Suenan las campanas,
suenan.
Llega tu voluntad,
pero tu amistad me niegas.
Suenan tus sonrisas,
me llegan,
pero no apartan
ésta mi gran pena.
Suenan cuando cantas,
pero ya no entiendo la letra,
que llega de un portal
que otro nombre lleva.
Abrazo tus palabras
mientras las campanas suenan,
mas no atiendo lo que dicen.
Ya conmigo no estás:
¡Ay, qué pena!
Mis sentimientos se aferran
con distancias que no entiendo
y que apartar no puedo
cuando este sueño esquivo
me aleja de tu vera.
Suenan las campanas,
pero tu amistad, corazón mío,
me niegas.
Juan Tomás.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario