miércoles, 7 de julio de 2010

El flamenco y su “duende”

Amigos y amigas de mi alma,
hoy os vengo a relatar
lo que es para mi defensa,
pura creencia en un altar,
del duende o alma flamenca,
como le queráis llamar

Por el flamenco conocemos
que no hay colores
que otros mejores.
Decirlo no podemos.
Hay tan sólo amores y honores
en los diarios quehaceres.

Con el flamenco aprendemos
que no hay idiomas
por encima de otras lenguas,
Decirlo no debemos.
Hay comuniones y entregas
de los unos con los otros.

Y por el flamenco vivimos
sin ingratas diferencias.
Para él, no hay países, ni potencias.
Decir lo contrario es faltar a la verdad,
pues no hay más realidad
que la buena voluntad
y las buenas deferencias
que se concede la propia Humanidad.

Amigos y amigas de mi alma,
lo que os vengo a relatar
es para mi defensa,
pura creencia en un altar,
del duende , de mi alma flamenca,
como le queráis llamar.

Juan Tomás.

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