sábado, 31 de octubre de 2009

Consideraciones sobre la pérdida del trabajo

El choque ha sido brutal, un auténtico mazazo. Además, nos hace perder credibilidad día tras día. Nadie pensó que iba a ser tan fuerte y tan duro. Había previsiones y estadísticas, pero con ellas no se aprende. Algunos de mis amigos no entienden lo que está pasando. Yo tampoco lo comprendo. Llevan varios meses, uno de ellos, más de un año, en el maldito paro, en el desempleo total, en el hastío de la cordura, en el ocio permanente y que trunca esperanzas, en el amasijo de desesperanza que ha construido un mundo que dijo sostenerse sobre la productividad como base de continuidad y de futuro, y luego resulta que no ha sido, que no es, así.

Algo ha fallado, o todo ha fracasado. El universo de intenciones se ha quedado en un volver a empezar, que es regresar a la nada, pues el punto de partida, desde el conocimiento de lo que está aconteciendo, se colma de descontento, de infelicidad, de falta de respeto a quienes han dado los mejores años de su vida para formarse, para aprender, para compartir… De momento, la nada se ciñe sobre sus cabezas, y sobre sus espíritus.

Y ahora se presenta el maldito paro, ese desempleo que reparte manos caídas y voces silentes que no alcanzan donde deberían ser oídas, y, si llegan, si son percibidas, no son tenidas en cuenta, que es lo peor. Dijimos que el trabajar era lo más importante para el sistema, que la calidad era el frontispicio de la actividad diaria, que el modelo de transformación en esta modernidad nuestra nos abocaría, nos abocaba, al éxito absoluto: estábamos ante la panacea del crecimiento. Para algunos queridos amigos y amigas no ha sido de esta guisa.

Tanto trabajo nos condujo a su mera ausencia. Ahora nos queda esperar, confiar en los otros, pero todo parece indicar que la fe ha caído, y no hablo de una cuestión religiosa, sino de la fe en lo que pueda venir de bueno, en lo que pueda acompañarnos, en lo que nos pueda procurar la dicha de ser y de estar… Cunde la desesperanza, y, como en las “Dos Torres” hemos de decir que la esperanza es lo último que se pierde, pues siempre hay un resquicio de ella. Sin embargo, estas palabras no tienen sentido hoy para mis estimados y estimadas personas de bien.

Por desgracia, cuando miro a mis amigos, veo pocos destellos en sus ojos, no advierto la valentía de antaño. ¡Recuerdo tanto coraje en sus retinas! Ya no experimentan el valor añadido en sus vidas que tenían cuando les conocí. Ahora no laboran, y nadie mide ni reconoce su esfuerzo, y eso duele, como me duele a mí cuando contemplo su cansancio, su carencia de espíritu en el porvenir, que no viene cargado de sonrisas y de buenos momentos. Los hubo. Se suceden, en esta etapa de sus existencias, unos conformismos grises que aguardan que otros hagan lo que a ellos no se les permite. Contemplan el horizonte en pos de milagros de diverso calado.

Les dijeron que eran fundamentales para la sociedad, les vanagloriaron con pensamientos floridos acerca de sus fines y propósitos, les recalcaron el bien que hacían, pero les mintieron. Ahora están desempleados y, aunque les citan a menudo, lo real es que el sistema no les echa de menos, pues es un modelo nada modélico que quiere alimentar su locura de seguir ganando dinero. No sabemos para qué tanto crecimiento desproporcionado.

Yo hoy sí les digo que les echo de menos, y, como yo, tanto amigos y conocidos. Seguiremos trabajando para que volváis a laborar codo con codo, a nuestro lado, y nosotros al vuestro. Únicamente así seguiremos aprendiendo: sólo de esta manera volveremos a ser personas. No olvidemos que el supuesto fracaso de ellos y de ellas es el auténtico fracaso de todos en general. Esa impotencia nos pasará, antes o después, una amarga factura. Repito que no entiendo nada, que no comprendemos nada de lo que acontece, y que lo que deseamos es empezar a disfrutar de un cambio para mejor, de una vuelta a la normalidad.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Rastrear sentimientos

Ya te veré. Hemos agotado algunos momentos que nos dieron fuerza y algo más. Nos pondremos a rastrear algunos sentimientos.

Poner soluciones

Gestionamos lo poco y lo mucho con inicios eternos que nos llenan de puro hastío. Nos hemos consolado, y ahora toca poner soluciones.

En la piel de los otros

Piso fuerte hasta que me indicas lo que podría ser sensación de plenitud callada. Nos ponemos en la piel de los otros.

Miradas cansadas

Pensamos en ciertas libertades que nos aclaran los brillos de otras etapas. Voy y vengo con todo y con nada, con versiones de cansadas miradas.

Vuelta a empezar

Vivo en otro instante, con sosiego, con presencia de caricias y de cariños que me envían hacia ese nuevo tránsito que es vuelta a empezar.

La inquietud que hemos de apagar

La balanza acaba inclinada hacia ese momento que nos quita la fuerza, que nos abandona a la inquietud que hemos de apagar.

Otras experiencias

Te confieso ese amor que me hace muy grande. Todo es gracias a ti. Nos consultamos otras experiencias.

Esfuerzos premiados

Vencemos esos miedos que nos detenían en momentos fundamentales. Nos agotamos con esfuerzos premiados.

Pasiones relucientes

Buscamos el amor, mucho amor, con el que poder continuar hacia esa luz que nos sembrará de pasiones relucientes.

Demasiado tarde

Sentimos que el recorrido nos deje dones que apenas acertamos a descifrar. Nos hemos puesto a trabajar demasiado tarde.

Nuestro amor futuro

Hemos escondido decisiones que atañen al corazón. Nos veremos con inflexiones que garantizarán nuestro amor futuro.

Hacia dónde podremos ir

Promocionamos aspectos en los que nos sentimos parte de la solución. Ya veremos hacia dónde podremos ir.

Aunque te marches tú

Ya te diré sí o no, pero puedes ir pensando que no dejaré los sentimientos se marchen, aunque te marches tú.

El otro lado del escenario

Me apuntas ese camino que no es perfecto, ni tampoco aburrido. Nos vemos en el otro lado del escenario.

Hemos buscado qué decir

Todo te diré mientras piensas de todo y apenas hacemos nada. Hemos buscado dónde estar, cómo ver, qué decir.

Nuevas moradas

Mejoramos el tono del agua que nos ha de alimentar con el amor de lo imposible. Secuenciamos las actuaciones con nuevas moradas.

viernes, 30 de octubre de 2009

Tendemos a encontrarnos

Quiero saber algo de tu estrella, de lo que nos podría unir por siempre. Tendemos a encontrarnos.

Cuatro caminos

Nos negamos a buscar evidencias con las que convivimos entre cuatro caminos con sus respectivas paces.

Punto de inflexión

Nos hemos generado una amistad que ha de ser el soporte de todo lo que tiene un cierto interés. Nos daremos un punto de inflexión.

Risas sin excesos

Mejoramos con razones que nos muestran con personajes soñados. Hemos reído sin excesos.

Me gusta que estés bien

Señalamos el grato camino hacia la amistad más profunda. Me gusta que estés bien.

Con el paso del tiempo

Vivimos una cierta fatiga que es coraje manifiesto. Lo que es seguirá con el paso del tiempo.

La nada y el todo

No descalces esas ideas que nos abrieron el camino. He de verte. Nos hemos fugado de alguna manera hacia la nada que es casi todo.

La objetividad y la subjetividad de la mirada

Sentir es mirar: ésta bien podría ser una definición de una de las actividades más potentes desde el punto de vista comunicativo que tiene y ofrece el ser humano. Lo que más comunica es lo que vemos, lo que percibimos desde el punto de vista del contenido y de continente. Por eso hay que saber utilizar la vista. Reiteramos a menudo que miramos a los demás, que los vemos, y seguramente, por nuestros hechos, no es así. Tengamos presente que por nuestras obras somos conocidos. No contemplamos soledades, ni muchos de los dolores, ni de las necesidades que se nos plantean. Es una suerte de selección a la inversa la que hacemos, de modo que no cargamos con lo que otros hacen. No parece que la solidaridad sea un valor que campee por los lares de larga competencia de la sociedad moderna. Nos decimos que bastante tenemos con nuestro peso.

Hemos de buscar al otro de manera empatica, ése es el consejo, y hasta simpática. Hemos de detener el tiempo presuroso para dar con la esencia de las coyunturas que nos envuelven un día sí y otro también. Debemos señalar el camino de la cordura que pasa por conocer lo que sucede, y para ello nos hemos de poner, verdaderamente, en el lugar de los que nos acompañan por esta aventura maravillosa que se llama existencia humana. Lo es si la interpretamos de esa guisa.

Los ojos nos dicen mucho, quizá todo. Es difícil que puedan mentir. Cuando hay deseo, de todo tipo, cuando hay pesar, de toda índole, cuando hay alegría, de raíces profundas, cuando hay un afán por conocer, etc., todo ello, por supuesto, se ve a través de la propia mirada, que contempla, sí, pero que también da a entender nuestros afanes, nuestras fuentes, nuestras interioridades, lo que meditamos, lo que precisamos, lo que perseguimos. También es importante saber y chequear, y actuar en consecuencia, respecto de la mirada de los que nos rodean.

Mirar al otro es casi una obligación. Hemos de identificar quiénes somos en relación a los demás, pero no por estar pendientes de sus pensamientos, sino para ser obra y resultado de los mismos afanes, de toda una suerte de empeños que nos pueden hacer derivar a anhelos claves. Reconozcamos lo que somos, lo que nos gustaría ser, mediante el análisis de lo que contemplamos y de lo que otros ven.

De lo que se trata, pues, es de otear, y no sólo de mirar. Para ello hemos de adentrarnos en las ilusiones, en los bagajes, en los ideales, en las pretensiones, en lo objetivo y lo subjetivo de lo que ciñe el envoltorio verbal y no verbal con el que intentamos transmitir una suerte de conocimientos. Lo importante no es únicamente que lleguen, sino que los sepamos experimentar. Para ello, repetimos, la mirada, siempre la mirada, es nuestro principal objeto e instrumento de trabajo. Con los ojos abiertos que nos decía el poeta Luis Rosales podemos acercar muchas distancias y conocer más allá de multitud de fronteras. Para romper barreras hemos de medir lo que acontece con una visión cariñosa y amable de lo que nos toca con intereses de diversa índole y factura.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Lo mismo de antaño

Buscamos ese azar que nos conmueva y nos impulse a salir de un atolladero repetido. Hemos visto lo mismo de antaño.

Del destino

Nos hemos fugado de destrezas que nos resuelven planteamientos nuevos con gracias portentosas. Nos hemos burlado del destino. No es sencillo.

Con nosotros

Me hace daño no verte, no sentir que las dudas se las apañan como pueden para salir adelante con nosotros.

Sin cesar

Nos autorizamos a vivir convocando resoluciones a conflictos interiores que se suceden sin cesar.

Más fuerza

Hemos resuelto problemas. Nos hablaremos, nos diremos que sí, y nos convocaremos hacia ese momento que nos dará, de nuevo, más fuerza.

Con gracias nuevas

Apuntamos con alegría hacia ese instante apasionado que nos postula con gracias nuevas.

Algunas distracciones

Dirigimos la mirada hacia ese momento que nos da fuerza. Hemos compartido algunas distracciones.

Nos planteamos regresar

Sentamos las bases de un nuevo destino que nos hace universales. Hemos negado evidencias. Nos planteamos regresar.

Continuamos bien

Nos implicamos. Damos por sabida una imbricación que nos resuelve problemas. Continuamos bien.

Pasos heridos

Hablamos de cordialidad, de vivencias, de distracciones, de reclamaciones para seguir unos pasos heridos.

Aprendizaje

Reiteramos que la vida es lo que es, que vuelve, que va, que se niega a lo evidente, que nos permite aprender.

Ese final que marca el principio

Damos paciencias, recuerdos, expresiones, litigaciones que nos envían a ese final que marca el principio.

Nos planteamos estar

Planteamos la negociación de un nuevo amor con el que convergemos en condiciones reales. Nos planteamos estar.

A ese cielo

Gestionamos un poco de deseo, que crece, que nos transporta a ese cielo en el que necesitamos creer.

En rebeldía

Hemos rescatado la imagen de un cariño que nos hace más libres que nunca. Nos declaramos en rebeldía.

Mejor que yo

Detecto un nuevo amor, tu amor, y sigo hacia ese tono que comprenderás mejor que yo. Nos llamamos.

jueves, 29 de octubre de 2009

Seguridad en la comunicación

Recordemos siempre que así nos ven así nos tratan, lo cual quiere decir que el comportamiento y la comunicación son aspectos básicos para dar a entender lo que pretendemos. Intentemos hacer las cosas bien, todos los días, a todas horas. Comuniquemos registros, razones, seres. No paremos de estudiar. No dejemos que el territorio de la imaginación se quede sin espacio para crecer intelectualmente, en lo anímico, en destrezas que se alejen de lo superficial. Para ello son necesarios códigos deontológicos, implicaciones formativas, estadios comunicativos con los que tocar el fondo y la forma con cuestionamientos de ciencia más o menos exacta y de índole variada.

Los espacios en los que hemos de interrelacionarnos han de ubicarnos en una amplitud conceptual, en unos procedimientos expansivos donde el aprender sea la fijación máxima con la que compartir sinceras experiencias. Han de permitir la libertad, la ilustración y la querencia con una confianza plena. La fe en los demás se gana con comunicación. No olvidemos que, cuando ésta no se ejerce, lo que tenemos, aparte de un silencio no rentable, es incomunicación, es decir, incapacidad para saber lo que el otro quiere o dice, para entenderle, para “consensuar”, para solucionar problemas y/o necesidades.

No dejemos para mañana lo que podemos hacer hoy. El liderazgo, aunque sea anónimo, se ejerce con fuerza, con empeño, con garbo, con intención e intuición, con insistentes dichas que han de provenir de relaciones no encadenadas. Hagamos que las sensaciones arropen la razón, y seguramente daremos con solvencias que pacificarán muchas fases de nuestras existencias.

Insistamos en aquello que nos parece importante, y hagamos que lo sea con unas fortunas resistentes. No hay mejor tesoro que tener neuronas capaces de aprender de los argumentos razonados de los otros, pero tengamos presente también que las actitudes se forman con las costumbres, con los usos, de modo que es imposible que asumamos el parecer de los demás si no hemos trabajado previamente en ese sentido, en esa dirección.

Asimismo, nos debemos invitar a hacer en la jornada presente lo que podría ser tentación de dejar para otro momento o instante. No hay mejor postura que afrontar las cosas en tiempo y forma sin que se nos acumulen deberes. Hemos de aprender todos de todos en una dinámica estrecha y viva, permanente, colmada de consejos y de gratitudes.

Hagamos, pues, que las cosas rueden desde la idea, que es más que un ideal, que lo es con seguridad tangible, de mejorar los lazos de conexión y de unión con nuestros conciudadanos y conciudadanas. Las relaciones y las negociaciones lo notarán, y mucho. Será para bien. Todos estamos en el mismo barco. Lo importante es que lo advirtamos así. Dotemos de toda la seguridad de la que seamos capaces a los procesos comunicativos.

Juan Tomás Frutos.

Con consentimiento

Dime que me quieres, dime todo lo que me quieres, y, claro, trata de amarme con consentimiento.

Nos asomamos al exterior

Prestamos un deseo más, y somos pintores de una realidad que cuesta, que es, que sigue. Nos asomamos al exterior. Sí, otra vez.

En otros lugares

Vivimos en eternas trampas que nos proponen seguir por sendas determinantes. Nos colocamos en otros lugares.

Lo que nos interesa de verdad

Nos llamamos la atención con reglas que no comprendemos. Hemos de dar el paso para conocer lo que sucede, lo que nos interesa de verdad.

Felicidades variadas

Nos conducimos con paciencias que nos han de animar a llegar a ese punto donde aprenderemos con felicidades variadas.

No es recíproco

Nos arrimamos a ese fuego que embriaga, pero que combustionará los mejores sentimientos. El amor no es recíproco.

El destino que llega

Hemos de pedir un descanso, un descollante ánimo, para asumir los destinos de reales fortalezas con las que asumir el destino, que ya llega.

Nos hemos maravillado

Te espero cada día, mientras te veo, admirando las causas de unos destinos nuevos. Nos hemos maravillado.

Nada de lo que pensamos

Intuimos que podremos estar, que podremos ser, que podremos insistir para dar con el final de un túnel donde no hemos reconocido nada de lo que pensamos.

Algunos amores

Marcamos una prisa que nos lleva por conductos que nos aclaran lo poco y lo mucho. Hemos destacado algunos amores.

Vale, y es así

Vamos a quedar con esos deseos que nos han de entrenar para llegar un poco más allá. Nos hemos dicho que vale, y seguramente es así.

Con sentimientos de siempre

Te diré todo lo que soy ahora que soy todo lo que esperamos los dos. Nos acoplaremos con sentimientos de siempre.

Clemencias y entendimientos

No debemos vivir entre amaneceres sin sentidos reales. Hemos de darnos ánimos con clemencias y entendimientos.

Deseos nada buenos

Tenemos ganas de ser, de luchas, de incluir en el catálogo de nuestros actos, algunos resúmenes de deseos nada nuevos.

Razones que no vemos

Nos insertamos en nuevas presencias que nos conducen por razones que no terminamos de ver.

Destacado deseo

Nos apoyamos con influencias de todo género que nos llevan a ver lo que podría ser destacado deseo.

Vivir, consentir

Insisto en el permiso de tu amor, del que aprendo cada día. Nos hemos enseñado a estar, a ser, a vivir, a consentir.

Paciencias gratas

Consulto la vida con promesas que nos arreglan el sentido de unos corazones que se honran con paciencias gratas.

Volar en sueños

Junto piezas, que coloco sobre la mesa de ese amor que conformamos con paciencia. Nos damos otro beso que nos permite volar en sueños.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Intenciones e intuiciones

Hoy digo ya, y seguramente es así. Nos hemos puesto muchos deberes, y supongo que acabaremos haciéndolos.

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Nos prometemos mucho amor, y seguimos esa estela que nos propone cambios y mejorías. Llegan.

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Nos aburrimos en la larga espera que nos descontrola sobre manera. Hemos sido en otro momento. Volveremos a detectar lo que nos interesa.



Nos consumimos en la larga experiencia que nos asalta con regulares intenciones de una paz que nos propuso ser.

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Dirigimos la otra experiencia hacia ese tono donde somos más inquietos. Nos pedimos otra oportunidad.

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Miramos ese sol en el que aprendemos a ser nosotros mismos. Nos sentimos orgullosos de lo que sucede. Hemos generado mucho amor.

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Aguardamos las promesas, pero vemos que no se cumplen. Arrastramos muchos anhelos nuevos.

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Nos planteamos qué hacer. Hemos asegurado algunos esfuerzos. Nos predicamos con ejemplos. Reformamos los corazones.

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Te diré si es. Somos. De algún modo hemos aprendido casi todos. Apenas nos vemos en la espera.

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Tratamos de aprender de lo que nos cuentan, de lo que nos dicen, de lo que supone una vuelta hacia inicios en los que fuimos felices.

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Arrastramos pesadas cargas. Debemos tomar decisiones nuevas. Hemos consumido muchas ocasiones.

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Ya te diré hacia dónde quiero ir. La vida es lo que es con todos sus pesares y con todos sus entusiasmos. Hemos comprendido al principio y al final.

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Te digo que te creo. Hemos agarrado algunas ocasiones, que hemos convertido en perfectas posibilidades.

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Nos vemos con entusiasmos que nos recrean en un nuevo parque. Nos anunciamos pensamientos de flores y primaveras.

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Buscamos multiplicar la energía con reglas no escritas. Añadimos posturas que prorrogan los deseos.

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Adelantamos las conclusiones. No vamos ni a ganar ni a perder. Nos adelantamos sin prisa. Vivimos en la contradicción.

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Hemos comprendido lo que pasa ahora que no sucede nada. Llegamos tarde, pero, sin duda, habrá más ocasiones.

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Te he visto con una bondad que manifiesta el criterio que podrá ganar la partida cuando nada sea lo que ahora parece.

Mucha más luz

Ajusto procesos para llegar a tus sombras, donde arrojaremos más luz, mucha más.

Ley del Audiovisual

En defensa del Servicio Público en la futura norma sobre lo Audiovisual

Vaya por delante nuestra férrea defensa del Servicio Público en el ámbito de la Comunicación. Está a punto de cambiar la norma básica que ordena el panorama audiovisual. En este punto vamos a hacer una serie de consideraciones. Cuando los datos nos hablan de pérdida de miles de puestos de trabajo, creemos que es lógico que nos preocupe que la Ley del Audiovisual no contemple a los profesionales de la información de una manera clara y diáfana con el fin de garantizar la calidad de su quehacer y la estabilidad de sus puestos de trabajo. Creemos que somos un soporte fundamental para que se produzca no sólo una alusión, sino una profundización. No en vano solemos repetir que somos la base del sistema de libertades informativas, o deberíamos serlo…

La actual saturación de medios y la libertad de actuación que se establece en esta normativa, sobre todo de cara a los medios de explotación netamente privada, configuran un panorama donde las empresas, sus dueños, acaban teniendo un poder que sobresale en exceso respecto de las competencias, derechos y obligaciones no sólo de los profesionales que ejercen en estas sociedades, sino también del mismo público, al cual se deben los medios periodísticos, o se deberían. El derecho del ciudadano a estar bien informado se referencia, pero quizá habría que ser más densos y establecer garantías en este sentido.

Se alude más al interés general del público que al interés público, que al verdadero servicio público, lo cual hace que descuelle un modelo de rentabilización de productos en el aspecto económico, dejando dormitar otro tipo de aspectos como son el reequilibrio informativo, la vertebración en diversos ámbitos, los fines formativos, educativos y culturales que han de tener, que tienen, las empresas periodísticas, etc. La óptica que se maneja es industrial, económica en su plenitud, y eso, a nuestro juicio, convendría corregirlo en aras del derecho ciudadano establecido en la Constitución.

Se tiene más interés, en esta norma, en resaltar los eventos de relevancia general en el ámbito deportivo, por poner un ejemplo, que en otras esferas, lo cual demuestra que se mira más por las audiencias, por su número, que por otro tipo de deseos y de finalidades. Recordemos que el servicio público, y lo ha sido hasta ahora, ha contribuido al desarrollo social y al propio prestigio y al buen nombre de los medios. Cuando se piensa más en tener un alto número de radioyentes o de telespectadores que en otros perfiles se priman elementos que van más allá de la labor y de los fines esenciales de informar, formar y entretener.

Se consagra en esta ley una libertad de movimientos para las empresas, y no se pone, en el otro lado de la balanza, las obligaciones que tienen con sus profesionales y, al mismo tiempo, con sus audiencias (quizá en este último caso se pone de pasada). El informar con los suficientes recursos, el respetar a las minorías y a sus intereses, el relatar aspectos de la realidad de un peso o eco relativo, pero, en todo caso, necesarios para brindar diversas visiones societarias, etc. deberían ser alusiones obligatorias que darían cuenta del compromiso que han de tener, que tienen, los medios respecto de las gentes para las que trabajan.

Si no hay calidad en el trabajo de los profesionales de la información y de la comunicación, no habrá un buen derecho para los ciudadanos en esta esfera en concreto. No se puede pedir que con bajos salarios, con precariedad y con intrusismo se pueda desempeñar una labor en el medio plazo coherentemente informativa. El legislador debería prever más obligaciones para las radio-televisiones en general. Son empresas, sí, pero también tienen fines periodísticos netos que salvaguardar.

La labor de los comunicadores y de los informadores en particular es de servicio público a la sociedad, lo cual choca con el hecho de que no se reconozca tal función a todos los medios, incluyendo, por supuesto, a los privados. También queda abierta una puerta a la privatización de los canales autonómicos, con una reconocida y fuerte vocación pública hasta ahora, si bien hemos de constatar que se viene a confirmar una tendencia de seudo-privatización, en el régimen de explotación, que viven algunas radio-televisiones autonómicas. Es una tendencia que produce, entre otros resultados, precariedad laboral.

Es defendible, pues, una presencia más destacada en la ley de los profesionales y de sus derechos, como elemento compensador del poder de las empresas, esto es, deben aparecer derechos como la independencia, la dignidad profesional, el derecho a unas óptimas condiciones de trabajo, sin olvidar la conveniencia de la supervisión de su labor por Consejos específicos en cada medio, donde debe haber representantes de todas las categorías laborales.

Se ha de garantizar, en este sentido, la independencia del Consejo Estatal de Medios Audiovisuales, con el fin de que pueda dirimir los posibles conflictos o controversias que se produzcan. Además, el sistema de elección de sus miembros por mayoría de 3/5 partes del Congreso ha de respetar el espíritu de que sean profesionales de reconocido prestigio al margen de veleidades políticas.

En este sentido deberá sustentarse, y bien, en el Comité Consultivo de Apoyo que se contempla en este orden y con ese afán. La consideración de las asociaciones y colectivos ciudadanos, y seguramente el respecto a los intereses de grupos más o menos mayoritarios y no siempre con presencia mediática, se nos presenta como un deber bien establecido por esta norma.

En todo caso, que la industria audiovisual o del audiovisual se interprete más desde el punto de vista empresarial que de otro modo, esto es, advirtiendo su consideración social y cultural de cara a los públicos receptores, nos parece un motivo de preocupación, pues de nuevo los profesionales que trabajan en estas sociedades quedan en un olvido que compromete, o podría comprometer, los intereses de todos y cada uno de los ciudadanos/as.

Todo parece indicar que esta ley va a favorecer la concentración de medios, y, ante ello, la alerta y la alarma, frente a la que hemos de estar atentos, deberá estar encendida para evitar que haya muchas empresas en pocas manos, y para impedir también que los visos de pluralidad no se correspondan con el necesario pluralismo.

En esta Ley, como en otros casos, lo que defendemos es que, en su tramitación, se practique todo el diálogo que sea posible, y, como es lógico, con todas las partes, incluyendo a los profesionales de la información y de la comunicación. El futuro del servicio público está en juego, y en ese panorama todos somos partes con intereses tan loables como multidisciplinares. Recordemos, en una ocasión más, que el servicio público no tiene como referente exclusivo la búsqueda de audiencias millonarias.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Por la vida

Nos hemos de organizar con las suficientes paciencias. Hemos aclarado algunas cosas. Nos volveremos a encontrar por la vida.

No puede fallar la voluntad

Buscamos ayudas nuevas con las que afrontar problemas repetidos, de siempre. La voluntad no puede fallar.

Condiciones desapercibidas

Nos sorprendemos con lo que hacemos, con lo que somos, con lo que nos viene impuesto por circunstancias y condiciones que pasan desapercibidas.

Normativas que no comprendemos

Ya estamos, o eso lo parece. Vamos a ver lo que pasa cuando nos damos normativas que no comprendemos ni al inicio ni al final.

Evidencias que no comprendemos

Nos hemos preparado para vivir en paz. Negamos algunas evidencias que nos llegan con normas que no comprendemos. Las acatamos. La materia sigue siendo el amor.

Lo interesante lo es

Insistimos con una voluntad medio nueva que nos aclama con reglas de oro y de claros anhelos de paz. Lo interesante lo es.

Momento inoportuno

Hemos girado hacia ese tono en el que todos nos comprendemos. Nos ponemos a soñar en un momento que parece inoportuno, pero no lo es.

Otra vuelta a empezar

Fortalecemos algunas carencias con el fin de que no se sientan solas. Nos consentimos otra vuelta a empezar.

Otro abrazo proporcionado

Podemos opinar sobre múltiples cuestiones que nos abren los ojos con evoluciones serias. Nos proporcionamos otro abrazo. Lo damos.

No te diré

Me planteas lo que podríamos hacer con reglas que nos abominarán con recortes sugerentes. No te diré si vamos a comenzar de nuevo.

No eran los esperados

Nos permitimos disfrutar con un ansia que provoca dignificación de criterios nuevos. Nos hemos dado muchos besos. No eran lo esperados.

Relegar lo que no tiene sentido

Llegamos a ese Luna de ensueño que nos recoloca en el sitio que nos conmiga a relegar lo que no tiene sentido.

Tan lejos

Me trastocas los pensamientos con ahogos que llegan y que van con insistentes querencias que nos portan tan lejos como elucubramos.

Un cariño que espanta

Sé que me miras ahora que no ves nada. Nos hemos quedado en el limbo del disimulo de un cariño que espanta.

Amor de verdad

Descubro qué podemos hacer con una insinuación que me porta a los labios soñados. Nos comentamos qué es el amor de verdad.

Punto de la comprensión

Recordamos celebraciones en las que fuimos muy felices. Hemos llegado al punto de la comprensión.

martes, 27 de octubre de 2009

El espejo de la comunicación y del entendimiento

Mirar y entender: son dos máximas con las que hemos de organizar nuestras vidas. Funciona. Utilizo tu óptica, y veo lo mejor del universo, de la Humanidad, de la que logro aprender grandes gestos e intenciones. Puntualizo. Hoy aprendo de ti, casi como ayer, presto a tus decisiones, a las complicidades de tus gestos, que hago míos en la espera y con la esperanza de seguir la estela de tus pasos, de tus opiniones, de la experiencia que has decidido compartir conmigo. Surcaremos océanos en cuanto tú lo digas, sin aguardar más. Hay que arriesgar con el compromiso de consolidar lo que hemos visto a través del diálogo y de la negociación.

Los seres humanos nos cargamos de conocimientos que a menudo son básicos para proseguir con altura de miras, con buenas actitudes, con parsimonia y con las suficientes ganas para mejorar en lo que sucede, en lo que tiene valor para nosotros. Convencernos a través de la terminología y de la experiencia de los otros contribuye a un grado y a un asomo de felicidad al que tenemos derecho.

Considerar desde distintos ámbitos, desde ópticas diferentes, nos da un tanto de movilidad y unas ganas de avanzar que nos invitarán a proseguir por la senda en la que todos seremos más grandes y mejores. Gestionar comunicación es anular escollos y comprender necesidades internas con las que hemos de apaciguar las externas.

Prefiero el equilibrio a otro tipo de intereses. Es un punto de partida. Con la moderación, con la templanza, somos capaces de llegar a ese punto donde la dicha es la referencia con la que convivir y con la que expandir los buenos deseos, que tan idóneamente nos pueden hacer sentir. Comprender a los otros es tener en cuenta su bagaje, sus esfuerzos, sus presencias, sus posturas, sus sentidos de humor y de otro género, etc.

Mirar al otro es vernos en un espejo de cordura con el que amasar un buen estado de ánimo, con el que comunicamos espléndidamente. Vivir es ser, y ser es entender que hemos de reposar y platicar con los demás. Nos miramos en los otros, con los que hemos de convenir en lo básico, en lo que nos ha de permitir comulgar con ruedas de convenciones nada diluidas. Vertebremos, pues, los niveles racionales y afectivos, y seguro que daremos con una evolución loable. El chequeo de cualquier actuación comunicativa se tercia inequívocamente una base para construir el edificio del entendimiento. Traslademos intentos con unas fórmulas mágicamente comunicativas. Nos comprenderemos finamente, estupendamente, bien, como debemos. El espejo está ahí para que nos contemplemos, para que nos sepamos ver.

Juan Tomás Frutos.

Paciencia y prevención

Eres esa delicia que cada día me enseña a escribir de buena manera. Nos hemos configurado con paciencia y prevención.

Cambio de besos

Buscamos claros deseos de una paz que nos propone seguir con voluntades nuevas. Iremos un poco más allá para alistarnos a un nuevo cambio de besos.

Desde el primer momento

Eres extraordinaria. Siempre lo he pensado. No dudo de ti ni un ápice. Nos mostramos enamorados desde el primer momento.

El amor espera

Nos influenciamos con unas cuantas caricias que nos proponen quedarnos en ese mundo de locos atados a verdades ocultas. El amor espera.

El todo es que sí

Me amas por encima de todo, o eso dices. Has calado hondo, con razones de ansia perfecta. Nos hemos quedado en ese umbral en el que el todo es que sí.

No hemos de tener prisa

No te pongas en ese brete en el que todo es un poco más de lo que esperamos. No sé si es bueno o malo. Sé que no hemos de tener prisa.

Sin cesar

Hemos comprendido lo que pasa, lo que tiene una instalación de fuertes garras que avanzan sin cesar.

Nada más

Me has puesto en ese nuevo desván donde las cosas son como son. Espero y espero, y me digo y te digo, y soy y te soy. Nada más.

Nos agarramos

No me hables de fortalezas que me alejan de ese punto donde todo es la mitad de la mitad. Nos agarramos otra vez.

Caricias fuertes

Te diré todo lo que tiene sentido para mí, que busca su eje en tus planteamientos de caricias fuertes.

Algunos anhelos

Nos hemos puesto en ese sitio donde aprender era todo y casi nada. Convenimos algunos anhelos nuevos.

Más y más

Tendremos que poner todo el deseo en ese cesto donde irán nuestros mejores manjares. Nos querremos más y más.

Ganar más bondad

Planteamos algunas cuestiones que nos liberan de caminos no entendidos. Nos ponemos en guardia para ganar más bondad.

Duda sin método

Generamos más amor del que somos capaces de destacar. Nos hemos puesto en una duda sin método.

Qué podemos hacer

No me cuentes que sí, no me cuentes que vale, no me cuentes que es, y dime, siempre dime, qué podemos hacer.

Compartir todo

Gestionamos un campo de besos que hemos de multiplicar por mil. Nos declaramos en ardientes deseos de compartir todo.

lunes, 26 de octubre de 2009

Internet, también como consultorio de salud

Internet es global. Hay de todo, y de todo buscamos. Hay cuestiones nimias y otras sustanciales. La red de redes informa de todo, de cosas cruciales y de otras que no lo son tanto. En el caso que nos ocupa, la salud, hablamos de una cuestión muy relevante. Dicen que un porcentaje muy alto de las consultas que se realizan en Internet, a través de buscadores y de portales más o menos selectivos, tiene que ve con la salud. Parece evidente. Lo que más nos importa, o debería, es el estado de salubridad en el que nos hallamos. El resto parece accesorio, y no tan importante. Cuando no pensamos así es porque no hemos meditado de manera oportuna.

Lo cierto es que, cuando estamos enfermos, con alguna patología, o con una posible, queremos saber qué dicen los expertos, y, sobre todo, qué dicen otros que han pasado por semejante vicisitud. Es humano. No es aquello de mal de muchos, consuelo de todos. De lo que se trata es de conocer cómo se sienten los demás, de cómo afrontan situaciones complejas o de riesgo, de cómo, en definitiva, el ser humano es capaz, o no, de enfrentarse a coyunturas de complicada factura.

Parece que los números nos aplican a remedios, o que, al menos, nos consuelan o conforman un tanto. Nos invitan, sí, a escrutar lo que no siempre es interpretable, a ver lo que no siempre es visible, a analizar lo que sucede por universos que nos distancian de los problemas o de los padecimientos que éstos suponen.

Cuando hablamos, de algún modo nos confesamos, dejamos correr nuestros miedos, esos fantasmas que nos amenazan y que nos atenazan impidiendo, cuando nos paralizan, movimientos de factura bella, sincera, edificante. La salud es lo primero, y sólo lo entendemos cuando nos falta, cuando algo, crucial o no, nos falla en el entorno personal y/o familiar.

Es normal, pues, que acudamos a un confesor, Internet, que es rápido, que no admite esperas, que es anónimo, que es gratuito y al que, además, lo podemos “en-rutar” por las necesidades personales de cada cual. Cuando tenemos un agobio, es al primer sitio donde vamos, o donde va un número importante de nuestros conciudadanos/as. Vemos, con porcentajes, lo que pasa, por qué pasa, las posibilidades que tenemos, que otros han tenido, que podremos tener, afrontando el drama, el trauma, la situación con la fuerza y el coraje que otros han protagonizado antes.

Claro que, en el otro lado, están las informaciones duras, no contrastadas, cargadas de dolor y de pesimismo, de datos falsos o descontextualizados, de pequeñas o grandes mentiras… La idea ha de ser buscar especialistas, pero no siempre damos con ellos, o, a lo mejor, no lo son en nuestro ámbito de necesidad en particular.

En todo caso, pongamos en cautela lo que leemos, lo que recibimos, las respuestas que hemos buscado, pues no siempre lo que hallamos es lo correcto, o no siempre es lo que se adecua a nuestras necesidades y planteamientos. Los equívocos se dan en la red, pues no tenemos o damos en todo momento todos los datos. Como decimos, no siempre el contexto ayuda. Tengamos en cuenta, igualmente, que en todos los trances de la vida, sean de la índole que fueren, lo último que se pierde es la esperanza.
Quizá con esos ojos, los de la confianza, deberíamos adentrarnos en los vericuetos de Internet, donde nos hemos de asomar con optimismo y nunca con pesimismo. Ojala sea así. No nos cansaremos de repetir que las actitudes, los hábitos, se hacen, y se confeccionan, claro está, cada día.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Pronuncio tu nombre

Cruzamos la vía
de la pasión
para llegar
a algo más,
a ese deseo de conocer,
de perpetuar
lo que sentimos,
lo que somos
con recuerdos
y quehaceres apegados
de los momentos especiales
con los que soñamos
largamente, desde la infancia.

Cuestionamos la verdad
de unos amores
que no nos aportaron
nada de valor,
o eso pensamos ahora.

Ha sido diferente
a lo que creímos
en un principio,
pero la suerte
nos ha llevado
donde todo es
con causas queridas,
que nunca perderemos.

Tenemos amor,
y ése es un punto
de inflexión
y de movimiento
hacia la suerte
que maneja tu nombre.

Ya lo pronuncio.

Sentimientos verdaderos

Nos empeñamos en atender los cuerpos cuando no comprendemos nada de lo que sucede. Es fundamental que nos aclaremos. Los sentimientos han de ser verdaderos.

Por el lado adecuado

No te voy a decir que sí, pero tampoco te diré que no. Hemos comprendido que los pasatiempos han de venir por el lado adecuado.

Queda demostrarlo

Conformamos la realidad que nos aclara qué podemos hacer en otro momento. Nos hemos situado con informes de lo que sentimos. Queda demostrarlo.

Avances sin miradas

Tendré que ir hacia ese momento de la fuerza en el que somos con empeño, con distracción, con reflejos de avances sin miradas.

Cosas verdaderas

Nos damos ese trozo de pastel con el que disfrutamos en una nueva vida, en su arranque, mientras nos contamos cosas verdaderas.

Mejor que me ayudes

Persigues un aspecto que seguramente soñaste. Igual no existe, o no como tú crees. Será mejor que me ayudes a comprender.

Deseos de seguridad

Nos queremos como somos, entre vivencias de caricias fragmentadas por largos deseos de seguridad y de paz. Sigo hablando de tu amor.

Seguridad relativa

Damos con sueños en los que ahora, pasado el tiempo, no nos reconocemos. La seguridad es relativa.

De nuevo, cualquier día

Hemos puesto en juego todo un cúmulo de deseos que vuelven por el mismo camino. Lo que fue será de nuevo, sí, cualquier día.

Con mucho valor

Insisto con tu ser, con lo que es vuelta a una hoja de ruta de potencias subidas de tono y con mucho valor.

Me falta valor

Ya te diré un día de éstos lo que pienso. De momento me falta valor para exhibir ese amor que llevo en mi corazón.

Seres queridos

Te pido ir, seguir, volver, tener, convocarnos con respuestas y caricias que nos asaltan con anulaciones de seres queridos.

Lo que no parece

Vamos deprisa a no ver nada, y seguramente es así. Nos hemos quedado en ese umbral donde todo es lo que no parece.

Es bueno que estemos enamorados

Buscamos esos presentes que nos hagan vivir el día a día como un auténtico regalo. Nos mostramos enamorados, y eso es bueno.

Siendo

Marcamos una hoja de ruta que nos envuelve con registros portentosos. Nos acabamos como empezamos, dando, recibiendo, siendo.

Sí ahora

Vivo sugerencias con sensaciones repetidas desde que era niño. No sé si dimos el salto, pero sí sé que debemos darlo ahora.

domingo, 25 de octubre de 2009

En otro instante fungible

Hemos sido bravos, o eso nos ha parecido, y nos hemos entregado a causas casi olvidadas. Llegaremos en otro instante fungible.

Todo lo que podamos

Me visto de ti en esta noche que arde en deseos. Nos daremos menos obligaciones, y volaremos todo lo que podamos.

Empeñados en dar más comunicación

El silencio no es rentable, y lo hemos de tener presente cuando admiramos un resplandeciente y potente amanecer. Surge un nuevo día. Todo está por hacer, y, para que sea todo un poco mejor, debemos confiar en una buena actitud. La comunicación con uno mismo, sin duda, ayuda. Doy un paseo de buena mañana, y ejerzo con mis vecinos ese proceso que nos hace humanos, hermanos incluso, dueños de una razón que compartimos y que vemos como un pequeño gran tesoro. Lo es. Estamos listos para una paz que nos entronca con las alturas de unas meditaciones con las que somos mejores, más gratos, complacientes con lo poco o con lo mucho que poseemos, que siempre es más de lo que precisamos.

Hablamos de días, de semanas, de años, de esos segundos que nos supusieron eternidades, de esos momentos que nos ataron a razones más que crecidas. Generamos entusiasmos con resortes espaciados, con afirmaciones que nos agrandan los corazones, con los que nos presentamos empeñados en dar y en ser puntos excepcionales.

Hoy encuentro, y supongo que es así porque he salido con el afán de conocer, de buscar y de dar con las claves de algunas cuestiones de la vida. Nos hemos de interesar, y así lo confesamos, por aquello que es importante, que, universalmente, tiene que ver con la salud, con la amistad, con los buenos apoyos, con los intereses creados y compartidos, etc. Nos gustamos mucho, sobre todo cuando hablamos desde el lado espiritual. Y así hemos de continuar.

El paseo me trae vivo, porque vida he hallado, existencia en estado puro, con inocencia, con verdades increíbles, con resortes muy humanos, con vencimientos compartidos, en los que todos aprendemos. Hemos sido grandes durante unos minutos, porque hemos hallado lo que tanto nos daba la felicidad cuando pequeños: la comunicación por la comunicación, el relacionarnos, el negociar sobre todo y sobre nada, el ser nosotros mismos, el comportarnos con sencillez…

Hemos procurado ir con la sonrisa, con la mirada abierta, con los dones de un trasiego bien llevado, con las voluntades de los ancestros, heredadas con rutinas y con gracias de diversa factura, como entendemos que debe ser. Hemos aparecido sorprendentemente en ese trasiego tranquilo, y con sosiego nos hemos sentido felices, plenos; y lo hemos conseguido con un genuino paseo, único, aunque repetido, con un ir y venir sin ruta, con la voluntad de ser entrañables y de encontrar a los demás, a los que debemos querer como a nosotros mismos, pues venimos del mismo lugar.

Cada día debería ser como éste, casi como domingo, por la mirada, y no por otra cosa. La visión hace la interpretación, y, si hay dudas, debemos comunicar inmediatamente, primero con nuestro interior, y luego, casi al mismo tiempo, con el entorno. De buena mañana, digamos, hemos de estar en plena comunicación. La postura ha de ser entera en este sentido, y seguro que la cosecha no se hará esperar. Nos debemos empeñar, pues, cada día, a cada momento, en regalar comunicación y en estar atentos para recibirla y hasta para rescatarla.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Nos ordenamos vivir

Consultamos algunas preferencias que nos dedican un tiempo que no tenemos. Nos ordenamos vivir.

Tenemos magnetismo

Tenemos que confesar lo que sentimos con una gracia que nos influye con imágenes diferentes. Tenemos magnetismo.

Apatías rescatadas

Me influyes con lo que me cuentas, con lo que me distrae en este nuevo comienzo de apatías rescatadas de otra verdad.

Vida anónima

Nos facilitamos ese momento que nos dará empuje para una exclusiva vida anónima donde los dos seremos como uno.

Sensaciones que complacen

Estamos configurando un nuevo universo de sensaciones que nos complacen. Hemos emprendido un nuevo camino con relucientes códigos.

Entender lo que sucede

Estamos bien y satisfechos con lo que nos llega desde un punto poco conocido. Nos obligamos a dedicarnos el suficiente tiempo para analizar y entender lo que sucede.

Besos resplandecientes

Te aviso de mis deseos, pero mucho me temo que llegan tarde. No los terminas de comprender. Nos perseguimos con besos resplandecientes.

Otras actitudes

Hemos determinado algunos cambios para mejorar en los trayectos que hemos planificado. Nos convencemos de otras actitudes.

Lo positivo de la experiencia

Me ofertas flamantes cuestiones que no termino de atender. Nos hemos dado más avisos. Fracasamos, pero nos quedaremos con lo positivo de la experiencia.

Un poco de amistad

Ya te diré lo que es, lo que tienes, lo que te pertenece, lo que ha de procurar un poco de amistad reluciente.

Respuestas no comprensibles

Suponemos algunos protagonismos que nos limpian el corazón con respuestas no comprensibles.

Nuevas razones

Vivimos en rivalidades que no nos sirven para nada. Nos hemos acostumbrado a ser. Nos comentamos razones nuevas.

Algunos cambios

Te comento lo que hemos de ser entre prácticas poco apetecibles. Hemos asumido algunos cambios.

La razón eres tú

Me gusta lo que me dices. Hemos comprendido que las cosas suceden por un motivo, y hoy veo que la razón eres tú.

Vertientes y verdades

Paseamos por esos lugares donde fuimos algo más que sombras. Nos gustamos. Hemos influido en algunas vertientes que son verdades.

Nos importamos

Nos aprestamos a vivir de la mejor manera que podemos, y procuramos no fallar. Nos importamos.

sábado, 24 de octubre de 2009

El trayecto que nos dio fuerza

Miramos hacia la eternidad que nos enseña a vivir en paz. No hemos sido en el trayecto que nos dio un poco de fuerza.

De corazón en corazón

Perdemos ese barco que nos permitió no sumerginos en el tramo final. Nos visitaremos marchando de corazón en corazón.

Varios tiempos

Respondo a mi ser con más anhelos. Nos hemos portado bien, y mejor que nos comportaremos con el paso de varios tiempos.

Para ver lo que llevamos

Sobrevivimos. Hemos sido en la negación. Nos asomamos al exterior para ver lo que llevamos dentro.

En los días y en las noches

No te puedes imaginar lo que te quiero. Siempre has supuesto esperanza en mis días. Y también en las noches.

Donde te besaré

No te compliques
la existencia
marchita de niña
rota por el destino.

Ya va todo
como va
como para dejar
que las ilusiones
se alejen aún más.

No sueñes
con lo que tienes
y vive
cada día a tope,
con razones,
que las hay,
con invenciones
que ayudan
a restaurar la realidad,
y sintiendo
que las oportunidades
se hallan ahí mismo,
a la vuelta de la esquina,
donde te besaré.

Otra persona mejor

Me insistes con amor, y con él yo te doy las gracias por haberme hecho otra persona, mejor, sin duda.

El camino real

Hemos apostado por ser felices, y lo seremos con el paso de ese destello que nos indicará el camino real.

Claro que llegará

Me acaricias con esas palabras de presencia no igualada. Nos damos fuerza para otro empeño, que llegará, claro que llegará.

Buenos instantes

Me pongo a tu lado para confesarte que hemos de disponer lo mejor de nosotros mismos. El triunfo consistirá en buenos instantes.

Ansias halladas

Me pongo a vivir entre tus anhelos, y me dispongo con unas gratas caricias que me perpetúan en las ansias recién halladas.

Toda la suerte del mundo

Me alegro de verte. El día comienza bien a tu lado. No podría ir mejor. Tengo mucha suerte, toda la del mundo.

Esperemos que sigan

Nos debemos ir hacia esa parte donde nos nutrimos de experiencias que nos hacen crecer entre espacios de amores que nos regalan buenos momentos. Esperemos que sigan.

Así sea

Busco iniciarme en tu camino, y ser a tu lado, y quererte, y prometerte que todo se hará realidad. Así sea.

Aprovechemos cada segundo

Generamos algunas dudas que hemos de disipar con el paso de ese tiempo que nos dirá lo que debemos hacer. Aprovechemos cada segundo.

Más pronto que tarde

Pretendo que seas, y supongo que lo entenderé, que lo comprenderemos, más pronto que tarde.

Muchas intenciones

Consumimos algunos esfuerzos con prestaciones de ganancias imposibles. Hemos acaudillado muchas intenciones.

Presencias y gustos

Tu excelencia nos traslada a esas imágenes largamente soñadas. Nos amamos con presencias y gustos.

Nos hemos maravillado

Hemos vivido entre sugerencias que nos plantean las cautelas menos queridas. Nos hemos maravillado.

La dicha de la libertad

Nos hemos enseñado a ser libres, y ahora toca que analicemos todo lo que suponen esos procesos que tanta dicha nos dan.

En las miradas

Eres muy guapa. Te sigo entre consejos que hemos de ir interpretando. Nos complacemos en las miradas.

Libres de verdad

Tengo que confesarte que estamos en forma. Nos alistamos a esos menesteres en los que seremos mejores, libres de verdad.

He quedado

Te sugiero que hagas todo lo que puedas, que seas en la realidad de las cosas que nos imprimen carácter. He quedado.

viernes, 23 de octubre de 2009

Nos obligamos a comprender

Te queremos mucho. Sabes que hace mucho tiempo que el deseo se transformó. Nos obligamos a comprender muchas cosas.

Sólo la paz

Generamos una amistad que nos propone algunos cambios. Estamos listos para un combate singular que sólo admite la paz.

Como están las cosas

Nos cobijamos y tratamos de que no nos vean. No sé si eso es bueno tal y como están las cosas.

Algunos conceptos

Me pongo en ese brete que elimina las sensaciones de antaño, que hoy se difuminan conmigo. Te aclaro algunos conceptos.

Completos

Me expongo a tus sensaciones, y me siento débil por ello. Nos hemos completado de alguna manera.

Nos presentamos tarde

Aplicamos esas razones que nos son en la noche que viene. Hemos presentado otra cara. Nos presentamos tarde.

Cúmulo de sensaciones

Te he dicho que será, que podrá ser, que nos expondremos, y continuaré con un cúmulo de sensaciones.

Volver a comenzar

Me aburro de ver y de esperar lo que no es mío. Nos consentimos con aplicaciones que nos proponen volver a comenzar.

Olvidados

Te sugiero que estés todo el tiempo que puedas. Ya te diré cuando aparezca. Nos hemos olvidado. Lo somos.

De mirar

Me he visto en tu lugar, y creo que me ha complacido. Hemos aprendido de mirar el uno al otro.

Sabidurías calladas

Me gusta escucharte de alguna manera. Hemos acorralado el destino con sabidurias y rabias calladas.

Con velocidad

Me he visto en tus deseos, y me he acorralado con algunos aspectos que me nutren con velocidad.

Llegan, por fortuna

Me aplico a cientos de causas que nos obligan a vivir en la paz de otros momentos, que llegan, por fortuna.

Entre bordados

Prestamos un poco de cariño para continuar la labor de una presencia maravillosa. Hemos sido entre bordados.

Mucho más

Nos imponemos una frecuencia que nos convierte en sumisos en el mejor instante. Podemos llegar mucho más allá.

Regresar a lo que fuimos

Gestionamos lo poco y lo mucho, y tratamos de ser felices en la espera, que nos invita a regresar a lo que fuimos.

La novedad, el todo

Pleiteamos con nosotros mismos mientras vamos hacia ese escenario donde la novedad es el todo. Damos las gracias.

Viene de ti

Hoy te diré todo, aunque no sepa nada de lo que ocurre. La virtud viene de ti.

La comunicación nos regala brillantez

El que nos contemos lo que pensamos o lo que realizamos, o lo que otros meditan o llevan a cabo, nos hace más libres, más conocedores de las diversas coyunturas. La comunicación nos permite compensaciones, reequilibrar lo que acontece, lo que advertimos, lo que nos envuelve, lo que percibimos. Digerimos deseos con unas propuestas de ir un poco más allá. Seguimos con entereza hacia ese lado donde aprendemos del todo. Nos espera la comunicación. Nos hemos de volcar en las expresiones que abundan en la lindeza de espíritu y en el genio con imágenes preferentes. De ellas aprendemos al máximo, con porcentajes que superan los contenidos. El envoltorio es fundamental.

Tratamos de trasladar pensamientos, o debemos, con buenas palabras, de ésas que nos convencen de lo que queremos hacer, de lo que podemos, y nos insertamos en aficiones con las que hemos de convocar a los otros, que han de contemplar la luz en el esfuerzo cotidiano que realizamos. No hemos de alocarnos con las causas, aunque algunas sean perdidas, pues de todo se aprende, de todo podemos aprender.

El imaginario colectivo, las buenas experiencias y las diferentes opiniones sobre lo que ocurre nos han de servir para agrandar la vocación y las miradas en torno a lo que sucede, que siempre nos puede edificar, que nos ha de invitar a ver con gracia y con una suficiente base para continuar el trayecto vital.

Hacemos de nuestros afanes, o debemos, unas buenas perspectivas y crecemos con el pasatiempo de una existencia que nos pone en pruebas de las que hemos de sacar en claro que podemos y debemos incrementar la dosis de aprendizaje y de solidaridad a la hora de compartir. Nos hemos de ayudar con la brillantez de ánimo suficiente para no quedarnos en el camino.

La comunicación nos ha de convocar con esa base maravillosa que nos permitirá relacionarnos y ser entre iguales, que lo somos. No alberguemos dudas sobre ese lema que nos recuerda que el silencio nunca es rentable. Hemos de conocer las posibilidades, y hemos de citarnos para sacarles partido en todo instante, sin prisa, pero sin demoras sustanciales.

Ajustemos los momentos, las probabilidades, los afanes de conquista intelectual, los crecimientos en todos los órdenes, pues nos harán ser más personas, más ciudadanos y ciudadanas de provecho, y esa situación que tanto defendemos sí que nos invita a ser sociedad, a hacerla posible. Éste es uno de los frutos, una de las consecuencias, de la comunicación constante, diáfana, sin vacilaciones sobre sus ventajas. El intercambio de opiniones nos da más visibilidad sobre el porvenir, más querencia, y, al mismo tiempo, nos hace más iguales. El regalo que nos llega es en forma de brillo, de espacio, de perspectiva, y también de ilusión, de mucho entusiasmo.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Mejoramos la relación

Vencemos mientras nos ganan las circunstancias, que hoy nos proponen seguir en paz. Estamos mejorando la relación.

Abrazos y energía

Hemos buscado predicciones que nos digan qué podemos hacer cuando todo fracase un poco. Nos daremos esos abrazos que liberarán toda la energía.

El deseo del universo

Recreamos todo el amor del mundo con una esperanza suprema, y nos decimos que puede valer con todo el deseo del universo.

Servimos de testigos

Juntamos esfuerzos con reglas de oro que nos proponen qué hacer. Hemos servido de testigos.

Negación de las evidencias

Enfermamos con actitudes que nos responden con galanterías que nos proponen seguir hasta la negación de las evidencias.

No tenemos prisa

Pensamos en todo lo que podemos hacer, y lo realizamos con sumo gusto. Nos entendemos poco a poco. No tenemos prisa.

Sólo a medias

Nos volcamos en esa nueva experiencia que nos distrae con resortes experimentados. Nos hemos conformado sólo a medias. Falta el respeto del corazón.