miércoles, 13 de agosto de 2008

Solo e incomprendido

Hoy estoy solo, más solo que nunca, y nadie me entiende. No me comprenden porque no hablan mi lengua, porque no tienen mi piel, porque no tienen unos padres condenados a la esclavitud mental y profesional, porque no han tenido que huir. Hoy, que acierto a conocer donde estoy, lo que soy, lo que es el mundo, estoy solo, más solo que nunca, y me pasa como a ellos: no entiendo lo que hago ni lo que me acontece. El desencuentro, más que lingüístico, es intelectual.

.....

Me llamas la atención y te sigo con esa mirada que nunca se extinguirá.

No hay comentarios: