana no se hunden en lo material, aunque lo parezca, sino en el tránsito hacia la mejor de las voluntades. El conocimiento nos reconoce y nos hace mejores personas. No fracasemos, y, si lo hacemos, nuestro deber es volverlo a intentar. Somos capaces de más cosas de las que pensamos. Además, no olvidemos que, si no fuera por determinados obstáculos, nunca podríamos demostrarnos hasta dónde podemos llegar. El legado humano no es siempre tangible. Quizá es bueno que no lo sea, para que no sea contaminado de malas vibraciones.

Valoremos, pues, los esfuerzos, los intentos, y no tanto las garantías. Nunca las hay. Hemos de procurar acercarnos a los momentos de un ímpetu lo suficientemente increíble como para enfrentarnos a controversias y carencias en los estados de ánimo y en las fortalezas. Seamos sensatos.

Rastreemos en la experiencia para ubicarnos en las señales más idóneas, entre ésas de las que aprendemos con serenidad y buenas intenciones, que han de ser suficientes para entusiasmarnos cada día con lo que tenemos, sea mucho o poco, que siempre es más de lo que posee la inmensa mayoría. Pongamos las cosas en su sitio e intentemos ver en lo relativo lo que ha de ser sustento en la mirada para auspiciarnos con gratitud de cara a resultados halagüeños, serenos, clarificadores.

Deseemos el bien cada vez que podamos, y manifestemos lo positivo como instrumento de auténtico entendimiento. Hemos de posibilitar los compromisos con insistentes dichas, que hemos de expandir por el cuerpo y por el alma. Tengamos presente también que empezar el día desayunando felicidad ayuda: nos da la altura contemplativa y comunicativa de la que hablamos. Sí. Pensemos que el día se verá de esta guisa, esto es, como un enorme regalo que hemos de cultivar para que fermente como la levadura. Los espíritus vuelan, la materia nos ancla al terreno de las cosas, y, juntos, somos más completos, nos hallamos en camino hacia le plenitud.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Encaminadas a más amor

Te sigo por otro espacio. No dejamos de ser. Nos exhibimos con docencias encaminadas a más amor.

No hemos dudado en las ayudas

Sabemos que nos tenemos para lo que sea menester. No hemos dudado en las ayudas que nos hemos de prestar.

Exploraciones sin lemas

Vamos a vernos. Eso nos da mucha felicidad. Estamos juntos, más. Nos rogamos volver con exploraciones sin lemas.

Sin limitaciones en el amor

Certificamos criterios con los que hemos de acudir a la novedad más permanente. Nos hemos quedado sin limitaciones en el amor. No importa que sea platónico.

El gran logro

Nos facilitamos la vida. Ése es el gran logro en el que nos movemos. Nos tratamos muy bien.

Impresiones posibles

Precisamos algunas respuestas. Recurrimos a los planteamientos que se imponen con premios que nos asaltan con puestas en escena de impresiones posibles.

No esperar conclusiones

Me has rescatado de esa soledad en la que yo mismo me había metido. No debemos esperar conclusiones antes de tiempo.

De acuerdo en las soluciones

Convergemos en las necesidades. Toca que nos pongamos de acuerdo en las soluciones. Nos debemos dar cariños.

Regalar más encanto

Hablamos. Nos aclaramos con negaciones a las bellezas que nos deberían regalar más encanto.

Tendremos que coincidir

Concertamos esos instantes que nos han de invitar a estar en esa fase nueva. Tendremos que coincidir.

Plazos de gloria

Terminamos ese momento que parecía que no se iba a extinguir. Nos comunicamos plazos que nos dejarán sin momentos de gloria. Nos besamos. Hoy no es, pese a todo, el día.

Lluvias que nos benefician

Nos influimos con intensidades que saben a gloria. Hemos calmado algunas posibilidades con lluvias que nos benefician. El amor no ha de ser en contrario.

Tarde nos presentamos

Tendremos que confesarnos una actuación que nos sacará de las vacilaciones más emergentes. Nos presentamos tarde.

Urgente e importante

Hemos amasado dudas que ahora explotan con presentes que quedan altos. No hablaremos. La vida es. Hemos resuelto lo más urgente: queda lo importante. No nos olvidemos.

Con resortes poderosos

Globalizamos las experiencias con unos recorridos que nos consultan temperaturas que nos consumen con resortes poderosos.

En un desván

Tenemos todas las opciones que queramos encontrar. Nos hemos quedado en un desván donde vemos lo justo.

Algo descubriremos

Vencemos de modo pacífico para sortear dificultades que nos surgen de manera natural. Acordamos mirarnos durante un tiempo. Algo descubriremos.

Lo que necesitamos realizar

Tendremos que vernos. Nos daremos un júbilo que marcará con claridad lo que necesitamos realizar.

Procedimientos reiterados

Concertamos encuentros con incorporaciones que nos liberan de unas mansas culminaciones de procedimientos reiterados.

A ver si aprendo

Ya te diré lo que podríamos preferir. De momento miro las jugadas a ver si aprendo de lo que ocurre.

Calladas defensas

Nos exponemos a colaboraciones que resultan gratificantes. Superamos los anhelos de calladas defensas.

Moldes diferentes

Planteamos ese deseo con celebraciones que nos han de pretender con moldes diferentes. Nos apostamos de nuevo en el lugar del comienzo.

Nuevas caricias

Me invitas, te veo y me olvido de una novedad que ha de agilizar los momentos. Nos enamoramos de nuevas caricias.

Salir del caparazón

Te confieso que te estimo, y puede que sea algo más. He de salir del caparazón que yo mismo me he creado.

martes, 26 de enero de 2010

El futuro y los recursos tecnológicos

La administración de los recursos nos ubica en una encrucijada donde el buen uso de lo disponible es crucial para los resultados que vengan después. Los progresos societarios y tecnológicos nos colocan en un umbral de enormes perspectivas. Tenemos todo el futuro del mundo. No debemos dudarlo. Las Nuevas Tecnologías, entre otros recursos, contribuyen a ello. Nos informan de todo, nos facilitan muchos procesos, nos intercomunican, y nos hacen ver lo que antes era más inescrutable o bien debían pasar muchos años antes de ser entendido y puede que hasta atendido.

El universo ha girado mucho en poco tiempo. Hemos asumido cambios de papeles, nuevos roles, deseos que van y que vuelven con nubes de algodones y, en paralelo, con reacciones a las mudanzas que tanto nos pueden. Hay una especie de pugna en la que, si respetamos los universales de bondad, solidaridad, entrega, empatía, etc., podremos conquistar cimas compartidas por la amistad y la esperanza.

No olvidemos que debemos singularizar con registros nobles. Nos hemos de regalar valentías con fines cargados de emociones ligeras de equipaje. Somos en la travesura perpetua, en el desierto que nos carga de sentimientos profundos. Podemos acercarnos a esa felicidad que hemos de repartir para que sea más amplia y más intensa.

Hemos adecuado, hasta ahora, algunos discursos, que aparecen como si los sentimientos tuvieran la suficiente fuerza para renacer. Las voluntades nos prefieren cuando son, con un poco menos, con un poco más, pero siempre desde la autenticidad. Sintamos el empeño como nuestro, como de todos, con solvencia. Hay futuro, y más con los elementos que nos ha regalado el destino del conocimiento humano, que ha de ser utilizado para claras mejorías.

El porvenir es hoy nuestro, de todos. Lo imaginamos. Sabemos que veremos la realidad de las cosas que nos han de gustar con insistentes caricias. Hemos comprendido el linaje de unas creencias que se repiten. El entusiasmo ha de venir de las diversas esencias, humanas y tecnológicas.

Nos postulamos para que nada quede al albur de un destino que no siempre ve lo que es en un destino sin fuga, aunque haya una tocata maravillosa que deberíamos saber mantener. Hagamos todo lo posible.

Seremos en los buenos ánimos, con unas creencias repetidas, que hemos de consolidar. Nos debemos despejar. Buscaremos ideas, debemos hacerlo, con las que movernos hacia ese inicio que nos permita un punto de partida idóneo, consolidado lo suficiente para no experimentar de nuevo el abandono. Incluiremos en nuestros compromisos los menos debates posibles.

Juguemos a ver lo que podemos hacer. Nos hemos de poner en marcha hacia ese nuevo momento que nos ha de unir. No dejemos que los silencios nos hagan cómplices. Las medidas nos darán posibilidades. Están ahí: aguardan.

Corregiremos los esfuerzos comunicativos para darnos más continuidad. Nos aportaremos menos debilidades, no de las consentidas. La existencia nos ha de conducir por respetos que nos hagan ganarnos las verdades con iniciativas amorosas. El amor es todo: con él no todo basta, pero sí es suficiente para alcanzar enormes cotas de dicha. Ésta sí es el sustento para justificar y explicar nuestro paso por tantos episodios y anhelos. Hay mucho futuro en la Red. Todo el que queramos. Dependerá de nosotros, de la dosificación que hagamos de los recursos, de la voluntad que pongamos. No olvidemos que el uso de los elementos condiciona el resultado y/o la experiencia con los mismos. Hemos de aprender de los errores, y también de los aciertos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Esperemos la felicidad

Cuajamos las faenas que nos hacen felices en la larga complementación de exposiciones no meditadas. Nos mantenemos con amor. Nos haremos más felices en el corto plazo. Esperemos.

Con menos lenguajes de derrotas

Sé que estás lejos y que inexplicamente me piensas. Nos viviremos con menos lenguajes de derrotas.

Que las cosas sean

Nos instalamos en un nuevo lugar donde el respeto nos ha de ayudar. Hemos pedido que las cosas sean.

En la atalaya sin porcentajes

Me comprometo a quererte. Sabes que cumpliré. Nos henos hallado en una atalaya callada donde no hacemos porcentajes.

Seguiremos la marcha

Olvido mis aparentes pugnas con registros de besos que provocan recuerdos que nos detienen. Seguiremos, pese a todo, la marcha.

En el sentido de lo universal

Preñamos la existencia de más referencias. No podemos recordar lo que podría ser en el sentido en lo universal

Consecuencias nuevas

Estamos seguros con la huida que hemos protagonizado. No viviremos más alertas. Estaremos pendientes de consecuencias nuevas.

Las cosas que fueron

Hemos aplicado algunos cuentos con un panorama que nos deja en la sima menos grandilocuente. No negaré lo que me gusta, pero tampoco dejaré que me lleves de nuevo. Las cosas que fueron se esfumaron.

Del lado más emergente

Me motivo. El viento sigue con una carencia que nos propone seguir como si el sentido viniera del lado más emergente.

Cuando estábamos empezando

Inicio este nuevo día con la voluntad de rescatar el entusiasmo que nos iluminó cuando estábamos empezando.

Dicen lo que sentimos

Te podría decir todo, pero sabes que no tengo valor para ello. El destello de nuestros ojos, cuando se encuentran, dicen lo que sentimos.

La mirada del amor

Caemos. Somos en la otra cara de esa vida que hace tiempo que descuidamos. Debemos volver a la mirada del amor.

Con toda la ilusión del mundo

Nos preguntamos y apenas contestamos al ingenio que ha de ser la voluntad con toda la ilusión del mundo.

Con placer y dones

Negamos algunas evidencias que nos hacen vivir la transcendencia con placer y mejores dones.

Del viento huracanado

Nos hemos puesto en ese punto donde las reservas nos llevan con normas que son palabras que hemos de hacer regresar del viento huracanado.

La ubicación lo es todo

Tendré que ir. La vida es. Nos paramos para regresar a la ilusión que nos pone en ese lugar donde la ubicación lo es todo.

Provocaciones de otros instantes

Nos permitimos estar entre esos besos que nos sacan de situaciones que no comprendemos. Nos damos caricias que nos quitan las provocaciones de otros instantes.

Resignaciones reactivadas

Nos plegamos al destino, que se muestra frágil. Hemos vivido con resignaciones que se han de reactivar.

Elementos aliados

Nos unimos para vivir la experiencia con regresos pacientes. No somos. La vida es. Los elementos se han aliado. El amor ya no es radical.

Menos quietos

Nos resignamos a que los planteamientos nos lleven en sentidos divergentes. Nos hemos preparado para quedarnos menos quietos.

Volvemos a ser

Vivimos con pedagogía los instantes de pura pasión. Nos creemos buenos amigos. Renunciamos a quedarnos en la distancia. Hoy volvemos a ser.

Una pareja de futuro

Debemos apoyarnos en todo, incluso en aquello que nos separa con el fin de acercarnos desde el amor, que puede hacer de nosotros una pareja de futuro.

Nos salvaremos juntos

Tendríamos que ir a ver lo que sucede, pero no nos marcharemos. Debemos intervenir para ser un poco mejores. Nos salvaremos juntos.

Me alegra de corazón

Tendremos que ir hacia ese lado que nos propone creencias con momentos nuevos. Nos hemos consolidado como amigos, y eso me alegra de corazón.

Grandes de verdad

Nos defendemos con momentos estelares que surgen de la razón. Nos facilitamos las alegrías que nos hacen ser grandes de verdad.

Ayer mismo

Recordamos de memoria esos besos que nos dimos. Los recordamos como si se hubieran dado ayer mismo.

lunes, 25 de enero de 2010

Ya no me importa

Te cobijas a mi vera porque no tienes a dónde ir. Soy consciente de tu pronta marcha. No me importa, ya no.

Nuevas guindas

Sé asumir cuando las cosas no son. Las preferencias quedan en un bancal donde plantaremos nuevas guindas para nuestras vidas.

Pérdida temporal

Podría estar esperándote durante años. He asumido tu pérdida con carácter temporal. Esperaré nuevos milagros.

Los senderos de la comunicación

Hay muchas vías por las que podemos circular en muchas esferas vitales, y, por supuesto, más aún cuando hablamos de procesos comunicativos, que hemos de imaginar y defender abiertos. La fe mueve montañas, y probablemente todo lo demás. Hablamos de esa fe que supone convicción, buenas finalidades, propósitos que van más allá de una religión determinada. Nos referimos a la fe que es igual a confianza. Hay un futuro en la comunicación que nos determina para ser felices en la noche y puede que también en el día. No sabemos qué hacer en algunas ocasiones, pero debemos afrontar los retos con la máxima convicción. Nos hemos rodear de las mejores vibraciones, que nos deben proteger y arropar para lo que sea menester, en el aire de los albores de un nuevo día, que nos hace entender de todo, y puede que casi de nada, desde la fe en el presente y, sobre todo, en el porvenir. De vez en cuando caemos en esa sima que nos hace vivir el anochecer que nos regala la palabra con la quietud de quienes vuelven con la novedad más incierta. La superamos gracias a la comunicación, que ha de imponer el criterio del aprendizaje conjunto.

Hemos de estar en ese tono que nos ha de mitigar cualquier dolor, que surcará los efectos de unos rayos no contemplados desde el éxito fungible. Puede que lo mejor sea advertir nuevos propósitos en el afán de abandonar los instantes de otras batallas no escritas. Caminemos desde el máximo pacifismo buscando luchas y entregas que nos han de dar las salidas más correctas. Nos hemos de tener para lo que sea preciso, aunque sea para conservar la confianza, que no es poco. Busquemos las insistentes solvencias en las que nos hemos de mover todos, o casi todos.

El futuro es comunicación, es la comunicación, es lo que es, y seguirá siéndolo desde el objetivo loable de compartir a base de sensaciones nuevas, flamantes, buscadas en un eterno buceo a las esencias desde las cuales compartir con alegrías medio iniciadas, o absolutamente reales. Estaremos en ese bullicio, prestos a lo que suceda. La vida no nos ha de ahorrar consultas. Pensemos en hablar siempre que sea posible. La astucia ha de caminar por los senderos más lindos. Nos tenemos. Eso nos ha de regalar fuerza. La claridad nos ha de colmar de dichas. Seamos una y otra vez.

Añoremos los momentos de dicha, fundamentalmente aquellos que hemos sido capaces de compartir. Miremos a lo alto y digamos que las verdades son, que han de ser, que con ellas seremos, siempre seremos. Es una bendición el poder dialogar y compartir lo que pensamos, lo que hacemos, lo que nos proponemos realizar. Lo abstracto se traduce en amistad, en buenos ratos, o hemos de contribuir a ello. Somos en la voluntad que todo lo señala. Hemos de converger en las necesidades que nos hacen a todos humanos, porque lo somos en las mismas indicaciones de la Naturaleza.

Nos debemos permitir sensaciones de las cuales ir escudriñando nuevos anhelos y mejores caricias hacia la voluntad de ser y de estar con las inquietudes de lo que tiene algo de sentido. No todo es saber. La vida es un tránsito hacia muchas partes, y en ese caminar todos hemos de aprender con humildad y con perspectiva de futuro, que lo tendremos juntos, si sabemos estar en el tono de las cosas. Hemos sido, y más que seremos, desde el convencimiento de que, cuando hablamos, no sólo damos, sino que también recibimos. Hay futuro, todo el que precisamos para ser felices, que es la más legítima de las aspiraciones. Intentemos ir por él. La confianza en la comunicación nos reportará una alegría impagable con la que abundaremos en más bienestar. Seguro. Las sendas y opciones comunicativas aguardan sin complejos por un campo abierto y más que abonado.

Juan TOMÁS FRUTOS.

El cauce de siempre

Nos pedimos un poco de amor, el suficiente para aguantar un nuevo día. Lentamente volveremos al cauce de siempre.

Tampoco parece necesario

Sorteamos las iniciativas y quedamos a expensas de razones que nos resolverán con criterios duros. No vemos todo. Tampoco parece necesario.

Espero que bueno

Aplicamos algunas soluciones ante las carencias que hoy detectamos. Nos hemos puesto manos a la obra, y algo saldrá de todo esto. Espero que bueno.

Un motivo de felicidad

Debo suponer que las cosas son. Serán con el momento de una fuerza que nos dictará algunas resoluciones posibles. Nos amamos en este nuevo día, y eso, en sí, es un motivo de felicidad.

Así estoy

Me has señalado con un dedo que considero, con el tiempo, demasiado acusador. Los amores nos dejan, tras su marcha, en soledad. Así estoy.

Te diré dónde te llevo

Reaccionamos ante las consecuencias de unas soledades que se repiten con cumplimientos un poco extraños. Te diré dónde te llevo.

Hoy quizá no

Te detienes en ese instante que debería ser crucial. Has puesto todo el deseo en ese sitio que tanto nos gusta. Nos complacemos. No daremos con variedades que hoy animen. Hoy quizá no.

Los lindes de los sentimientos

Me ilusiono. Hemos adecuado los discursos con los nombres menos gratos. Nos confundimos. Negaremos los lindes de los sentimientos.

Superar los obstáculos

Coordinamos algunos deseos con unas palabras de ánimo que siempre han de servir para superar los obstáculos.

Tan lejos como necesitemos

Nos exigimos deferencias que también hemos de defender con el coste que ello suponga. Iremos tan lejos como necesitemos.

Camino de las derrotas

No es fácil coincidir con las frecuentes apariencias que nos llevan al otro lado. Vamos a asomarnos al camino de las derrotas.

Gracias nuevas

Vivimos el lío de un destino con demasiados frentes abiertos. Nos asustamos por las responsabilidades, y vamos y venimos con gracias nuevas.

Algunas amistades consideradas

Negociamos lo que no es nuestro. Nos figuramos aspectos abstractos que nos invitan a tomar en consideración algunas amistades.

Las noches son nuestras

Prestamos ese afán que es suposición con éxitos que haremos más que relativos. Las noches son nuestras.

Sendas que se unirán

Ya te confesaré lo que pienso en cuanto llegue el momento oportuno. Las intuiciones nos conducen por sendas paralelas que cualquier día se unirán.

Ese tiempo esperado

Juramos amores que nos entretienen con esos gozos que superan los envites de una vida que apenas recorre ese tiempo esperado.

Espacios que no fueron

La vida nos hace empatar con unas figuraciones de recia factura. Llegamos a tomar en consideración espacios que no fueron.

Mitades que no son iguales

Juntamos esas piezas que gustan con anhelos que nos partieron en mitades iguales que, con el tiempo, ya no lo son.

Tiempos de la nada

Superamos los criterios que se derriten con el transcurrir de unos tiempos venidos de la nada.

Siempre te quejas

Te quejas por decir algo, por hacer ruido, por tomar en consideración lo que hace tiempo que debimos dejar. Te quejas, siempre te quejas.

Debemos superarlas

Te podría contar ese sí que me debería liberar. No veo esas sombras de las que hablas. No digo yo que no existan. Debemos superarlas.

Voluntad nueva

Te busco entre las palabras que me sanan con grandes momentos de fe en la voluntad de una vida nueva.