miércoles, 31 de marzo de 2010

La distinción comunicativa

Hemos de pretender estar en esa altura que nos presenta el momento más amoldado a la realidad que nos indica la voluntad de una dicha expresiva y genuina. Si nos ubicamos en el sitio adecuado aprenderemos mucho. Así lo hemos de ver. Las cautelas son necesarias, pero también el riesgo de dialogar de todo y con todos. Nos hemos de abocar a lo sencillo, que distrae de las mismas emociones con un gusto por lo que tiene algo de sentido. Nos hemos acostumbrado a mirar en la misma dirección, y en ella veremos lo que no ha de ser sorpresa. La existencia humana tiene un toque de distinción, si somos capaces de fomentarlo. No causemos baja ante las funciones y perspectivas con las que hemos de crecer.

No nos sintamos ciegos ante la cantidad de caricias que el lenguaje nos puede regalar. Hagamos caso a lo que es distracción con sus torpes visiones, que han de limar cualquier obstáculo con el fin de removerlo o hacerlo más pequeño. Nos hemos sentido tesoros de las verdades más gustosas, que han de aplicar remedios a los dolores, sobre todo a los del alma.

Pongamos atención a las sencillas voluntades de unos momentos brillantes. No nos quejemos recurrentemente. Las sentidas fórmulas nos han de permitir que primen los instantes de aburridas posiciones hacia el mundo que nos cansa. No podremos quedarnos en ninguna parte, si no somos capaces de mantener la amistad, que ha de amortiguar las soledades.

Los tesoros mejores son los que no guardamos. Hagamos caso a los corazones que nos rodean, que han de apuntar hacia lo más alto. No paremos en la consideración de lo que nos gusta, que ha de aplicar remedios y funciones de voluntades en garantía. Hagamos caso a lo bueno que tenemos, por lo que hemos de dar las gracias. Nos complace poder dialogar y acoplar los conocimientos para que puedan alzarse frente a la ignorancia.

Postulemos con buenas actitudes y más interesantes criterios, que nos han de permitir gozar con lo que tenemos, que es fruto del afán bien considerado. La suerte es fundamental para ciertos éxitos, sobre todo para los personales, para que lo verdaderamente importante sea milagrosamente percibido. Es justo que veamos que la complicidad comunicativa es el gran bastión para crecer en lo intelectual y en lo espiritual, que es el sustento de la felicidad más auténtica.

Hoy nos contemplamos de distinta manera, aunque sea la misma, y lo hacemos porque hemos decidido cambiar la posición de la cámara de la vida. El ángulo, ciertamente, nos dice mucho, puede que todo. Busquemos lo adecuado con la naturaleza de las mismas cosas, que siempre invitan a una mejor interpretación. Hagamos caso a la intuición, pero también a la razón. La distinción más descollante nos viene de la misión posible y con criterio. Hemos de estar a bien con el universo, y hemos de conocerlo.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Un abrazo de verdad

Me acercas a esa atención que perdí. No podemos adoptar todos los acuerdos en formas y espacios convenientes. Nos damos un abrazo de verdad.

Eterno sorteo

La juventud juega esa pasada que sólo el tiempo nos indica en su valor. Nos ponemos a empezar de nuevo, y todo, como experimentamos, es un eterno sorteo.

Calladas caricias

Todo influye. Nos hemos colocado en esa situación que es tardía con pretensiones de calladas caricias.

Soledades inmensas

Existimos en esa nueva voluntad que nos suspende de ánimos. Nos provocamos más contradicciones. Nos quejamos de soledades inmensas.

Perdurar para otras ocasiones

Empezamos. No es negociable lo que me dices. Si no hay amor, es cuestión de retirarse a cuarteles de invierno que nos harán perdurar para otras ocasiones.

Después de mucho tiempo

Dedicamos las extensiones más deseables con unos amores de sensaciones variables. Nos encontramos después de mucho tiempo.

Llegan los motivos

Quizás llegan los motivos en los instantes más fuertes. Nos hemos ido hacia ese lugar donde la retirada es la opción, y no me gusta.

Emoción singular

Nos administramos con toda la quietud posible. No valen las acusaciones, sino los anhelos suministrados desde la emoción más singular.

Con un sí pactado

Nos sentimos muy orgullosos de lo que podemos hacer. Hemos asegurado procesos diversos. Nos quedaremos con un sí pactado.

Sin novedades importantes

Creo que somos capaces de llegar a otra nueva situación en la que seremos sin novedades importantes.

Creencias más que nuevas

Juntamos todo lo que tiene un cierto valor y nos ponemos ante ese ascenso que nos previene con una señal de creencias más que nuevas.

Aceptamos lo que es

Creo que las complicaciones nos han de aleccionar con unas destrezas que nos distanciarán de cuanto veamos en otro tren. Aceptamos lo que es.

Otra hazaña anónima

La seducción no tiene recta final. No podemos negar las empatías con las que nos embarcamos en otra hazaña anónima.

Primerísima persona

Preferimos ser en la nueva noria que nos hace desprendernos con un corrector de amistades que nos harán sentir las posiciones en una primerísima persona.

El mejor sentido

El respeto es necesario para que el amor no naufrague. Tomemos el mejor sentido de cuanto tenemos cerca.

Nos quejamos inútilmente

Hemos tomado en serio la vida que nos llega con descansos que no vamos a suponer. Nos quejamos inútilmente.

En otro limbo

No me digas todo y de todo con una vertiente distinta. Nos hemos de ayudar con pactos de creencias diferentes. Nos quedamos en otro limbo.

Correr en solitario

Te puedo contar toda mi vida en un instante. Seremos entre apasionados sueños que nos enseñarán a correr en solitario.

Con mucho amor

No tenemos dudas en esa conexión que nos dará ocasiones no vencidas. Nos hemos mostrado con mucho amor.

El resto del proceso

Respondemos con otro perfil que nos impide estar en los objetivos de antaño. Hemos tomado parte en los comienzos. Queda el resto del proceso.

Las que constituyen el alma

Tenemos toda la prisa que somos capaces de generar. Eliminamos algunas creencias. Dejamos las que constituyen el alma.

Expandimos anhelos

Acechan las circunstancias con una baja actitud que hemos de poner en su sitio. Expandimos anhelos.

Otra era distinta

Nos provocan los mismos cambios que nos aclaran lo que podríamos hacer en el comienzo de otra era distinta.

A los mismos comienzos

No debemos burlarnos del amor. Entramos en esa etapa que nos consulta dudas del corazón. Iremos con mucho deseo a los mismos comienzos.

Por sí solo

Lloramos por las carencias que hemos dejado que se produzcan. Pensamos que todo iría por sí solo. No es verdad.

De lo absurdo

Mandamos señales que no llegan para rescatar lo que nunca debimos perder. Nos enamoramos de lo absurdo.

martes, 30 de marzo de 2010

Desgranar la comunicación

El todo impide a veces que veamos las partes. Por eso desgranarlas, mirarlas poco a poco, ayuda a su interpretación. La voluntad ha de perseguir un tramo de intermediación donde se acojan todas las posturas e ideas. La buena comunicación alberga los distintos objetivos, los diferentes planteamientos. Pensemos que a menudo fruncimos el ceño para ver y no sólo para contemplar lo que ocurre, que es en la antesala de una vida que desdeña en ocasiones lo que fuimos. Hemos distraído la capacidad de diálogo, que hemos de recuperar con la vida misma, refrescando lo que conseguimos en comandita, lo que pudimos ser, dando y recibiendo casi al mismo tiempo. Pasemos hacia ese lado que únicamente nos condiciona a medias y con medidas de paciencia infinita. Han de serlo. Nos ahogamos por faltas de empeño en solucionar cuanto sucede, que ha de ubicarse en el frontispicio de lo que nos sorprende.

Sugiramos las palabras con las que nos hemos de unir a los balances de empeños desgranados en la nocturna habla fabulosa de quienes vuelven con regresos a los ligeros desdenes que recrudecen las posiciones que nos alivian con refuerzos equilibrados en el vacío, que siempre nos enseña a ser de verdad. No vemos, o no parece que veamos, pero hemos de realizar el esfuerzo que se convertirá en garantía de cuanto tiene un reflejo en el universo que nos desprende de las juntas que nos definieron únicamente por mitades que no justificarán nada. Adelantemos un poco más el camino.

Hemos de complementar los espacios que antes nos sirvieron de referencia. Quizá dejamos pasar mucho tiempo: puede que demasiado. No alentamos el contexto con las parcas palabras de quienes hablan sin dar con las presencias más brillantes y apuestas. Dejemos que el tiempo transcurra con un cuarto de condiciones y de circunstancias. Hemos de preferir con modelos y ejemplos de refuerzos neutros. Las cosechas llegan cuando menos las esperamos. No siempre las lluvias o sus ausencias marcan el itinerario del amor.

Las libertades nos ofertan caricias de años supuestos que nos invitan a aterrizar en simulaciones extraordinarias que nos enseñan los términos que nos permiten ser desde el principio de un acuerdo que producirá sensaciones y resultados apetecidos. Nos hemos de entretener y de divertir con las apariencias y las dichas de quienes vuelven con el afán de tener para regalar, para brindar cimas ante los ocasos que se suceden de manera irremediable.

Movamos esos terrenos que nos infringen las penas de la demora, del entretenimiento hostil. Tratemos de sustituir, desde la experiencia, lo que no es con lo que es, y seguro que daremos con ese trayecto que nos modificará las preferencias para dar con ese tono perfecto que nos rescatará de la dejadez o de la soledad, dos compañeras que ya no vamos a sostener, pues no sirven a los intereses colectivos. No olvidemos nunca que la unión nos viene de la comunicación, de la buena comunicación. Hay que propiciarla. Servir de interlocutor, de intermediario para óptimas acciones, es una labor impagable que hemos de sustentar en la medida que podamos. Si de vez en cuando desmenuzamos la comunicación, veremos con claridad ciertos cimientos que hemos de alimentar.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Amor en la discordia

Estamos en marcha ante las voluntades que nos plantean lo que podría ser amor en la discordia.

El sello del cariño

Recuerdo visiones que animan con esos momentos de razones fugaces que nos imprimen el sello del cariño.

No sé si estaremos

Creemos en las amistades que nos han de buscar desde la justicia más tierna. Seamos con nuevas sensaciones. No sé si lograremos estar.

Sin el abrazo que pudo sanarnos

Respondemos con amor a preguntas que vacilan en torno a lo que hemos de realizar. Nos hemos quedado sin ese abrazo que pudo sanarnos.

En el mismo segundo

Necesitamos ir y regresar en el mismo segundo. No es posible que tengamos otra ocasión: eso pensamos. Quizá la velocidad ayude. Puede que no.

Cuando lo veamos así

Apenas nos queda tiempo para demostrar lo que nos interesa ese amor que nos nutrió cuando las cosas eran más sencillas. Volverán a serlo cuando lo veamos así.

A favor de lo ingenuo

Tendremos que venir para recontarnos las experiencias de aquellos años que consideramos los mejores. Nos declaramos a favor de lo ingenuo.

Palabras llanas

Tomamos un poco de tiempo con atentas respuestas que nos hieren en las convocatorias de las palabras llanas.

No son

Nos largamos a lugares que nos prometen convencernos de apatías salubres, que no existen, que no son, que nunca nos convendrán.

Antes de que vea los problemas

Eres muy especial. Te considero como ese don que me planteará soluciones antes de que vea los problemas.

Hace tiempo que son tuyos

Yo te diré cuando te diga, y yo te amaré cuando te entregue lo que es mi alma y mi cuerpo, que hace tiempo que son tuyos.

En sitios no adecuados

Causamos divertimentos con resoluciones de conflictos heridos. Hemos apostado por los recuerdos que nos ponen en sitios no adecuados.

A ritmo de vértigo

Volvemos sobre pasos que nos aclaman como lo que somos en un nuevo cartel de añadidos con horas que pasan a ritmo de vértigo.

Una razón que nos divierte

Bajamos con brusquedad hacia ese mundo que nos enseña los dientes. Hemos tomado los grados con una razón que nos divierte.

Con ponderación

Pasamos de un nivel a otro con una consumación de rescates de primera y última hora. No hagamos de lo accesorio importante. Tengamos en cuenta lo que ocurre con ponderación.

La voluntad de ahora mismo

Intuimos que vamos a ser en la otra cara de una amistad que nos procurará la voluntad de ahora mismo.

Cuanto fuimos

Tenemos esas teorías que nos incluyen en un catálogo que refuerza todo cuanto fuimos. Nos mostramos cansados.

Besos en el aire

Vente con ese apoyo que hemos de considerar sustancial para que los besos se sostengan en el aire.

El amor que generamos

Exponemos apatías que hemos de transformar en contento. Nos daremos esa clase de amor que sólo nosotros generamos.

Sin singularidades

Agotamos las apuestas que fueron esfuerzos con cartas que nos aparecen sin singularidades de antaño.

Amor entre expectaciones

Nos declaramos campeones del amor pasado, pero tenemos que afrontar el futuro con un poco de amor entre expectaciones.

Reposiciones de sentimientos

No pongas precio a lo que tiene todo el valor del mundo. Hemos dividido las paciencias con reposiciones de sentimientos.

Números medio habituales

Hablemos. La existencia nos colma de estrategias que nos salvan con números medio habituales.

La partida del deseo

Tengo tus palabras en lugares privilegiados. Nos provocamos la partida agradecida del deseo.

Diseños cuestionados

Me destacas asuntos que nos pretenden con sus sumas y seguimientos de preferencias entre diseños cuestionados.

Tú y yo

Me dirijo a ese buen deseo que nos reporta viajes al infinito, en el que nos veremos tú y yo.

lunes, 29 de marzo de 2010

El envite divino

Me derrotas con ese lenguaje que me hace adivino de lo que no será. Superamos el envite divino.

Pensamientos medio únicos

Tendremos que decirnos ese deseo que transformaremos en pensamientos medio únicos.

No sabemos dónde

Platicamos con las intenciones que nos provocan las ansias de vivir en la otra cara de la inventiva. El amor seguirá, pero no sabemos dónde.

No soñamos con el todo

Eres ese todo que puedo decir con reseña de grandes amasijos de besos que no nos daremos. No soñamos con el todo.

El sitio más distinguido

Juntamos los espacios hasta dar con las novedades más queridas, que nos ponen en el sitio más distinguido.

Fantasía y hermosura comunicativas

Si miramos bien, vemos mejor. Creo que damos con lo que buscamos. Las cosas salen bien si la actitud persigue esa perspectiva. No es cuestión de engañarse sino de contemplación, de ángulo cuando oteamos. Las creencias, las confianzas, las posturas que nos impulsan a salir adelante, sean cuales sean las circunstancias, siempre contribuyen a buenos fines. Comparecemos para ser más nosotros en esa cara que nos invita a ver la cruz con sus flamantes brillos en las interpretaciones del valor de la moneda comunicativa, que ha de sugerir destrezas e intenciones. Debemos subsanar cualquier carencia con una voluntad de seguir adelante sin darnos por vencidos. Hagamos caso a lo que ha de venir con una versión un poco más recurrente. No dejemos al albur de la necesidad no escrita las diversiones de quienes pensaron que las cosas podrían ir un tanto mejor.

Nos debemos proponer unas secuencias de superaciones de cualquier negatividad con un entusiasmo de vectores variopintos en sus orígenes y en sus conclusiones. Hemos de divertirnos para acercarnos a ese desván donde dejamos juguetes que aún funcionan. Nos hemos permitido cuestionar lo que nos gustaría hacer, y seguro que lo haremos con la mejor de las pretensiones, que nos ha de ensalzar el buen ánimo, el mejor, con itinerario y devoción singulares. Plantemos coraje ante la vida.

Suenan las canciones que nos gustaron cuando niños entre vertientes un poco cansadas de una larga espera que nadie controló. Hemos supuesto unas querencias que ahora nos dejan donde el todo es algo más, o puede que algo menos, que nos importa en todo caso, pues la vida, ante todo, se ha de disfrutar con el acierto de contemplar todas las posibilidades con ánimos devotos.

Hemos abreviado los procedimientos con una sensación repetida de cambios para mejor, para adecuarnos a las bases que nos pusieron la altura con sus miradas más sensacionales. Hemos de advertir las mudanzas con un poco de tino, que nos ha de conducir por razones de linaje variable. No seamos en la distracción y hagamos caso a las almas que nos podrán dictar algunas actuaciones que no hemos de dejar perder. Iremos a ver lo que ocurre en cuanto sea posible. El afán ha de ser un punto de referencia y de consulta.

Aprovechar el gusto por ese conocimiento desplegado de formas y tintes diversos es una de las máximas: ha de procurarnos la fantasía y la hermosura de un cántico reglado, singular, vivido en la excepción que es tanto como la norma que otros nos plantean en la hechura de las horas, que pasan con sus desgastes, con sus sorpresas, con sus lagunas, con lo que es posible y con lo que no. Hagamos del mundo algo bello, y bello será todo.
Las figuraciones ayudan en todo instante.

Consultemos los espacios y las dudas, y pongamos manos a la obra en cuanto sea menester, en todo lo que nos envuelve con su manto de ignorancia. Hemos de decidir qué hacer, y, seguramente, la diferencia nos vendrá al hacerlo, incluso si fracasamos. Quedémonos con el ambiente más positivo, pues en el traslado comunicativo esa actitud es decisiva. La optimización de los ánimos nos garantiza opiniones contributivas con los resultados más destacados. La vida es algo más que ilusión, pero por ella se empieza. La hermosura engendra belleza. No es un modo de hablar. Lo maravilloso lo encuentran quienes no están empañados por los vicios y los fracasos, aunque no siempre salgan las cosas como uno quiere. No olvidemos que de todo se aprende, y que, además, siempre hay una segunda oportunidad.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Emoción singularizada

Predecimos el presente con una emoción singularizada. Nos tenemos que ayudar un poco más.

A recomponer pronto

Hemos señalado un camino que nos complace con sus deseos y acogidas más quebradas, que pronto vamos a recomponer.

Para que triunfe el amor

Disfrutamos los aspectos más queridos. Hablaremos en cuanto sea posible. Nos falta ese punto que nos dará el toque definitivo para que el amor triunfe.

Hacia dónde ir

Colaboramos para ser más dichosos. Entendemos que podemos. Hemos averiguado hacia dónde ir.

Nuevos ideales

Juzgamos a nuestros corazones con opiniones que sacamos de contexto, y así no vale. Debemos buscar nuevos ideales.

Aprenderemos de lo que suceda

Nos tenemos que declarar con una suerte de premisas que nos llevarán donde sea menester. Iremos tan lejos como sea posible. Aprenderemos de lo que suceda.

A tu propio cariño

Me acompañas con una gracia que te hace inmensa. Siempre te veré así. Has convencido a tu propio cariño.

Mejor de este tono

Me apartas de ti. Lo esperaba, y entiendo que es lo deseable. No hemos dado con las satisfacciones de antaño. Es mejor de este tono.

Intenciones dobladas

Busco el compromiso de que estemos en un mundo mejor. Lo estaremos si somos capaces de alcanzar una verdad sin intenciones dobladas. Nos utilizamos bien.

La ingenuidad nos daba fuerzas

No me hables de números cuando la decisión ha de ser de los dos. Nos hemos regresado a ese punto donde la ingenuidad nos daba fuerzas.

Equívocos nuestros

Nos mostramos alérgicos a las amistades que nos dicen anhelos que no siempre son capaces de defender de manera auténtica. No olvidemos que los equívocos son nuestros, y no suyos.

Los motivos que dijeron el sí

Nos hiere y nos rescata la misma vida, casi a partes iguales, regresando a los motivos que dijeron el sí.

Nos declaramos prudentes

Glosamos aspectos humanos con unas grandezas que han de servir de referencia. Nos declaramos prudentes.

Configuraciones bellas

Planificamos lo que queremos hacer con una ilusión que nos conduce por ansias y apoyos de configuraciones bellas.

Ver que no están

Pasamos palabras gastadas por el deseo. No hemos fijado largos objetivos, y supongo que es el momento de ver que no están.

Nueva opinión de amor

Figuramos con centrales de decisiones que nos animan a cosas que no vemos. Hemos conformado una nueva opinión que sigue hablando de amor.

No siempre

Me afecta lo que me quieres contar, que no comprendo del todo. Hemos obrado con la mejor intención, pero no siempre sale adelante lo que deseamos.

No entendemos

Te he confesado un amor que diseccionas como si fueras notaria de lo principal, que no entendemos.

Caricias que animan

Cotejamos intenciones para llegar hasta un liderazgo que ha de ser compartido. Nos hemos premiado con caricias que suben los ánimos.

Complacencias y obstáculos

Tentamos las emociones con unas complacencias que quitan los obstáculos que nos hemos puesto nosotros mismos.

Con nuevos quehaceres

Estamos en un momento dulce que hemos de hacer fermentar como la buena levadura. Llegamos con nuevos quehaceres.

Reivindicaciones que suplen

Juzgamos los enamoramientos con esos pensamientos que nos presienten con unos porcentajes que llegan con reivindicaciones que suplen nuevos aspectos.

Los mejores fines

Descendemos. Hemos asumido las controversias de un amor que desarrolla los mejores fines. Hemos venido para ello.

Con otra preocupación

Estoy convencido de ti. Lo he estado siempre. Consuelas mi cuerpo callado. Nos miraremos con otra preocupación.

Fomentar el amor

Estamos pendientes de realizar una nueva gesta que consistirá en fomentar el amor en estado puro.

Más criterios

Miremos los objetivos que tanto nos gustan. Complementemos las raíces que nos darán más criterios.

Nuevos aires

Jugamos en ese torneo donde ganamos amigos y perdemos negatividad. Hemos de aspirar nuevos aires.

domingo, 28 de marzo de 2010

Lo soñaremos

Seguimos en una espera que nos orienta bastante bien. Hemos propuesto estar en otro lugar. No será posible, pero lo soñaremos.

De todo y de nada

Activamos los buenos anhelos con presencias que nos darán de todo y de nada casi al mismo tiempo.

Hemos descansado

Nos ponemos a disimular con un criterio que comparece sin ver lo que ocurre. Hemos descansado.

Ánimos descollantes

Seguimos con una pureza de ánimos que nos previenen con sus toques nuevos. No generamos ánimos descollantes.

Curte el dolor

Reina el amor en este escenario que vamos a desmantelar pronto. Nos da miedo lo que vendrá después. Curte el dolor. Te echo de menos ya.

Nos hemos despertado mejor

Contestamos a nuestros corazones, que pasan de largo con todo lo que impresiona. Nos hemos despertado mejor. Nos hemos fijado convenientemente.

Inspirados en mitad de la vida

Densa es la forma con la que nos llenamos de sentimientos inspirados en mitad de otra vida.

Con los grandes momentos

Cuajamos esa briega con razones que nos harán evolucionar hacia lo poco con los grandes momentos.

A mí mismo

Te aseguro mi devoción. Eres esa guía refinada con la que me gusto con templanza. Me has acercado a mí mismo.

Profundamente estimados

Diferenciamos las actitudes con un poco de humor callado. Nos miramos y algo vemos. Nos sentimos profundamente estimados.

Un poco menos

Te espero con altivez. Nos hemos engatusado con palabras no pronunciadas. Hemos indicado un poco menos.

Deleite

Nos apasionamos con esa voluntad que se vuelve mágica. Hemos destacado un deleite que nos entretiene.

Aprendimos a amar

Dirijo el talento hacia ti. Nos hemos regenerado con el paso de una etapa en la que aprendimos a amar.

Menos

Reponemos los intereses con los que crecimos cuando éramos menos y estábamos menos informados.

Tres cuartos del tiempo

Nos portamos en esa linda caricia que nos agota con el paso de tres cuartos del tiempo definitivo.

Con los restos

Debemos favorecer los ánimos con unas cuantías que han de ser referentes, pero no lo más importante. Nos quedamos con los restos.

Cosas buenas

Nos tenemos que otorgar beneficios con dudas que emocionarán las directrices que nos llegan. Hemos visto cosas buenas.

Relucimos

Favorecemos los puntos de encuentro con arreglos que devuelven las amistades más estimadas. Relucimos.

Sabores a menta

Untamos de superficialidad los mejores sentimientos. Nos daremos ese entusiasmo con el que volveremos con sabores a menta.

Arreglar lo que sentimos

Restauramos un amor con más hermosura. Hemos dirigido los momentos más apasionados. Llegamos en un excelente momento para arreglar lo que sentimos.

Lo que nos queda

Reímos en soledad. Decimos que podremos albergar suficiente energía. No hemos visto lo que nos queda.

Con insinuaciones

Nos importa. Hemos adecuado los discursos con demandas sencillas. Nos resultamos eficientes. Hemos aparecido con insinuaciones.

Porque sí

Nos vamos a adentrar en los instantes de pura pasión. Nos pondremos a trabajar porque sí.

En guardia con las emociones

Queremos amor, pero no siempre lo fomentamos. Debemos estar en guardia con las emociones.

Tenemos suficiente energía

Nos hemos enamorado de lo poco que tenemos. No dejemos que la extinción reine en nuestros campos callados. Tenemos suficiente energía.

Deseos de niños

Mejoremos la relación que tenemos con una creatividad divertida. Cumpliremos deseos de niños.

sábado, 27 de marzo de 2010

Preferencias comunicativas

Necesitamos inferencias y deducciones que nos conduzcan por las verdades que se complementan. Provoquemos el aprendizaje cada día. Observemos lo objetivo y lo que no lo es, y miremos en el término mediano para hallar dónde puede estar el interés. Es una suerte de hechizo comunicativo el que experimentamos hoy. Hemos sellado las empatías con unas apariencias que nos han de distanciar de las creencias en las que ser y vivir son parte de las mismas posiciones. Destaquemos los instantes felices, pues son los que hacen el deambular diario, o, cuando menos, lo justifican. Hemos de seguir como sea, con valentía, en pos de misiones posibles de mejora. El intento es ya un éxito. Lo interpreto de esa guisa.
Alentemos los corazones, que deben seguir por esas sendas de la belleza que nos proponen cuestiones con las que hemos de ser más grandes. La vida es entereza con respuestas de inquietantes ocasiones para consolidar los amores más lindos, bellos y profundos. No nos quedemos en esa nada que nos devora sin que podamos detenerla. La hermosura se ha de adivinar por dentro y por fuera. No pongamos cortapisas que entorpezcan las divisas más auténticas.
Los hechos son irrefutables, o deben serlo en cuanto a su buena intención. Nos debemos maravillar como sea, cuando sea, en la medida que sea posible. Las prisas son arbitrarias consejeras con las que vamos de un lugar a otro en pos de batallas imprevistas. Nos sinceramos con paciencias que nos hacen recelar de las bravas aguas por las que hemos de andar un día y otro. Fomentemos la soltura.
Exijamos que las implicaciones sean de principio a fin, hasta las últimas consecuencias, creciendo con lo que hacemos y con lo que no. Hemos de aseverar intenciones de cambios y de refuerzos ante las caricias que nos desgranan las motivaciones más estimables. Digamos que las cosas son en tiempo y forma. Lo son cuando queremos.
La vida nos ha recordado que las fortunas de una noche buena han de extenderse por todos los medios y con normas sencillas que nos impliquen diálogo y concierto en momentos especiales. Las controversias y las polémicas, necesarias, buenas incluso en ciertos momentos, de vez en cuando, han de ser para sumar, desde la búsqueda del sereno aprendizaje, del progreso medido. Hablar de ello es bueno, y que surta efecto también.
Hemos de tomar en consideración las preferentes dichas con las que incrementaremos las destrezas de quienes más fueron y más serán. Hemos sellado apariencias con nobles gestos que han de contar con los que nos quieren, con los que están por conocer. No persigamos méritos, sino ser felices desde la sencillez misma. Abordemos las causas con profundas docencias, con esos dones permanentes de primera fila para todos los miembros de una comunidad que hemos de hacer grande y fecunda. Pongamos manos a la obra. Hay que mirar y entender los hechos y las circunstancias con mesura, con voluntad de equilibrio, con visión de futuro. Hay alternativas ante lo que sucede, y conviene que las defendamos como garantías que son de que algo nuevo, o, cuando menos, distinto, está por venir.

Juan TOMÁS FRUTOS.

En un ambiente menos hostil

Haces daño a tu sensibilidad, que merece sensaciones nuevas con las que crecer en un ambiente menos hostil.

Crecer hasta el final

Dormimos con una sed que mueve semanas enteras de montañas dispares con las que hemos de crecer hasta el final.

Donde querríamos

Te dedicas a narrar lo que es fuente de dudas. Nos hemos asaltado con experiencias sin dicha, y eso hace que no tengamos el valor de estar donde querríamos.

Devolver experiencias

Infundes respeto a ese entorno que debería darte amor, y así no hay manera de que salgan las cosas. Nos debemos devolver experiencias.

Por un mundo complejo

Rastreo en esos deseos que se mofan de mis experiencias más rotas. No termino de ver lo que sucede por un mundo complejo.

Un algo de sentido

Me he aficionado a ti. Es normal. Eres ese amor que nos hace seguir como si el todo tuviera un algo de sentido.

No seguirán

Me asusta pensar que te irás, pero creo que es bueno que sea así. Nos hemos dado ocasiones que no seguirán en lo sucesivo.

No sé si servirán

Apuesto por la vida desde el primer momento. Te veo con esperanza. No sé si las distancias nos servirán.

No sé más

Señalamos lo que nos gustaría hacer con una diversión que nos provoca ansiedad por una pérdida apresurada. No sé más.

Incluso sin saber

Confieso que te amo. No puedo dudar de las creencias con las que viajamos incluso sin saber hacia dónde vamos.

Nos quedan muchas dudas

Invertimos en ese destino que nos provoca ansias de regresar a la voluntad más querida. Hemos subrayado qué hacer, y nos quedan muchas dudas.

La posibilidad llegará a ser

Creo que lo entendemos todo, o casi, y que vamos a seguir hacia ese sitio donde el aprendizaje nos dirá que la posibilidad llegará a ser.

Lugares equivocados

Estamos alejados de los dioses que nos amamantaron cuando las cosas tenían un valor incrustado en la misma sinceridad. Nos hemos amarrado a lugares equivocados.

Iremos más allá

Comunicamos un deseo de vivir que ha de traspasar las barreras que otros han colocado. Iremos más allá.

Experiencias fiables

Insistimos. Tenemos motivos para una felicidad que nos desgrana algunas lindezas con las vamos a reportar experiencias fiables.

Cambios que podríamos propiciar

Sorteamos algunos obstáculos y nos introducimos en un mundo de lagunas que nos previenen ante los cambios que podríamos propiciar.

Más que compartir

Rompes la dinámica en la que somos felices. No nos queda mucho más que compartir. Las cuestiones se solidifican.

Aficiones claras

Reactivo las emociones que me proponen seguir por estelas de aficiones claras que nos nublan la visión con experiencias sinceras.

La parte que se estropeó

Sueño con esa noche que me diste, que compartimos, en la que fuimos esa parte que se estropeó.

Garantía de futuro

Te he visto dentro de mi corazón. Nos gustamos. No consumamos lo que nos debe servir de garantía de futuro.

Medidas que debimos tomar

Diriges una mirada que ya sabe a poco. Hemos atemperado medidas que debimos tomar antes.

Cómo interpretemos

Fragmentamos una realidad que ha de darnos un empuje para estar donde hacemos falta. La existencia está en nosotros, en lo que hagamos de ella, en cómo la interpretemos.

La suerte de complementarnos

Hemos intentado llegar a ese momento en el que los dos seamos sin grandes diferencias. Hemos tenido la suerte de complementarnos bien.

El amor nos regala mucho

No me digas más. Hemos de ser más entendidos en la materia del amor, que nos regala mucho.

Por lo que somos

Respondemos por lo que somos, por la existencia que hemos sido capaces de mantener y de compartir.

Advertimos casi todo

Eres mi trayectoria, la vida en la que confío con resortes nuevos. Nos miramos, y advertimos mucho, casi todo.

viernes, 26 de marzo de 2010

Por la felicidad en comunicación

Precisemos cada vez que tengamos ocasión. Hagamos puntualizaciones a una entrega inmediata de sensaciones y de pronósticos racionales. La dicha es la referencia. Lo es, y lo será si lo deseamos de verdad. La comunicación nos oferta un universo de posibilidades que hemos de hacer fraguar en la medida que podamos. Generamos más aficiones, más anhelos con los que crecer entre simbolismos que nos han de servir ante las esperanzas más cuajadas. No sé lo que podré ser en la noche de los tiempos. Nos haremos caso con comunicaciones en positivo y de esperanza. Funcionan, y es extraordinario que así sea. No cejemos en el empeño de acercarnos con empatía a lo que es estímulo con el que crecer. Somos en la proximidad que disculpa por la familiaridad que nos dispone ante las noches más eternas. Nos complaceremos. La felicidad se sustenta en lo cotidiano, en lo pequeño, en lo sencillo.

Hemos señalado ese intento que nos ha de esculpir en la mirada a través de los que vienen con sus singularidades más distraídas. Somos, seremos, podremos, estaremos, nos expondremos y aseguraremos todos los procesos con las nocturnas intenciones de una paz de almohadas y de sábanas de colores entusiastas. Nos debemos poner en el contexto no justificado, en la inercia que nos propone la actitud del no cansancio, en la ruta que nos ensalza con un gusto hermoso por la elocuencia que nos propone señalar otro camino más deseado.

Regresaremos a esas consultas en las que todos aprenderemos de ese linaje especial en el que nos presentamos con parsimonia y con acatamientos periódicos. Hemos indicado que podemos ser en la otra razón que es con la medida de las cosas que nos comunican alcances no soñados en eras de tropiezos y de alzamientos hacia las consultas más fortalecidas. Hemos supuesto un sí que nos prefiere con sus fructíferas señales que nos sacan de un caos que superaremos gracias al orden de las cosas por el que tanto bregamos.

Seguimos ahí con todas las fortunas de un universo que nos despliega pancartas con las que aprendemos a sentir y a considerar lo que parece que es nuestro. Hemos supuesto que podemos: sabemos que vamos a demostrar todo eso y más en la nueva etapa que nos rodea. Si negamos lo que es, no nos queda mucho para ser. Salgamos de la introversión que nos hace perder ocasiones. Hemos liderado preferencias con las que nos emplazaremos en una versión un poco más limpia. La vida es en la trayectoria, en el mismo camino, con deseos de fortunas nada gratuitas. Hemos secuenciado las verdades con sus interesantes posturas.

Seamos con una creencia que no lo parece. La existencia humana se compone de situaciones variopintas con las que hemos de crecer. Estamos listos para cuanto sea menester. Las coyunturas se han de exprimir en todas sus posibilidades con una grandilocuencia de preferencias y de pretensiones sin más historias que la tradición reinventada en sus afectos y en sus consideraciones más notables. Sepamos aprender. La vida nos ha regalado mucho, y entiendo que debemos devolverle más. Por lo menos que no quede por nosotros, por un intento reiterado y muy saludable. El universo comunicativo nos aguarda. Nos podemos dejar llevar por las corduras de unas raíces profundas y humildes casi al mismo tiempo. Realicemos todas las actividades que sean menester para asistir a los procesos comunicativos más loables, que nos amparan con resortes que han de tapar las brechas que hasta ahora han sido. Conviene que no nos quedemos en palabras.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Edificamos más y mejor

Salimos a narrar y a glosar lo que podría ser interesante. Hemos desperdiciado mucho tiempo. Edificamos más y mejor.

Nos recontamos

Nos enrocamos en aspectos nobles que hacen que defendamos las exposiciones de amores multiplicados por mil. Nos recontamos.

En otro transporte

Activamos normas que nos previenen con los gustos más estimados y queridos. Iremos en otro transporte.

Sin posesiones claras

Estamos en precario. Hemos introducido una eficiencia que nos deja en otros territorios sin posesiones claras.

Hay que demostrarlo

Aseguramos lo que nos gustaría hacer. Transportamos unas secuencias que nos previenen de quedarnos sin realizar nada. El valor ya no se supone: hay que demostrarlo.

En nuestras perfecciones

Apostamos por no decir que no, y callamos cuando deberíamos afirmar aquello que nos declara en nuestras perfecciones.

El regreso mayúsculo

Creamos un interés que nos propone regresar a las directrices que nos plantean el regreso mayúsculo.

Medio cansados

Todo debe ser de lo bueno casi lo mejor. Hemos optimizado recursos que nos hacen vivir medio cansados.

Con pensamientos vendidos

Nos reclamamos unos porcentajes que van hacia esa sensación que nos hace permanecer inmóviles. Nos quejamos con pensamientos vendidos.

Ese atractivo particular

Transportamos una pila de conocimientos que nos obligan a parar cuando todo es o tiene ese atractivo tan particular.

Nos convenimos con detenimiento

Te advierto que la vida es recomendación ante un nuevo hechizo. Nos convenimos con detenimiento.

Lo que valía la pena

Tenemos mucho que ofrecer ante un panorama que nos conquista. Hemos enriquecido lo que nos gustó, lo que nos pareció que valía la pena.

Volúmenes interesantes

Las entradas emocionantes nos distinguen con pasatiempos que nos eliminan con unos volúmenes interesantes.

Que nos agota

Comprendemos las actuaciones que nos liberan en el primer instante que se acaba, que nos agota.

Iremos más tarde

Nos apetece vivir el decorado de una película que nos propone que las cosas salgan bien. Iremos más tarde.

Con lo poco, con lo mucho

Negamos lo que es evidencia de un amor que nos hará hermosos. Debemos ser felices con lo poco y con lo mucho que nos envuelve.

Imaginados en otro tiempo

Marcamos lo que queremos hacer y aquello que nos deja desvencijados y sin posibilidades de cambio. Nos imaginamos en otro tiempo.

Las voluntades guerreras

Creo que podemos reir en la nueva norma que nos propone secuenciar lo que fuimos. Hemos atemperado las voluntades guerreras.

Algunas posibilidades

Llámame y dime que crees en todo lo que es referencia con unas altivas caricias que nos han de mostrar algunas posibilidades.

Planteamientos nuevos

Dedicamos ese tiempo que no tenemos con almas ingenuas que no son. Hemos aseverado creencias de planteamientos nuevos.

Estimaciones

Ultimamos las sensaciones que nos hacen parecidos mientras creemos en las estimaciones que nos ponen en guardia.

El cielo que nos embriaga

Titubeamos ante las creencias que nos abren y cierran las puertas de un cielo que nos embriaga a la menor ocasión.

Confortables registros

Iremos a tratar de entender las creencias en las que nos movemos. Juntamos las heridas y damos con confortables registros.

Grandes ocasiones

Glorificamos las actitudes heredadas de quienes nos aman de verdad. Hemos diseñado grandes ocasiones.

Obras estimadas

Razonamos aprobaciones de sentimientos que nos han de liberar en las introducciones de obras más estimadas.

Nos debemos mucho

Acomodamos los anhelos para que se apliquen a soluciones un poco más salubres. Nos debemos mucho.

jueves, 25 de marzo de 2010

Voluntades comunicativas en camino

Pongamos en marcha todo ese aparato de aprendizaje que conocemos hasta dar con las esencias de los otros, con los cuales hemos de compartir las nuestras. Avanzar cada día es la máxima con la que hemos de movernos, incluso en lo momentos más complejos, quizá sobre todo en ellos. Recordemos que somos en la destreza que predispone para ser en la noche de unos tiempos que nos han de ayudar a girar hacia ese instante de la fuerza más dispar. Nos hemos de enseñar a vivir y a ser con las conveniencias más singulares. Seamos con muestras de muchos cariños. No distanciemos las soluciones ante una era que nos ha de proponer mudanzas y algunas mejoras. Hemos generado una inercia que nos ha de complementar. Seremos dichosos en ello y por ello.

Juntemos las estampas de la vida con una singularidad que nos ha de apuntalar para acercarnos a lo real y a lo justo, que hemos de procurar que sea sencillo, brillante, ordenado, desbrozado para que se vea lo accesorio ante lo principal. No defendamos lo que no conocemos. Tratemos de saber antes de hacer. No originemos empeños que se pueden quedar un punto atrás. Las directrices nos impulsarán con complementos con los que hemos de navegar en el vacío. Será una buena experiencia si lo sabemos ver así.

Salgamos con la moral suficiente que nos ha de conducir por un camino de voluntades con firmezas y señales que nos han de producir una especie de sensación inocua. Las grandezas del espíritu nos ofrecerán la valentía de los resultados, que respaldarán las voluntades de creencias y querencias con las que estimaremos los momentos más cuidadosos. No seamos en sinuosas batallas y demos con los negocios nuevos que nos invitarán al aprendizaje.

Escuchemos los pasos de quienes nos siguen para contarnos y confesarnos lo que nos parece único y nuevo. No paremos en los instantes menos concertados y conocidos y hagamos todo lo posible desde la excelencia de un reciclaje que nos ha de apresurar el momento más brillante. Hagamos caso a todo cuanto nos rodea desde la interpretación del crecimiento imparable.

Hemos sellado algunas entradas para que afloren más los conocimientos por otras. La existencia se ha de comprometer al incremento personal de la belleza interior a través del aprendizaje. Hemos juntado cromos que nos atribulan con batallas de amores estimables, únicos, sencillos, sumidos en la creencia de una densidad con campo y todo del que hemos de extraer frutos de inmensa calidad y dulzura. La comunicación será ese todo con infinitas apuestas. Es cuestión de proseguir. Merece la pena todo lo que podemos aprender en ese itinerario de esfuerzos y de empeños en lo alto. Las voluntades están, y han de estar, en marcha, de manera constante y permanente, con lo que ello supone.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Ni tiempo ni ganas

Eres ese acuerdo que me previene con domminios que no vamos a recorrer. Ya no tenemos tiempo, ni tampoco ganas.

Los buenos amigos

Hemos advertido que los intereses nos son propicios por la estrategia no escrita de dar y recibir de los buenos amigos, que nos rodean por fortuna.

Verdades que premian

Razonamos en esos niveles que nos afectan con todo lo que hemos contado de alguna manera. Repasamos las verdades que premian lo que quisimos ser.

Sueños de niños

Demos con las aventuras que fueron sueños de niños que nos indicaban que las buenas actitudes daban con buenos resultados. Así sea.

Lo extraordinario continúa

Intenciones quedan en unas estructuras que nos han venido regaladas. Lo extraordinario continúa.

Lo que nosotros queramos

Abrimos la vida de par en para para contarnos que las existencias serán lo que nosotros queramos.

No con rescates de última hora

Ganamos en la nueva noche. La vida nos registra un deseo mayor. No hemos dado con rescates de última hora.

Con mucho deseo

Tenemos que experimentar la seriedad de un cariño que será lo que hagamos de él. Nos atendemos con mucho deseo.

No sin nosotros

Estamos en alerta. No queremos se modifique el amor que nos ha de transportar a la intensidad más querida. No seremos sin nosotros mismos.

Percepción efímera

Ansiamos volver a vivir en la paz de esa infancia que nos dio mucha felicidad. No duró mucho tiempo, o puede que sí. La percepción es efímera.

Creencias nuevas

Aumentamos los niveles de amores que nos aconsejarán las apreciables cifras de creencias más que nuevas.

Queremos aparecer

Nos líamos la manta a la cabeza y vamos en busca de una intensidad que nos quitará algo de complejidad. Queremos aparecer.

Lo que debemos

Hemos propuesto volver a ascender a la moderación más supuesta. No somos en las otras caras. Nos templamos para decir lo que debemos.

Las carreteras aguardan

Tendremos que contarnos todo en cuanto sea posible. El amor nos define con unas respuestas nuevas. Las carreteras aguardan.

El universo que recorre las venas

Estamos ante un acontecimiento que nos gana con participaciones hacia ese universo que nos recorre las venas.

Nos hemos aclarado

Estaremos pendientes de una serie de veleidades que advertirán las sensaciones más impostadas. Nos hemos aclarado.

Rancias consumaciones

Partimos hacia otra nada que nos invita a navegar con una actitud de rancias consumaciones.