He tomado el aire, y te he visto. Acabo de liberarme de un peso: eras tú. Ahora sí que puedo seguir mi camino. No esperaba que la suerte, aunque te parezca que no, me fuera a sonreír de manera tan certera. Lo ha hecho hoy, y me despido hasta que pueda ser, sin prisas. El aire ya inunda mis pulmones, y me siento yo mismo.
...............
Me he enfrascado en un punto de libertad y media, y comienzo a ser yo mismo. La hora de la gran experiencia me conduce a donde deseo, y soy un tanto más auténtico, y te digo lo que pienso, y experimento una cortesía que me solicita un ritmo que estoy dispuesto a superar. Ya estoy donde quería.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario