sábado, 31 de julio de 2010

Nos marcharemos

Para mí eres todo. Nos hemos enseñado a vivir. Las voluntades son en otras etapas. Nos marcharemos.

Visiones generosas

Todo nos parece de alguna manera que nos permite lo que será en la nueva noche que nos proporciona visiones generosas.

Por lo que me regalas

Resolvemos lo que somos, lo que nos ayudará. Las estrellas nos llegan. La vida es en ti, por lo que me regalas.

Lo que deseo

Eres todo lo que deseo. La vida nos ha sonreído con sus invitaciones sorprendentes. Nos agasajamos.

Busco

Te busco. Doy con ese enamoramiento que me propone seguimientos sin sucedáneos. Nos ponemos sin guardias. Me conviertes.

Con anuncios supuestos

Te iré a ver cuando la vida nos entregue sus mejores fines. Nos haremos propósitos con anuncios supuestos.

Brilla la vida

Estamos en esa onda que nos mueve hacia lo más bonito. Eres ese amor en el que confío. La vida brilla.

Otras imaginaciones

Consideramos la suerte como una baza que nos ha de proteger. Lo sucinto nos invita a pensar. Nos plantearemos otras imaginaciones.

Las de siempre

Nos hemos estancado con lo que sentimos. Hemos vuelto a varias etapas anteriores que parecen las de siempre.

Todo lo que siento

Te quiero con razones y sin ellas. Tuve suerte el día que di contigo. Procuraré no defraudar. No descifraré todo lo que siento.

De sensaciones

Te prometo un amor que llega libre y libre se irá hacia ninguna parte. Hablamos de sensaciones.

Los deseos que llevamos dentro

Nos hacemos caso. Hemos consultado las visiones con las que nos movemos. Herimos los deseos que llevamos dentro. Te recuerdo.

Vayamos por la comunicación

La comunicación es la gran divisa. Ha de ser la bandera con la que caminemos. Veamos la vida en etapas, en fases, en momentos, en deseos entremezclados con opiniones definidas. Debemos tener claras aspiraciones: una de ellas es la de comunicar, y hacerlo bien. Deambulamos por este maravilloso mundo, lleno de agridulces elementos, con sus consecuencias variopintas y con sus perspectivas de amplia gama. De vez en cuando, además de mirar, vemos, y caemos en la cuenta de esa hermosura sobre la que teorizamos y que observamos y palpamos en primera línea en cuando le damos una clara oportunidad. Es, pues, cuestión de intentarlo.
Los apuros de ciertas etapas (inevitables, por otro lado) se suspenden por unos instantes cuando damos con la complicidad que nos hace sentirnos con más vida. Nos manifestamos recurrentemente, o debemos, con unas actuaciones que nos dan fe a través de ciertas actividades que nos impulsan para seguir adelante propiciando y sacando partido a la existencia. Nos acercamos a algunas justificaciones cuando nos preparamos, cuando estamos preparados, para ello.
El esfuerzo de la mirada es básico para que nos regalemos la realidad del otro, de los demás, para que entendamos que todos tenemos una función, y que ésta es digna y competente cuando nos mueve la intención buena, la buena intención.
El verano es una etapa oportuna para enfrascarnos en un determinado relajo que nos ayude a contemplar de verdad, con más propiedad, con el afán de ver al otro lado, de reconocer y de reconocernos con las experiencias que nos toca exprimir, que así ha de ser.
Tomemos, por lo tanto, cartas en los asuntos que nos envuelven y que nos llevan como si constituyeran un río tras una tormenta con aguas encabritadas, y concedámonos el beneficio de una existencia que tiene sentido verdadero con la belleza de quienes nos acompañan. Seamos en el servicio a los convecinos.
Por eso, las miradas que propiciemos han de ser limpias, cargadas de confianza, procurando que ayude el contexto, que haya una retroalimentación (esto es, una respuesta), que nos impulsen a la actividad del entendimiento y de la comprensión, con aquiescencia, buscando el valor del silencio y de la escucha, con proporciones equitativas y equidistantes. Con todo ello tendremos la necesaria complicidad, a la cual hemos de añadir los mejores ánimos que, con su ilusión consustancial, nos regalarán buenos presentes en busca incluso de un futuro aún mejor.
Quizá el verano, y puede incluso que tengamos que quitar el quizá, sí, el verano, con todo su ocio, con esa parada en la biología profesional, sea, es, una etapa para fomentar auténticas miradas, de ésas que divisan y advierten, que otean en el interior y que sacan lo óptimo de cada cual. A eso se le llama entrega (complicidad decíamos antes), o, en términos más comunicativos, empatía. No olvidemos que, sin ella, sin asumir quién es el otro, sin sus porqués y circunstancias, sin esa actitud de ponernos en su lugar, no hay verdadera comunicación, y a ella, como no puede ser de otra manera, debemos aspirar. El intento ha de ser constante, permanente, vehiculado con la mejor intención. El verano es una etapa adecuada. Supongo que el resto del año también. Vayamos por él. La comunicación, con toda su grandeza, nos espera como el baluarte más preciado.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Nos sacrificamos

Meditamos en torno a lo que podemos ser. Nos recordamos. La vida nos quita y nos da. Nos sacrificamos por amor.

Previsiones silentes

Hemos aprendido de las voluntades con unas reseñas que nos singularizan con las previsiones silentes.

Caminatas

Nos ensanchamos con unas imágenes que nos regalan amores que profundizan. Nos damos una noche nueva. Las caminatas no nos cansan.

Con el amor

Tanteamos la vida con una voluntad que nos previene con sus nocturnas caricias. Nos insistimos con el amor.

Versiones irreales

Hemos planteado qué hacer en las olas de unas noches que nos ocultan con versiones irreales.

La noche llega

Nos damos ese elemento que nos complace. Hemos imaginado cómo volver. Las ideas son. La noche llega.

Nos rodea

Seguimos ese movimiento que nos gusta con entornos muy virtuales. No podemos quedarnos al lado. La esquina nos rodea.

Sin influencias

Ideamos esa marcha que se mezcla con las posibilidades de una existencia con vectores sin influencias.

No te esperaré

Vivimos como superior dicha que nos reparte intenciones con valores relativos. No te esperaré.

Nos curten

Agarramos la vida con imágenes que nos curten. No podemos esperar milagros que aparecen sin hilos conductores.

En lo cercano

Vigilemos ese entorno que nos gusta con lo más interesante. Nos realizamos con conveniencias que se proyectan en lo cercano.

Apremio de antaño

Te espero con una necesidad que me pone en el equipo fácil. No hemos vivido el apremio de antaño.

Donde nos dicen

Tendremos que hablar de una visión modificada con unas señales de palabras huecas. No iremos donde nos dicen.

Celestes miradas

Transformamos la realidad con una voluntad que nos suena a música con sus celestes miradas.

Vivir con las mejores ideas

Nos impartimos las mejores ideas con sinceridades que nos hacen vivir en otras historias.

Implicaciones nuevas

Estás en un lugar perfecto, con raíces profundas que nos gustan con implicaciones nuevas.

Lo que nos necesitamos

Creamos. Somos entre avanzadillas que muestran todo lo que somos, lo que pensamos, lo que nos necesitamos.

lunes, 26 de julio de 2010

Agotan las contemplaciones

Vehiculamos unos orígenes que son en las noches con techumbres. No podemos menos. Tampoco miremos más. Las contemplaciones agotan.

Tono más adecuado

Todo es en un sueño que nos proporciona asuntos que serán cambios con un tono más adecuado.

Una transformación

Me asusta pensar que todo se agota: creo que es más acertado hablar de una transformación.

Apreciemos lo que tenemos

Todo tendrá que ser ahora que las interpretaciones nos han llevado al uso sin costumbre. Apreciemos lo que tenemos.

En medio de la nada

Me atemorizas con esas señales que me quitan del camino que estuvo en medio de la misma nada.

No será igual

Aterrizamos en un lugar donde pasamos muchos años. Vemos que no fue un sueño, pero también sabemos que ya no será igual.

Estar bien, estar mejor

Damos lecciones con unas fórmulas que consideramos especiales. Tendremos que estar bien, incluso mejor.

Para que se multiplique

Planteamos la vida como una suerte de amor que hemos de lanzar al firmamento para que se multiplique.

Situamos las razones

Me haces ir por la buena senda. Nos hemos aconsejado estar de un lado y de otro. Situamos las razones.

En otra esfera

Subimos a ese mundo que nos coarta en las realizaciones más sanas. Nos debemos en otra esfera.

Por buenos sitios

Nos enamoramos cada día de la Luna, y ésta nos sonríe hasta que llegue una nueva estela que nos conduzca por buenos sitios.

domingo, 25 de julio de 2010

Plasmemos sentimientos coherentes

Planteemos y plasmemos lo que somos y lo que pretendemos sin demoras que no nos sirven para nada. Conjuntemos experiencias y saquemos provecho a todas ellas. Merece la pena. Vivimos buscando las independencias que nos reconocen con unos gustos que podrían ser extremos. Persigamos esos puntos intermedios que nos han de ubicar en los puntos más gratificantes. Nos hemos de poner entre claridades que nos deben contar las raíces con sus baños de aguas moderadas en sus temperaturas. Tengamos prudencia y paciencia para que la tranquilidad reine. Nos debemos aconsejar unas posibilidades que hemos de instalar en las causas más lindas. Multipliquemos las estimaciones para dar con los instantes menos fugaces. Vivimos. Vivamos también.
Hemos de considerar lo que ocurre con una amistad que debemos procurar con alojos de pensamientos en el puro vacío. No presentemos consideraciones extrañas. Hemos de abundar desde el inicio de cada proceso en las posiciones sin plazos. Nos remitimos a nosotros mismos a estados de secuenciados sosiegos que no piensan en ese segundo fantástico de una ayuda tras otra. Nos sentimos consternados por las ansias que no se plasman en una cierta tranquilidad. Nos debemos consolar con el cambio de tercios. Pensemos.
Las consideraciones nos ofuscan. Nos complacería dar con las voluntades que antes nos dijeron que todo iría bien. Seguramente nos faltó convicción. Hemos de recuperar los encantos cruciales con fuerzas y con velocidades adecuadas. Repartamos el juego sin más límite que lo aceptable. Nos cruzamos sin dar con las situaciones suficientemente analizadas. No podemos con el todo. Nos hemos de convocar.
Nos expresan afectaciones que son pérdidas en los finales que nos arrebatan las conclusiones más lindas. Reforcemos los estadios que son figuraciones de intermitencias que se mezclan con las astucias que señalan los puntos del aprendizaje en el respeto más abierto. Adoptemos aquellas acciones que nos saquen del hastío y del cansancio que nos quitan las recetas ante los problemas que nos apartan de las direcciones que otras veces tomamos. Nos ponemos en forma para estar preparados ante lo que se pueda necesitar. Se avecina lo bueno.
Echemos ingredientes a la misma salsa de la vida, que nos consulta las partes con sus denominaciones de orígenes que sufren las adicciones con unos panes que nos liberan de todos los males que son en las noches más cortas. Nos preparamos para superar los elementos que podrían ser contrarios. Nos llevamos bien las cuentas. Conducimos nuestras existencias estupendamente contando lo que hemos conocido y compartiendo las docencias que suponen un sustento y unos platos de sabiduría variopinta. Oímos lo que nos cuentan, y hasta empezamos a analizarlo. También contamos. La existencia es un compendio de independencias y de narraciones. Prediquemos con la voluntad de dejar constancia de los beneficios del aprendizaje. Puede ser un buen punto de comienzo diario.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Los beneficios del encanto comunicativo

La magia de la cortesía, de la educación, de actuar con encanto en las relaciones humanas se traduce en resultados estupendos. La comunicación precisa de una interacción más o menos intensa y elaborada. Intentemos andar el camino comunicativo con el corazón teniendo en cuenta lo que piensan y anhelan los demás. Llevemos un papel con los deseos que han de aceptarnos como somos. Pongamos los resultados que hemos diseñado con acuerdos bendecidos por las buenas miradas. Las habilidades se resumirán en una serie de gestos con los que nos pediremos las mejores caricias comunicativas. Expongamos lo que hemos reflexionado y puntuemos en lo solvente.
Aprendamos con los pronósticos sin reservas inútiles. Busquemos instrumentos de poderes. Nos hemos de hacer caso. Gobernemos nuestros aprendizajes sin rubor. Hemos de repasar todo lo que ha quedado en diversos cajones: lo hemos de practicar dentro del marco de la recuperación de esas aficiones más modernas. Nos queremos con medidas sanadoras.
Nos debemos otorgar beneficios con encantos graciosos. Nos hemos de enamorar de todo lo que hacemos. Vayamos y digamos con el mejor fin. Hemos de pender de porcentajes con solubles conjuntos.
No congelemos los pensamientos. Charlemos de lo que llevamos en las mentes y en los corazones y ajustemos en lo fundamental. Leamos esos libros que tanto nos complacen. Hemos de gustar con normas sin suposiciones. No ha de pasar de largo ese carrusel de ideas que hemos ido cosechando.
Nos interesa la felicidad, pues con ella andamos más y más lejos. No fastidiemos todas las ocasiones que tenemos en el escenario que hemos de manejar con picardía y relevantes objetivos. Centremos las estrategias que han de tratar de los convenios comunicativos que nos han de dar alas para volar cerca y lejos. Tenemos muchas posibilidades.
Encontraremos lo escaso. La vida es. Hemos tomado muchas notas que nos contrastan multitud de pareceres. Nos daremos tiempo, que es lo más escaso. Nos explicaremos todo lo que hacemos, aquello que fue abordaje con sus consecuencias y todo lo demás. Las reacciones nos han de provocar impulsos con pretensiones renovadas. Nos consolidaremos en los nuevos encuentros. Los calendarios nos darán faenas con sus eventos propios. Hablemos durante mucho tiempo. Será bueno.
Consultemos lo que nos apetece hacer con claridades relativas. Nos queremos, y eso ha de ser el punto de enganche para reiterar el fin de poder funcionar en mancomunidad. Reformemos un poco los beneficios individuales para que se muestren en colectividad, con gozo. Muchas cosas son necesarias para ganarnos ese respeto que será arreglo en la parte más hermosa. Nos hemos de brindar un poco de tiempo para recuperar las idóneas conclusiones. Discutamos con moderación y templanza. Más que eso: debatamos en el deseo de aprender y de compartir lo que hemos conocido. Movernos con encanto, en su búsqueda, en el afán de fomentarlo, nos conduce a unos estadios maravillosos. Probemos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Despertar con la comunicación

Surgimos cada día con un quehacer que es fruto de las versiones con las que recorremos cada jornada. La experiencia es un paso que, bien utilizado, nos hace ganar tiempo y ahorrar muchos problemas y desasosiegos. Surgen las brumas con sus intereses más o menos conocidos, con sus consideraciones que superan el papel de las bromas. Seguimos planteando una voluntad que es estela entre libertades que nos harán construir una realidad de distingos contrarios, que son, al mismo tiempo, puros complementos con los que hemos de aderezar las valentías con las que nos unimos, o bien nos uniremos, a las imágenes que nos sorprenden. No podemos verlo todo, ni tampoco será lo más conveniente.
Nos mostramos aguerridos ante los personajes que nos pueden con sus versiones más o menos estimadas. Hemos supuesto un sí que nos invita a aterrizar con unas conspiraciones bondadosas. Las aventuras no deben quedar en nada. No podemos asumir esfuerzos que nos dejen con los resultados nulos. Nada de lo que hacemos debe quedar en vano. Los baluartes a los que debemos aferrarnos han de ser frutos de los empeños y de los esfuerzos más o menos tranquilos. Nos hemos de calmar todos los días con unos objetivos interesantes.
Las premisas de lo que debemos hacer nos han de realizar con sus consideraciones sin huecos. Nos debemos entregar a proposiciones de protecciones curiosas con las que animarnos en el día a día. No podemos quedar rezagados. Nos sentimos en plenitud cada jornada. No tomemos el tiempo entre negaciones del valor de la experiencia. Comuniquemos los fines con los que poder crecer espiritualmente. Nos hemos de poner a apostar con el fin de dar un poco de fuerza a los toques señalizados desde los instantes más previsibles y defendibles.
Las brumas de los flujos de la comunicación podrán intentar cercenar lo que somos y lo que tenemos, pero la gran firmeza ha de venir del lado de la misión con la que incrementaremos las visiones con las que estaremos en manos de posturas serenas. No nos bajemos de las cercanías que nos posibilitarán con calores que anticiparán las tormentas que nos traerán nuevas ideas con preferencias de cariños gestados para ser dichosos. No dejemos que lo peor nos pueda. Los ánimos nos influyen, y han de hacerlo sin intensidades que rompan. Las excepciones existen.
Lo impresionante nos ha de servir para inundarnos de las mejores ocasiones para despertarnos a una nueva realidad que nos distancie de las demoras. No clausuremos las opciones que han de confirmar que todo puede ser. Nos ponemos a celebrar lo que es triunfo querido, o ha de serlo. Revisemos lo que somos, lo que poseemos y demos con las amistades que nos cuentan con seguidos puntos que nos encadenan a las razones más puestas. Nos debemos enseñar el sí. El mejor homenaje que nos podemos dar es creer en soluciones que nos han de propiciar tonos amables y estupendos. Aclaremos lo que portamos en el interior disipando las dudas y las brumas con las que nos cargan quienes no nos quieren tanto como dicen. La memoria nos necesita. Emplearla en comunicación es una baza crucial para un nivel de bienestar que ha de venir, precisamente, de y por evitar errores anteriores y de optimizar lo poco o lo mucho que tenemos y que hemos aprendido. Sacar provecho a cada amanecer con el factor sorpresa indemne supone un sustento ideal para el equilibrio y la dicha.

Juan TOMÁS FRUTOS.

En la maleza

Nos quedamos cortos en un amor que nos debería hacer formar parte de un tesoro que descubrimos entre la maleza.

Comenzar sin pretensiones

Todo asciende con pretextos que nos hacen vivir entre vueltas a comenzar sin pretensiones.

Lugares que no son

El río nos lleva con otro viaje, con otros resúmenes, con osadías que nos incluyen en lugares que no son.

Inicios que nos olvidan

Reconozco tus honores con unas voluntades que son todo y poco. Nos destacamos con inicios que nos olvidan.

Lo superaremos con mimo

Eres ese instante alado que me lleva a donde siempre soñé. Nos hemos quedado con un cierto temor que superaremos con mucho mimo.

Volveremos a estar

Bendices mi vida con buenos propósitos que me rescatan en los momentos más cómplices. No te veo como antes. Volveremos a estar.

Cuando empezábamos

Seguimos por deseos que nos dan las tranquilidades que nos unieron cuando estábamos empezando.

Menesteres lindos

Todo me sabe a tus gozos en momentos de puras sonrisas que nos aplauden con sus menesteres más lindos.

Noches interminables

Nos miramos en este verano que nos complace con sus calores y sus noches interminables.

Para los que nos quieren

Tenemos que sacar esos deseos que hemos de convertir en fines para todos lo que nos quieren.

Consejos que dar

Resolvemos algunas dudas con todas sus posibilidades. Nos quedan muchos consejos que dar.

Con buenas intenciones

Te agradezco las prédicas en las que nos ennoblecemos con buenos consejos. Nos diremos otro sí con buenas intenciones.

A entendernos

Eres la meta y el camino con todas las consideraciones que me pueden hacer feliz. Nos animamos a entendernos ahora y siempre.

Consejos renovados

Retrocemos en un tiempo que nos incluye en lugares inhóspitos. No daremos con todas las indicaciones. Nos iremos entre consejos renovados.

Con los mejores sentimientos

Representamos las intenciones que nos gustan con sus señales de amistades que nos multiplican con los mejores sentimientos.

Nombres animados

Nos hemos puesto a laborar en una voluntad que va y que viene con sus nombres más animados.

Los elementos de antaño

Razonamos con acompañamientos que nos conducen por vericuetos que no nos permiten ver por los elementos de antaño.

La vida nos corrige

Hemos tomado en consideración un amor que nos complace. Nos animamos. Hemos sido en otra plaza. La vida nos corrige.

Será más tarde

Faltamos a esa cita en la que antes éramos invitados justos. Nos quedamos sin amor. Nos realizaremos. Será más tarde.

Sin muchos anhelos

Eres mi gran formato, mi gran complemento, mi apoyo para ser feliz sin muchos anhelos preclaros.

Los cuentos que vemos

Todo es en la noche que es resultante de todo lo que nos queremos. Nos aleccionamos. Damos cuentos en los que nos vemos.

Mi acción

Nos escapamos. Dejamos atrás esos sentimientos con los que nos encontraremos más adelante. Eres mi acción.

Lo justo, sin excesos

Nos animamos en este nuevo día que nos pertenece con respuestas que nos anunciarán casi todo lo que nos conviene, que es poco, que es lo justo, sin excesos.

Multiplicar el amor

Leemos lo que nos define como parejas responsables de un amor que hemos de multiplicar.

Los buenos encuentros

Nos enseñamos a descubrir. Nos damos interrogantes que nos harán hablar desde la magnificencia de los buenos encuentros.

Métodos reales

Buscamos lo espontáneo. Nos llegan las circunstancias. Nos descubrimos con métodos reales.

Mi campo gravitatorio

Eres un universo de sensaciones. Nos investimos de unidades con abrazos enormes. Eres mi campo gravitatorio.

Cada vez mejor

Eres mi quintaesencia. Nos manifestamos. Hemos querido, y seguiremos. Nos relacionamos cada vez mejor.

viernes, 23 de julio de 2010

No cerremos los libros

Estimulas mi imaginación con una serenidad que me provoca ansias de libertad. Nos tenemos para lo que sea menester. No cerremos los libros existenciales.

Sin valoraciones acertadas

Hemos dejado que las heridas sanen de cualquier modo, y de cualquier modo han llegado a un umbral sin valoraciones acertadas.

Ciertas esencias

Nos sentimos en una especie de comunidad sin vecinos, que hemos de poner para que no falten ciertas esencias.

Mediar en nosotros

Nos vencemos en mitad de un camino que no termina de ver las sensaciones que podrían mediar en nosotros.

Vacíos existenciales

Tiemblo ante ese tipo de emociones que me hace liderar las causas con sus claros vacíos existenciales.

Gustos en otro lugar

Nos sinceramos en la controversia que nos predispone con sus gustos más extremos. Nos hemos asomado a otro lugar. Veremos lo que nos conviene.

En la noche y en el día

Nos ofuscamos dando cuenta de las raices de algunos problemas, que son en la noche y en el día.

En su momento

Enlazo con todo mi ser en ti, y me pregunto por las respuestas que no sabemos darnos. Las ofreceremos en su momento.

Las condiciones que nos tocan

Nos hemos divertido en el pasado, pero ahora toca afrontar el presente con el tiempo y las condiciones que nos tocan.

Muy simpáticos

Nos vamos a preparar para dar con las astucias de otros momentos sinceros. Nos mostramos muy simpáticos. Seguiremos.

Aquellas virtudes

Me corriges con visualizaciones con cuestiones en interrogante. No daremos con las virtudes de cuando empezamos. Aquellas...

No lo que ocurre

Apaciguamos los corazones, que vienen con sones que nos parecen especiales. No vemos lo que ocurre.

Nos distrae

Asustas a mis intereses, que quise que fueran los tuyos. Volveremos a no empezar. La vida nos distrae.

En lo que me ofreces

Me atrapas en lo que eres, en todo lo que tienes, en las razones nuevas, en las antiguas, en todo cuanto me ofreces.

En la espera eterna

Te añoro en aquella noche, desde entonces, en la espera eterna a la que nos hemos condenado.

Consolidar anhelos

Me cautivas con esas contemplaciones que me envuelven de buenos anhelos, que vamos a consolidar.

jueves, 22 de julio de 2010

Con estelas

Te quiero como eres, por lo que eres, por tu comportamiento divino, con estelas en el mar.

Destreza medio nueva

Me destacas todo lo que soy, lo que pienso, lo que me dejas sentir en una destreza medio nueva.

Observar quién soy

Respeto lo que me dices ahora que no me dices casi nada. Vuelvo para observar quién soy.

Las consecuencias que me ofreces

Me ayudas, te ayudo, sigo, me dispongo, me atraes, respondo, y soy con todas las consecuencias que me ofreces.

Tendré que verte

Termino de verte en una distancia que me aflige. No saltamos esos anhelos. Tendré que verte.

Vencemos el pudor

No me digas que puede ser, que aún no sé si lo será. La vida nos hace transigir. Vencemos el pudor.

Confundidos para amar más

Miramos el vértice que nos complace, que nos gusta, que nos pone en tela de juicio. Nos confundimos para amarnos más.

Anhelos y gratificaciones

Corrijo mis formas con intenciones primeras y últimas. Tumbamos los anhelos con gratificaciones que suscitan lo mejor.

Olvidados

Te expreso mis convicciones de amor que nos llevarán tan lejos como queramos. Nos sentimos olvidados.

miércoles, 21 de julio de 2010

Disposición correcta

Nos decimos que el amor lo puede todo, y seguramente es así cuando la disposición es la correcta.

Bonitas estructuras comunicativas

Hagamos una estructura bondadosa y loable, noble, con impresiones compartidas en positivo. Persigamos la belleza, sí, ésa que consideramos serena, útil, sencilla incluso. Hermosean las situaciones que nos ponen en unos bretes de apaños singulares. Prestemos atención, cada vez que podamos, a cuanto ocurre y no dejemos que las norias nos olviden en lugares extraños. Mantengamos la moral en los lugares que auspician los instantes más estimados y queridos, que han de ser, que hemos de ser con ellos, que serán. No dejemos que la gloria nos olvide en instantes de apetencias sin dádivas amorosas, que deben mantener las causas que nos previenen con sus ángulos más o menos bendecidos. Nos hemos de preparar para la gran razón, con sus dudas y enigmas, que siempre nos han de atemorizar.
Los aspectos más simpáticos nos han de presentar las creencias con sus envoltorios más sinceros. No hagamos caso únicamente a los corazones que se rompen con sus promesas de todos los colores. No descansamos, como deberíamos, en los trayectos, pero sí cuando nos acercamos a los finales que nos previenen con sus torpezas más o menos aclamadas. La fiesta nos regala la paz de unos encuentros que tienen sus miradas de principio y de fin, y con ellas, claro que sí, hemos de navegar hacia tierras conocidas. No pongamos travesaños en el camino, que éste ha de prevenir y de curar con mantenimientos periódicos de señales con identidades variadas.
Nos sentamos a las diestras de estructuras con las que crecimos que, con tranquilidad, hemos de cambiar para que se subsanen las medidas que otros pusieron. La dinámica es ésta. Nos hemos de agradar con sus superaciones de baches que nos regalaron en su día heridas que otros ocultaron con esperas sin la suficiente fe. Hemos previsto algunos arreglos, de ésos que parecen provisionales y acaban siendo vidas entregadas a condiciones consolidadas. Nos debemos poner en situación de poder superar lo que nos oprime, que es un aspecto sencillo pero atrevido a la vez. Frustramos todo, y todo es en la otra cara de una vida con secuencias extraordinarias.
No mantengamos la paz de unos ancestros que nos predisponen con aquellas singularidades que subrayan hacia dónde nos queremos ir. Nos hemos de poner en esas nuevas marchas que nos ubican donde deseamos estar; y así estaremos, y nos pondremos con unas consideraciones de aplicaciones variadas. Iremos a tomarnos ese elixir de apetencias supremas que nos sacarán de un amor y nos podrán en otros asuntos con los que aumentar los instantes de puras gratificaciones en calma.
La existencia humana nos regala preferencias y deseos con unos volúmenes hermosos de ciertas ideas que corrigen hacia dónde marchar cuando las causas nos olvidan. Hemos tocado esa flora inmensa de conspiraciones hacia la gran obra que es cariño y pasión en estado puro. Nos tenemos, y eso nos basta para la felicidad que deseamos plantar. Vayamos hacia otro lugar. Las querencias nos ponen en un vaso vacío. Lo hemos de llenar con toda la certeza del amor basado y soportado en la misma comunicación. La hermosura, la belleza, las intenciones más bondadosas nos deben regalar momentos que no nos condicionen. Lejos de eso, hemos de procurar un rato, un buen rato, de felicidad. Ésta surge por capricho, pero también se hace a través de un sacrificio voluntario y sin dolores innecesarios.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Construir comunicación y buenas situaciones

La comunicación nos da solvencia, nos pone muchos remedios, contribuye al buen hacer y al buen estar. Lo óptimo depende, en cierta medida, en una gran medida, de nosotros, de nuestras actitudes e interpretaciones. Nos dedicamos cada jornada a analizar las cuestiones que nos rodean con una promisión de figuraciones que han de superar la antesala del rumor. Nos hemos consolidado como esa parte que, siendo casi como el todo, nos hace evolucionar hacia las sensaciones más maravillosas. Gustemos con unas promesas convertidas en realidades densas, estimadas, únicas. No pasemos por alto lo que ha de ser prestación de singularidades.

Nos queremos por lo que somos en un estado de una cuestión simpática que nos ha de alegrar cada día de nuestras vidas. Nos ponemos en marcha en cuanto puede ser, sin que tengamos más prisa de la debida. Debemos afrontar las cuestiones tal y como vienen, dando fuerza, aprovechando las vacilaciones que nos analizan con sus bromas en serio. No apaguemos, por favor, los fuegos que podrían darnos una voluntad extraordinaria. Nos hemos de hacer presentir para que la conexión se dé. No nos ceguemos en la inutilidad. Podemos continuar, y creo que casi debemos hacerlo.

No limemos inútiles asperezas, y tengamos tiempo para lo verdaderamente importante, que siempre tiene relación con la salud y con el amor. La una y el otro nos pueden hacer fuertes, y nos permiten aguantar el tirón cuando las cosas no van tan bien como nos gustaría. Nos planteamos proseguir a menudo por los derroteros de una existencia compleja, que no complicada. Hagamos caso al corazón, que es siempre una buena guía interior y exterior. Las necesidades nos deben invitar a proceder por los vericuetos que nos marcan algunas distancias.

No nos embarquemos en norias que defraudan y frustran los momentos más estelares. Nos hemos de aplicar algunos cuentos que nos regalarán moralejas con las que unirnos a causas que no debemos perder. Las intromisiones en aspectos áridos nos han de servir para darnos unas mayores fortalezas. Nos ensamblaremos con esas amistades que nos nutrirán de gustos sinceros. Lo extraordinario nos conduce por construcciones que no debemos dejar que caigan.

Desarrollemos las casuísticas con unas aspiraciones contrastadas, duras y flexibles al tiempo, con las improntas en las raíces de un sistema que hemos de blindar para que nada falle. No pongamos obstáculos debajo de las ruedas imaginadas de la vida, que no tiene tantas ocasiones como nos gustaría, aunque no olvidemos que siempre hay una segunda oportunidad en caso de fracaso o de error. Las inspiraciones contribuyen a las ilusiones y a dar con la suficiente creatividad, pero también nos hemos de preparar para dar con las verdades que entusiasman en base al sacrificio y a la entrega en el aprendizaje. Hoy es un buen día para que comuniquemos. Sea realidad. El empeño ha de estar presente desde el mismo amanecer, y también la convicción. Es verdad que hay una conexión entre la comunicación bien entendida y las buenas situaciones.

Juan TOMÁS FRUTOS.

El milagro de la confianza

Hasta las montañas se mueven cuando tenemos la convicción y la fe, ya sea religiosa o civil, de caminar hacia delante. Ante la redundancia, que nos distancia comunicativamente, nos debemos armar de valor y tomar un poco de tiempo para el análisis. Nos damos, de vez en cuando, un baño por las sendas de los actos humanos. Es bueno, y hasta necesario. Salimos a la calle o nos detenemos ante la pantalla del televisor, o bien, por determinadas circunstancias, nos acercamos por servicios de urgencias u hospitales. Vemos señas de auténtica divinidad y de un tremendo fiasco. Hay de todo. Hallamos a los que la vida les ha hecho sufrir en exceso y a aquellos otros entregados a un voluntarismo a prueba de bombas.
Es la contradicción de la vida misma. Somos capaces de lo más duro, de las más atroces guerras, de conflictos por bienes materiales, por cosas superficiales… Contaminamos el mundo, talamos sus árboles, envenenamos ríos y mares, y procuramos, con más o menos conciencia o inconsciencia, que las especies naturales vayan desapareciendo… Y robamos, y nos maldecimos, y nos rompemos en mil pedazos… Frente a eso hay mucho amor, más, brotando como fuentes incansables ante las mayores ignominias.
Y seguimos. Permitimos el hambre, la extorsión, las enfermedades evitables, los desequilibrios que impiden que muchos millones de seres humanos tengan una infancia. La indignidad por lo evitable o por las situaciones que fomentamos desde el ansia o el egoísmo vive con la complicidad de quienes se han quedado solos de pequeños, de quienes heredan circunstancias que les condenan al fracaso y pese a todo se sobreponen; de aquellos otros que muestran confianza en quienes no la devuelven; de aquellos que todos los días afrontan negocios ruinosos para enfrentarse a la misma coyuntura en la siguiente jornada… Hay gente tan rica interiormente que compensa todo lo malo, que incluso lo supera. Los hay que se miran al espejo y que no se apartan de él hasta que no ven un esbozo de sonrisa, aunque todo parezca indicar que el fracaso les aguarda.
Frente a quienes se levantan cada día prestos a hacer frases incompletas hay algunos, muchos quizá, millones probablemente, que sueñan con una existencia mejor en pos de una misión universal que nos espera con un sentido de hogar. Con ellos tomamos las mieles de sus ilusiones. Ellos no están solos, se rebelan pacíficamente contra las pésimas condiciones, y por eso no nos sentimos en soledad nosotros. Son un milagro, y nos lo trasladan.
Frente a lo que es pérdida, ellos ven posibilidades. Son fuertes en su debilidad. Saben que “querer es poder”, aunque conocen, en su sanador realismo, que la batalla puede estar agotada, sin opciones de éxito. Se levantan, no obstante, por la mañana y se dicen que ése será el gran día, para repetirse, quizá, la misma cantinela una y otra vez. No huyen, y eso les hace héroes. No se les reconoce, no salen en las primeras portadas por triunfos dinerarios o materiales, ni tampoco se les contempla en las primeras planas por sus poderosos cargos o por tener lindos aspectos únicamente en lo externo. No tienen secretos: saben que el que resiste vence. Bueno, no lo saben: lo sienten, y eso les basta.
Cuando nos damos una vuelta por el mundanal ruido, caemos en la cuenta de que son precisamente ellos los que merecen la pena. Cada día les decimos que no hay esperanza, y ellos nos escriben con mayúsculas que siempre la hay. No objetivan, sino “subjetivizan”. Cuando nos proporcionamos un baño de humanidad en el sentido que nos recordaba el filósofo Kierkegaard, los vemos. Lo que debemos intentar es darnos ese baño con ellos. Seguro que nos refrescará mucho la memoria, fundamentalmente aquella tan genuina de la infancia. Tengamos ánimo. Siempre hay esperanza. Si la comunicamos, no lo olvidemos, la multiplicamos hasta la enésima potencia. La confianza, en sí, por sí misma, produce el milagro de solucionar las pequeñas y grandes cosas y seguir adelante.

Juan TOMÁS FRUTOS.

El lado más maravilloso

Tendremos que estar a tono con las circunstancias que nos hacen vivir en el lado más maravilloso de este universo que hemos construido.

Fugazmente

Me sorprendes con todo lo que dices, con aquello que piensas y aireas con normas no escritas. Nos hemos visto fugazmente.

El amor que siento por ti

Te tengo que entender. Es mi obligación, que va pareja a todo el amor que siento por ti.

Me conformas con gracia

Me vales como eres, por lo que dices, con tus intenciones de todo tipo. Me conformas con mucha gracia.

Devolver el tiempo

Tendremos que ir hacia ese momento que es fuerza con acritud simpática. Nos devolveremos mucho tiempo.

Cuentas sentimentales

Tomamos el camino de la tentación en forma de buenas acciones. De ese modo caemos mejor en las cuentas sentimentales.

Lo que nos pasa

Solicitamos un poco de tiempo para entender lo que nos pasa, que es mucho y poco, según se mire.

Nos quedaremos enganchados

Me armo de palabras para decirte todo lo que pienso. Creo que nos quedaremos enganchados.

Tendremos que esperar

Me hace asentir con unas premuras que me consienten con sus toques más o menos mágicos. Tendremos que esperar.

Decir lo que lleva el corazón

Me haces callar ahora que no veo nada que me configure con un cierto valor. No podemos quedarnos sin decir lo que llevamos en el corazón.

No siempre lo comprendemos

Nos hemos preñado de paciencia para poder superar todo cuanto nos ocurre, que no siempre comprendemos.

Actividades estimadas

Deterioramos las intenciones con las mejoras de unas actividades que han de crecer hacia la señal más estimada.

Del modo más conveniente

Disimulas lo que haces con una entereza que nos propone querer del modo que sea más conveniente.

Analizar el amor

Pedimos planteamientos que son sensaciones en unos instantes que nos consienten con sus creencias más o menos sinceras. Tendremos que analizar lo que nos queremos.

Sortear señales

Me tomo ese tiempo que me parece increíble con las voluntades que nos hacen sortear todo género de señales.

Resortes lustrosos

Tendemos a ver, a vivir, a ser, a entender que las cosas nos inclinan con sus resortes más lustrosos.

Nos perdemos

Todo es en la nueva historia que nos sorprende, que nos ama, que nos quiere como somos. Nos perdemos de algún modo.

Contexto determinante

Sorprendemos. La vida es. Nos cansamos. Hemos asumido la existencia con borrados sin cuentas nuevas. Nos regalaremos la suerte de comprendernos con el contexto más determinante.

No todos los significados

Reclamamos un planteamiento que nos haga ser fuertes. Nos denominamos con cariños simples. No daremos todos los significados.

No desaparecen

Vivimos. Las cuestiones nos sugieren qué hacer. Las normas nos dejan ir. Nos mantenemos a nivel. Los amores no desaparecen.

Sin verte en mi entorno

Eres preciosa. No nos vemos, pero experimento tu cercanía hasta sin verte en mi entorno.

No podremos querernos

Sugerimos unas certezas que nos ven con sus pronósticos más estimados. Nos decimos algunas verdades. No podremos querernos.

No todo

No hemos subrayado el último paso. Nos agasajamos. Los ratos pasan. No podremos saber todo.

Un beso virtual

Tendremos que ir hacia la nada para saber por dónde marcha el todo. Nos damos un beso virtual.

Con un cierto arte

Saboreamos lo que nos apetece, lo que nos hace sonreír, lo que nos invita a tomar los mejores momentos con un cierto arte.

Menesteres apetecidos

Hemos sentido las emociones más sinceras. Nos gustamos de verdad. Hemos apetecido otros menesteres.

Tomaremos humor

Tendemos a vernos. Nos hemos dado unos consejos que serán reversibles. Nos tomaremos un poco de buen humor.

Sin compartirlo todo

Hemos señalado lo que es conversión medio automática. Nos entenderemos sin compartirlo todo.

Lo mejor

Somos auténticos. Nos hemos dado una oportunidad que nos sorprende. Nos tomamos en serio lo que es la vida. Eres lo mejor.

Voluntades originales

Hacemos. Nos volcamos en los deseos más tiernos. Nos creamos con voluntades que procuraremos originales.

Gustos extremos

Nos expresamos todo lo mejor que podemos. Hemos totalizado la vida con gustos extremos.

Obra bien colocada

Nos hemos puesto en lo primero y en lo último con diferencias que nos hacen seguir con una obra bien colocada.

No volveremos a cobrarlo

Empiezan los días con los momentos más queridos. Nos hemos dado un finiquito que sabemos que no volveremos a cobrar.

No la hemos optimizado

Equipamos la vida con unas ciertas garantías. Nos sentimos bien con el paso de una etapa que quisimos desde hace tiempo. No la hemos optimizado.

No las apariencias

Eres sencilla, y por eso aprendo de ti. Nos hemos agarrado a lo que nos pensamos. No neguemos las apariencias.

Tardes posibles

Generamos unas renovaciones que nos ponen en unas encrucijadas que nos dan mañanas y tardes posibles.

Nos mostramos

Hablamos de ser, de poder, de seguir. No podemos quedarnos en otros encantos. Nos mostramos.

Sin estrenos

Nos quitamos de ese carril que nos podría enseñar a ser parte de un mundo compartido. Nos hemos quedado sin estrenos.

Robamos ilusiones

Nos podemos poner a compartir en otro momento. Nos daremos ejemplos que serán sueños. Nos robamos ilusiones.

En calma

Nos mostramos precavidos. Hemos encendido las nubes que nos hicieron viajar. Ahorramos en calma.

Iremos

Reiniciamos un sueño con deportividad. Nos queremos. Hemos visto que las inquietudes nos pueden hacer viajar. Iremos.

A lo que fuimos

Ponte en marcha. La vida es. Nos hemos puesto a navegar por cuatro esquinas que nos devuelven a lo que fuimos.

Un mundo que nos gana

Te pido un favor que no escribo, que no pronuncio, que no entiendo, y sigo en la otra cara de un mundo que nos acaba ganando.

A navegar

Reinventamos la vida con una muestra de creencias que nos adecúan para ser objetos sin deseos. Nos ponemos a navegar. Nos pensamos con unas relaciones generosas.

No tan rápidamente

Duele la vida mientras navegamos por sensaciones que nos parecen patéticas. No acabemos tan rápidamente.

Varias estrellas

Me duele esa soledad que nos hemos regalado como el que no quiere la cosa. Nos daremos varias estrellas.

No nos aterremos

Nos hemos convenido siempre. Lo sabes. Nos ha faltado valor para decir lo que es el regalo de la vida. No nos aterremos.

martes, 20 de julio de 2010

No sé si puedo

Te puedo decir todo en esta nueva eternidad que nos conduce con sugerencias nobles. No sé si puedo.

Sombras y luces

Deberíamos decir a todos cuantos vienen que las sombras son luces en días complicados.

Siguen las sorpresas

Prevenimos la vida con todo el entusiasmo del mundo, que nos dice todo lo que podremos hacer. Las sorpresas siguen.

Cada día confundidos

Tendremos que disponer un poco de grandeza con un sentir medio divino. Nos confundimos cada día.

No sé hacia dónde

Vivimos en espacios nuevos que nos sugieren algunas vivencias dispersas. No sé hacia dónde podremos ir.

No en la nada

Echo de menos esos momentos que nos dijeron que sí. Nos hemos puesto a vivir enamorados. No quedemos en la nada.

lunes, 19 de julio de 2010

Amistades fungibles

Adivinamos los empeños que nos prestan las amistades más fungibles. Iremos en pos de otra memoria.

Instantes intangibles

Determinamos posiciones que nos hacen vivir lo posible en los instantes intangibles que nos hablan de querencias.

Reglas que están

Te he dicho que sí, que vale, que todo es en el otro momento de una salida airosa con unas reglas que están.

Internas y externas

Brillamos ante esos aspectos que nos consuelan con inversiones en las consultas que se hacen internas y externas.

No termino de verte

Me miras, y hasta te veo con ese instante de pasión que nos alimentará por siempre. No te termino de ver.

Insistamos con la memoria

Insistimos con los datos de la memoria que nos invita al olvido previsto. No tengamos todas las cartas al fuego.

Con todo el regocijo

Tendremos que estar a la orden de cuatro días y medio para que la semana se complete con todo el regocijo.

Momentos estelares

Todo se dirige a esa motivación que nos sorprende con sus intereses no creados. Nos regocijamos con momentos estelares.

Sin calados

No practiquemos el vacío con una versión un poco callada y cansada. No tengamos la fiesta en otra manifestación amorosa sin calados.

Corregir la amistad

Nos cercioramos de amistades que nos devuelven lo más profundo de una amistad que hemos de corregir.

Todo cuanto viene

Hablemos de ser, de estar, de poder, de seguir con las cautelas de antaño. No vemos todo cuanto viene.

Bagages sin fines

Vivamos emociones sentidas con unos gustos por los planteamientos que nos llegan con sus bagajes sin fines.

Sintonías singulares

Tenemos que vivir en las noches que nos abren las singularidades con unas sintonías que nos ponen en otros lugares.

Ahora que sabemos

Seamos todo lo sinceros que podamos en los nuevos momentos que nos aguardan. No paremos ahora que sabemos lo que no es.

Gracias medio eternas

Consolidemos los momentos que nos organizan con sus menesteres variados. No seamos en las gracias medio eternas.

La voluntad nos detiene

Vivimos ciertas tribulaciones que nos ponen manos a la obra para que la voluntad sea todo lo que nos detiene. Debemos medir esas fuerzas.

Estancia sincera

Todo te diré ahora que no te digo nada de nada. Nos hemos asomado a otra vida que es estancia sincera.

Cuando sea menester

Nos atamos a una vida que nos promueve para cambios siderales. Llegarán cuando sea menester.

Querernos mucho

En otro momento te diré todo lo que pienso, que es una verdad o dos en función de lo que hemos de realizar, que es querernos mucho.

Para una ilusión

Nos sentimos enamorados de una luna que nos ensalza como si fuera la primera vez para una ilusión.

sábado, 17 de julio de 2010

Muy dichosos

La existencia nos dice que sí, y todo será en la vuelta a casa. Nos sentimos muy dichosos.

No ahorraremos en viajes

Todo me consuela con sus momentos más tranquilos. Nos consolidamos como lo que no dijimos. No nos ahorraremos los viajes.

Aparecen las caricias

Construimos varias vidas en momentos de pura fuga que nos invocan con raras caricias que aparecen, claro que aparecen.

Claves presurosas

Consolidamos la experiencia con una vida que nos señala con brumas que buscan en otras alertas sin dar con las claves presurosas.

Otros instantes de gracia

Medimos los momentos para que no se acaben, pero ésa no es la fórmula. La vida tiene otros instantes de gracia.

No debemos

Temblamos ante las ansias de una felicidad que no viene a borbotones, como antes. Nos disgustamos, pero no debemos.

Si lo demostráramos

Tiemblo en este camino de verdades que podrían ser profundas si nos quisiéramos de verdad, si lo demostráramos.

Noches que haremos eternas

Hemos cobijado los deseos con unas verdades que son en las otras caras de noches que haremos eternas.

Convertir en estructura

Nos confiamos en la nueva coyuntura que hemos de convertir en estructura para que las cosas funcionen de verdad.

Buenos y malos momentos

Dominemos las ansias de una libertad que debe ser asida por la admiración y el respeto por los otros, por quienes nos quieren y nos acompañan en todos los momentos, en los buenos y en los que no lo son.

Conocer las desganas